lunes, 31 de agosto de 2015

K. Marx: ESTATUTOS GENERALES DE LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES (Primera internacional)




Escrito: Entre el 21 y el 27 de octubre de 1864

Primera edición: El texto definitivo fue publicado en Londres en forma de folleto en 1871.
                 
Edición electrónica: Marxists Internet Archive, enero de 2000.

Digitalización: José Ángel Sordo, enero de 2000.


Considerando:

que la emancipación de la clase obrera debe ser obra de los obreros mismos; que la lucha por la emancipación de la clase obrera no es una lucha por privilegios y monopolios de clase, sino por el establecimiento  de derechos y deberes iguales y por la abolición de todo privilegio de clase;


que el sometimiento económico del trabajador a los monopolizadores de los medios de trabajo, es decir de las fuentes de vida, es la base de la servidumbre en todas sus formas, de toda miseria social, degradación intelectual y dependencia política;


que la emancipación económica de la clase obrera es, por lo tanto, el gran fin al que todo movimiento político debe ser subordinado como medio;


que todos los esfuerzos dirigidos a este gran fin han fracasado hasta ahora por falta de solidaridad entre los obreros de las diferentes ramas del trabajo en cada país y de una unión fraternal entre las clases obreras de los diversos países; 


que la emancipación del trabajo no es un problema nacional o local, sino un problema social que comprende a todos los países en los que existe la sociedad moderna y necesita para su solución el concurso teórico y práctico de los países más avanzados;


que el movimiento que acaba de renacer entre los obreros de los países más industriales de Europa, a la vez que despierta nuevas esperanzas, da una solemne advertencia para no recaer en los viejos errores y combinar inmediatamente los movimientos todavía aislados:


Por todas estas razones ha sido fundada la Asociación Internacional de los Trabajadores.

Y declara:


que todas las sociedades y todos los individuos que se adhieran a ella reconocerán la verdad, la justicia y la moral como bases de sus relaciones recíprocas y de su conducta hacia todos los hombres, sin distinción de color, de creencias o de nacionalidad.


No más deberes sin  derechos, no más derechos sin deberes. En este espíritu han sido redactados los siguientes estatutos:


1. La Asociación es establecida para crear un centro de comunicación y de cooperación entre las sociedades obreras de los diferentes países y que aspiren a un mismo fin, a saber: la defensa, el progreso y la completa emancipación de la clase obrera.



2. El nombre de esta asociación será "Asociación Internacional de los Trabajadores".


3. Todos los años tendrá lugar un Congreso obrero general, integrado por los delegados de las secciones de la Asociación. Este Congreso proclamará las aspiraciones comunes de la clase obrera, tomará las medidas necesarias para el éxito de las actividades de la Asociación Internacional y eligirá su Consejo General.


4. Cada Congreso fijará la fecha y el sitio de reunión del Congreso siguiente. Los delegados se reunirán en el lugar y día designados, sin que sea precisa una convocatoria especial. En caso de necesidad, el Congreso General podrá cambiar el lugar del Congreso, sin aplazar, sin embargo, su fecha. Cada año, el congreso reunido fijará la residencia del Consejo General y nombrará sus miembros. El Consejo General elegido de este modo tendrá el derecho de adjuntarse nuevos miembros.
En cada Congreso anual, el Congreso General hará un informe público de sus actividades durante el año transcurrido. En caso de urgencia podrá convocar el Congreso antes del término anual establecido.


5. El Congreso General se compondrá de trabajadores pertenecientes a las diferentes naciones representadas en la Asociación Internacional. Escogerá de su seno la gestión de sus asuntos, como un tesorero, un secretario general, secretarios correspondientes para los diferentes países, etc.


6. El Consejo General funcionará como agencia de enlace internacional entre los diferentes grupos nacionales y locales de la Asociación, con el fin de que los obreros de cada país estén constantemente al corriente de los movimientos de su clase en los demás países; de que se haga simultáneamente y bajo una misma dirección una encuesta sobre las condiciones sociales en los diferentes países de Europa; de que las cuestiones de interés general propuestas por una sociedad sean examinadas por todas las demás y de que, una vez reclamada la acción inmediata, como en el caso de conflictos internacionales, todos los grupos de la Asociación puedan obrar simultáneamente y de una manera uniforme. Si el Consejo General lo juzga oportuno, tomará la iniciativa de las proposiciones a someter a las sociedades locales y nacionales. Para facilitar sus relaciones, publicará informes periódicos.


7. Puesto que el éxito del movimiento obrero en cada país no puede ser asegurado más que por la fuerza resultante de la unión y de la organización, que, por otra parte, la utilidad del Consejo General será mayor si en lugar de tratar con una multitud de pequeñas sociedades locales, aisladas unas de otras, puede hacerlo con unos pocos centros nacionales de las sociedades locales, aisladas unas de otras, puede hacerlo con unos pocos centros nacionales de las sociedades obreras, los miembros de la Asociación Internacional deberán hacer todo lo posible por reunir a las sociedades obreras, todavía aisladas, de sus respectivos países, en organizaciones nacionales representadas por órganos centrales de carácter nacional. Es claro que la aplicación de este artículo está subordinada a las leyes particulares de cada país, y que, prescindiendo de los obstáculos legales, toda sociedad local independiente tendrá el derecho de corresponder directamente con el Consejo General.


7*En su lucha contra el poder unido de las clases poseedoras, el proletariado no puede actuar como clase mas que constituyéndose él mismo en partido político distinto y opuesto a todos los antiguos partidos políticos creados por las clases poseedoras. 


Esta constitución del proletariado en partido político es indispensable para asegurar el triunfo de la Revolución social y de su fin supremo: la abolición de clases. 


La coalición de las fuerzas de la clase obrera, lograda ya por la lucha económica debe servirle asimismo de palanca en su lucha contra el Poder político de sus explotadores. 


Puesto que los señores de la tierra y del capital se sirven siempre de sus privilegios políticos para defender y perpetuar sus monopolios económicos y para sojuzgar al trabajo, la conquista del Poder político se ha convertido en el gran deber del proletariado.


8. Cada sección tendrá derecho a nombrar su secretario


9. Todo el que adopte y defienda los principios de la Asociación Internacional de los Trabajadores, puede ser recibido en ella como miembro. Cada sección es responsable de la probidad de los miembros admitidos por ella.


10. Todo miembro de la Asociación Internacional recibirá, al cambiar su domicilio de un país a otro, el apoyo fraternal de los miembros de la Asociación.


11. A pesar de estar unidas por un lazo indisoluble de fraternal cooperación, todas las sociedades obreras adheridas a la Asociación Internacional, conservarán intacta su actual organización.


12. La revisión de los presentes Estatutos puede ser hecha en cada Congreso, a condición de que los dos tercios de los delegados presentes estén de acuerdo con dicha revisión.
13. Todo lo que no está previsto en los presentes Estatutos, será determinado por reglamentos especiales que cada Congreso podrá revisar.



* Este artículo, síntesis de la resolución adoptada en 1871, en la Conferencia de Londres, fue incluido en los Estatutos por decisión del Congreso de la I Internacional que se celebró en La Haya en septiembre de 1872.



C. Marx y F. Engels


DE LAS RESOLUCIONES DE LA CONFERENCIA DE DELEGADOS DE LA ASOCIACION INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES





sábado, 29 de agosto de 2015

UN PUNTO DE ENCUENTRO




En estos momentos el discurso comunista no goza de una mínima difusión en la sociedad. Los partidos comunistas de voto mayoritario en occidente enmascaran sus siglas dentro de coaliciones de marca blanca, defienden programas políticos y económicos de corrección del capitalismo y evitan en su discurso cualquier mensaje que pudiera ser interpretado como una salida de tono dentro de los límites impuestos por el sistema.


Esta precaución al hablar, quizás al pensar, se ha contagiado a la militancia. Y no hablamos de aquellos para los que el lenguaje ambiguo es una manera de medrar en busca de un sillón. Por desgracia, los comunistas de corazón que militan en la base o que simplemente participan en colectivos sociales son igual de cuidadosos a la hora de identificar su ideología, exponer abiertamente sus verdaderas aspiraciones, apelar a la clase trabajadora o defender las medidas que pueden abrir el camino a la lucha efectiva. Y, como sugeríamos anteriormente, parece evidente que esta moderación en el mensaje se ha instalado más profundo, que hemos cedido a la automoderación de objetivos o de pensamiento.


No vamos a entrar ahora en las causas del proceso que nos ha traído hasta esta situación, aunque tampoco vamos a asumir toda la culpa: es obvio que el sistema capitalista controla quién habla y qué se puede decir, y ello en una situación de total hegemonía desde que desapareció la Unión Soviética. Sin embargo, el objetivo del capital es la eliminación definitiva de todo rastro de ideología marxista y para ello el ataque ha entrado en estos momentos en una nueva fase.


La última crisis capitalista ha puesto abiertamente de manifiesto, especialmente en el sur de Europa, un proceso que venía gestándose desde los años setenta. La búsqueda incesante de una mayor tasa de beneficio traspasó hace tiempo los límites del crecimiento natural del capital. Tras recurrir a la liberalización, el endeudamiento y las burbujas especulativas solo queda concentrarse en el recurso clásico: la elevación desenfrenada de los niveles de explotación. La inevitable respuesta en la calle está siendo gestionada por dos vías: a la vez que se refuerzan de manera obvia las medidas represivas, se abren otros caminos más sutiles de reconducción institucional del descontento. Esta última es la función que han asumido partidos políticos como Podemos o Ciudadanos en España. El sistema capitalista no tiene ningún problema en aceptar formaciones que no cuestionen su modo intrínseco de funcionamiento. Si debe sacrificar a los actores que hasta ahora han protagonizado el juego parlamentario y reemplazarlos por dos fuerzas similares, no hay problema. Si por el camino el propio desencanto en los resultados de las nuevas formaciones revitaliza a las de siempre, tampoco pasa nada. Lo importante es que parezca que el problema estaba en el modo torpe o corrupto con el que se gestionaba el sistema, no en el sistema mismo; que, en definitiva, el sistema provee los propios mecanismos que lo corrigen.


Pero esta estrategia de reconstitución no se ha limitado a un mero reemplazo de actores: las nuevas formaciones, especialmente las que deben ocupar el espacio de la izquierda, han venido acompañadas de un armazón teórico que aspira a ocultar el enfrentamiento entre clases puesto de manifiesto por el marxismo. Ya sea que Podemos se convierta en el recambio del PSOE o, lo que parece más probable, asuma el papel de muleta que representaba Izquierda Unida, el hecho importante es que viene a reemplazar todos los referentes de la izquierda del último siglo. Para ello no han tenido que recurrir a novedosas teorías sociales o a intelectuales de prestigio. La debilidad de nuestra posición les ha permitido presentar como novedoso un refrito de tópicos mil veces utilizados desde el siglo XIX para engañar a la clase trabajadora. La autoridad intelectual la basan en “pensadores” de segunda fila que gustan de autoproclamarse “postmarxistas”, más por el prestigio de juntar su nombre al de Marx que por el hecho de haber aportado o rebatido una sola línea al pensamiento de éste.


La apelación al ciudadano frente al trabajador, el reemplazo del eje derecha-izquierda por el vertical del arriba y el abajo, la entronización de la democracia “radical” como origen de cambios en sí misma, la renovación generacional a favor de jóvenes tecnócratas “sobradamente preparados”, la nostalgia por un falso pasado idílico de protección social al que volver y el catálogo de recetas keynesianas que ya mostraron sus límites hace cincuenta años forjan un nuevo referente de falsa contestación que es el que van a asumir como propio tanto la “omnipresente” clase media desmovilizada como las generaciones que constituirán el futuro proletariado al que está aboca el mercado laboral de nuestro país. El sistema lo pone todo de su parte para darle un toque de atractivo canalla a este pastiche de recetas buenrollistas. Así, mientras en la práctica las formaciones novatas actúan obedientemente y hacen suyas las más duras recetas neoliberales, los telediarios no cesan de hacerles el favor de calificarlas de “izquierda radical”, con más intención de darles un toque de atractivo malditismo que el de desincentivar su expansión. En un sistema en el que los medios comienzan por invisibilizar cualquier opción a la que quieran bloquear, el eco mediático del que ha disfrutado una formación naciente como Podemos sólo nos puede hacer pensar en propaganda intencionada de una nuevo catálogo de valores, de una ideología descafeinada creada para reemplazar a la de la izquierda real. Si finalmente alguna de estas formaciones consigue acceder al gobierno, demostrando la nula efectividad de sus postulados, habrá quedado probado de rebote el fracaso práctico de la “izquierda radical”.


Pero no caigamos en el desánimo, intentemos ver este momento en el que estamos siendo atacados como una oportunidad. Por un lado, el intento de reemplazo ideológico es tan burdo y evidente que no puede sino favorecer la reacción de todos esos militantes con décadas de lucha a sus espaldas. Por otro lado, la ruptura en la cúpula de formaciones históricas, cegadas o infiltradas por las nuevas viejas ideas, favorecen el cuestionamiento de las bases, que pueden sentirse con más libertad de curiosear en nuevos espacios de encuentro. Por último, no deberíamos despreciar el potencial de tantos comunistas que en estos momentos no han encontrado un espacio en el que organizarse; muy posiblemente acudirán a una llamada de encuentro y trabajo.


Nos va en ello la pervivencia de una ideología que, con todo su bagaje teórico y práctico, necesita de la lucha para transmitirse. Afortunadamente no podemos quejarnos de no contar con experiencia histórica. Sabemos que el marxismo nos permite explicar lo que está ocurriendo en este mundo globalizado como ninguna otra teoría económica puede hacerlo. Sabemos que la lucha de clases es la válvula que permite el avance de la sociedad en un sentido o en otro. También sabemos, y aquí está el trabajo duro, que necesitamos de la organización de la clase trabajadora para poner estos conocimientos a pelear en favor de los propios trabajadores.


Pero vayamos poco a poco. Reconstruir una confianza y un discurso olvidado durante décadas debe ser una tarea de trabajo colectivo en la que participen y se sientan implicados el mayor número de camaradas posible. Requiere de un espacio de encuentro en el que podamos confluir y discutir con confianza y libertad, un espacio donde se hable en pie de igualdad se pertenezca o no a una organización, donde no exista la prisa por responder a una cita electoral, donde hacer confluir la experiencia y el entusiasmo evitando el dogmatismo y el voluntarismo. No menos importante sería el talante con el que afrontar un proceso como este: puede que algunos sientan, seguro que con motivos, que ellos y su organización siempre han transitado el camino correcto, pero en estos momentos la participación abierta y plural es la mejor garantía para un esfuerzo fructífero.


Un espacio de encuentro comunista tendría ante sí un gran trabajo teórico. Mucho hay por analizar, discutir y elaborar, comenzando por la lista inicial de temas a tratar. Sirva como ejemplo cuestionable e incompleto: identificar a la clase trabajadora en la España del siglo XXI, la del nuevo proletariado y la preponderancia del sector servicios; elaborar el discurso que la haga patente a sí misma, contraatacando la desmovilizadora ficción de la clase media; explicar de manera accesible el capitalismo globalizado según la teoría económica marxista, etc. Para ello contaremos con toda seguridad tanto con aportaciones ya muy trabajadas como con ideas frescas que nos permitan acceder a sectores sociales o laborales hasta ahora descuidados.


Igual de importante sería identificar aquellas cuestiones prácticas en las que ensayar una unidad de acción: reconstrucción del mensaje comunista y de la confianza en difundirlo; restaurar el imaginario colectivo socialista como antagonista al imperante no-hay-alternativa; devolver a los trabajadores la confianza en su autoridad de clase, sin necesidad de estar mediada por politólogos o economistas; plantear una Europa de los Trabajadores frente a la Unión Europea y el euro, etc. Sirva también esta lista a modo de ilustración; busquemos entre todos las propuestas que nos unen, evitando atascarnos en aquello que pueda separarnos.


Sabemos que no sería una tarea fácil. Muchos estarán ansiosos de afrontar el reto. A otros les puede parecer frustrante empezar un camino con la impresión de que ya se ha transitado previamente. En realidad es una sensación engañosa, estamos afrontando la lucha que nos corresponde a nosotros y a nosotras en nuestro momento y en nuestro contexto. La rica experiencia de la que partimos nos ha enseñado que no existen atajos ni recetas mágicas, pero a cambio esa misma experiencia teórica y práctica constituye la mejor base desde la que volver a avanzar.

El presente texto nace como reflexión y aliento sobre una idea que ronda en varios blogs de izquierdas en los últimos meses: la convocatoria de un encuentro de militantes de base marxistas o comunistas, adscritos o no a un partido. Ha sido constante en el blog de Marat en los últimos meses, especialmente aquí y aquí, y también aparece en el blog del viejo topo, aquí.



CONVOCATORIA POR UN ESPACIO DE ENCUENTRO COMUNISTA


Guy Hermet: Los comunistas en España





CONVOCATORIA POR UN ESPACIO DE ENCUENTRO COMUNISTA




9 de agosto 2015

De compañerxs y conocidxs militantes obreros y populares   nos llega al blog esta convocatoria para su publicación.



La audiencia a la que va dirigida este texto no necesita que aportemos un repaso retrospectivo de los orígenes de la crisis económica. Tampoco buscan soluciones a ella en recetas keynesianas o en la vuelta a unos tiempos idílicos de capitalismo “amable”. Baste decir que escribimos para aquellos que saben que el problema es el capitalismo y que su solución exige su derribo y la construcción de una sociedad socialista.


Sin embargo, si el contexto económico no requiere de aclaraciones especiales, sí vemos necesario precisar la visión del contexto político que nos lleva a ponernos manos a la obra.




El estallido de la última crisis ha derrumbado en Europa los últimos restos del espejismo de Estado del Bienestar que inició su desmonte en los años 70. En los países del sur hemos vivido el problema con mayor intensidad al no partir de los mismos niveles de desarrollo que los del norte. La pérdida de la ilusión de ser (o llegar a ser) clase media y de que los hijos vivirán mejor que los padres desubica, a la vez que "indigna", a amplias capas de la sociedad que no encuentran un sentido político en el que encajar su futuro.



El riesgo de que la mayoría de esos sectores tomase conciencia de su ubicación real en la estructura social y se reconociera a sí misma como clase trabajadora fue rápidamente atajado por el sistema. En algunos países ha bastado con la irrupción de la "tecnocracia". En otros países con una tradición más combativa y con resistencias recientes más firmes eso no era suficiente: ocuparon el espacio con actores nuevos que arrastraron a los desubicados a un redil controlable. Tanto en Grecia como en España se puso en marcha el mismo mecanismo: la creación de formaciones populistas y ciudadanistas, que renuncian a la ideología, que niegan la clase, que afirman que el capitalismo puede funcionar si se le hacen unos ajustes, que hacen de la “democracia” una solución fetiche en sí misma.


Es hora de desenmascarar el mito de una clase media no patrimonial, ni propietaria de empresas o negocios, y que cree no ser trabajadora sólo porque unos sueldos más elevados que la media les permitieron acceder durante los años de crecimiento económico a unos niveles de consumo superiores al resto de asalariados. Esa falacia se cae cuando la crisis capitalista les ha resituado en un descenso de niveles de vida, han perdido sus puestos de trabajo o se han enfrentado a la abolición de muchos de sus derechos laborales. Pero es necesario dar, más allá de la testarudez de los hechos, la batalla ideológica por explicar cuál es la auténtica naturaleza de la relación capital-trabajo.



La lucha frente a esta maniobra no ha sido firme sino muy débil en lo ideológico y reformista en lo político. Las organizaciones de la izquierda institucional se han limitado durante décadas a denunciar las políticas del gobierno de turno, proponiéndose como alternativas gestoras de unas tímidas reformas que aliviasen las condiciones de sobreexplotación y prometiendo una salida progresista de la crisis. Nada que rompiese con los límites de la legalidad del sistema político y económico. Tampoco las diversas organizaciones comunistas revolucionarias, algunas de largo recorrido, han logrado conformarse en espacios de aglutinación de nuestra clase y de respuesta al capital. Cuentan con unos militantes imprescindibles, pero no consiguen la capacidad de crecimiento y acumulación de fuerzas que el momento demanda.



En esta situación, cuando los marxistas deberíamos haber conquistado una posición clave en las aspiraciones y la confianza de los desposeídos, nuestra situación es muy débil: no tenemos respuesta coordinada, no tenemos voz para llevarla a la calle y ni siquiera tenemos unidad de acción para superar esta situación. En unos pocos años, paradójicamente cuando más necesario es, el marxismo puede quedar fuera de la experiencia vital de las nuevas generaciones de jóvenes.


Estamos convencidos de que en estos momentos hay gran cantidad de personas de identidad comunista que han abandonado las organizaciones en las que ya no creen sin por ello renunciar a sus convicciones. Marxistas que se niegan a continuar tapándose la nariz para participar en proyectos que ven vacíos de antemano. Exmilitantes con la suficiente formación y sentido crítico como para sentirse incómodos en asambleas en las que todo se está constantemente comenzando de cero y en las que se huye de la más mínima organización que multiplique las fuerzas y dote de estrategia a la lucha.


Creemos que juntos somos mucho más de lo que imaginamos. Por eso nos animamos a escribir este llamamiento. Partimos de la confianza en el compromiso de quienes nos negamos a aceptar como horizonte la falsedad de un “capitalismo de rostro humano”, desmentido por la cotidiana realidad en cada minuto de nuestras vidas, y que aspiramos a una sociedad emancipada de la opresión de clase. Confiamos también en su sentido de la responsabilidad para continuar el combate. Nuestra unidad es necesaria para movilizar a los trabajadores en la búsqueda de la alternativa al capitalismo.




Llamamos a todas aquellas personas, colectivos y organizaciones que saben que la salida de esta situación no está en limar las aristas del capital, sino en acabar con él; es decir, en la lucha por una sociedad sin explotadores ni explotados, en la lucha por una sociedad socialista. Planteamos la necesidad de una herramienta colectiva que nos permita la unidad de acción y un debate sobre las bases del marxismo, entendido éste en un sentido amplio que incorpore las aportaciones del leninismo y de otras corrientes que han enriquecido la teoría de la praxis.


No pretendemos hacer discursos grandilocuentes, estamos convencidos de la responsabilidad que afrontamos todos y todas. Proponemos ya un primer paso. Tenemos la necesidad de un espacio de encuentro común, en el que se puedan sentir cómodos todos los comunistas, tanto los que provienen de organizaciones como los que no. Será necesaria una buena dosis de generosidad, actitud y mente abiertas y voluntad unitaria para echar abajo los muros que aparentemente nos separan; unos obstáculos que muchas veces han sido erigidos por nosotros mismos. Debemos dejar



respirar al marxismo como teoría viva y transformadora para que refuerce su condición de terreno fértil en el que se promueve el debate, la reflexión y la práctica, sin llaves secretas que dan la razón a unos elegidos. Un lugar donde analizar entre camaradas la nueva realidad, en el que la teoría dé respuesta a la lucha y sus formas y en el que construir la unidad de acción necesaria para alcanzar el éxito. Un espacio que, desde su nacimiento, se sepa parte de la lucha internacional contra el capital.

Ratificamos como una sola voz las últimas palabras de Rosa Luxemburgo: “¡YO FUI, YO SOY, YO SERÉ!”


Publicado 3 weeks ago por Espino De Fuego


Rosa Luxemburgo: El orden reina en Berlín



Goldman Sachs – OTAN Corp.


Por Manlio Dinucci
(Geógrafo y politólogo. Últimas obras publicadas: aboratorio di geografia, Zanichelli 2014 ;Geocommunity Ed. Zanichelli 2013 ; Escalation. Anatomia della guerra infinita, Ed. DeriveApprodi 2005.)




El banquero privado más poderoso del mundo, Lloyd Blankfein (ver foto), presidente de Goldman Sachs, decía estar haciendo «el trabajo de Dios» (sic). Para castigar a los pecadores, ahora acaba de contratar a Anders Fogh Rasmussen, ex secretario general de la OTAN.

Después de haber sido secretario general de la OTAN (bajo las órdenes de Estados Unidos), desde 2009 hasta 2014, Anders Fogh Rasmussen acaba de ser contratado como consultante internacional por Goldman Sachs, el banco de negocios más poderoso de Estados Unidos.


Es prestigioso el curriculum de Rasmussen. Como primer ministro de Dinamarca (de 2001 a 2009), se dedicó a «la ampliación de la Unión Europea y de la OTAN contribuyendo a la paz y la prosperidad en Europa». Como secretario general de la OTAN, representó a la alianza atlántica en su «pico operativo con 6 operaciones en 3 continentes», entre ellas las guerras contra Afganistán y Libia. Además, «en respuesta a la agresión rusa contra Ucrania, reforzó la defensa colectiva a un nivel sin precedentes desde el fin de la guerra fría».


También apoyó la «Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP)» (también conocido como Área de Libre Comercio Transatlántico o TAFTA, según sus siglas en inglés. NdT.) entre Estados Unidos y la Unión Europea, base económica de una «comunidad transatlántica integrada».


Rasmussen presenta por lo tanto aptitudes inestimables para Goldman Sachs, cuya estrategia es simultáneamente financiera, política y militar. Después de años de trabajo en Goldman Sachs, los dirigentes y consultantes de este enorme banco estadounidense han ido a ocupar puestos claves en el gobierno de Estados Unidos y en los de otros países. Entre ellos se encuentran Mario Draghi –quien fue gobernador del Banco de Italia y ahora es presidente del Banco Central Europeo (BCE)– y Mario Monti –designado en 2011 como jefe del gobierno italiano por el presidente Napolitano.


Así que nada tiene de sorprendente que Goldman Sachs se suba las mangas para participar en las guerras de la OTAN. Por ejemplo, en la guerra contra Libia, donde primeramente se apropió –provocando pérdidas ascendentes al 98%– de fondos públicos por un monto de 1 300 millones de dólares, fondos que el gobierno libio le había confiado en 2008. En 2011, Goldman Sachs participó también en el saqueo de los fondos soberanos libios (estimados en unos 150 000 millones de dólares) que Estados Unidos y la Unión Europea «congelaron» en el momento de la guerra. Actualmente, para administrar a través del control del Central Bank of Libya los fondos provenientes de las nuevas exportaciones de petróleo, Goldman Sachs se dispone a desembarcar en Libia en el marco de la operación que Estados Unidos y la OTAN ya tienen proyectada, bajo la bandera de la Unión Europea y la «conducción italiana».
Basándose en una lúcida «teoría del caos», se explota la situación de caos provocada por las guerras contra Libia y Siria, instrumentalizando y canalizando hacia Italia y Grecia –dos de los países más débiles de la Unión Europea– el trágico éxodo de migrantes que huyen de esas guerras. Este éxodo sirve como arma de guerra sicológica e instrumento de presión económica para demostrar la necesidad de realizar una «operación humanitaria de paz» cuyo verdadero objetivo es ocupar militarmente las zonas estratégica y económicamente más importantes de Libia. Al igual que la OTAN, Goldman Sachs contribuye activamente a la estrategia de Washington, que quiere disponer de una Europa sometida a Estados Unidos.


Después de haber contribuido, mediante la estafa de los préstamos subprimes, a desatar la crisis financiera, que posteriormente se extendió a Europa desde Estados Unidos, Goldman Sachs especuló sobre la crisis europea aconsejando «a los inversionistas sacar provecho de la crisis financiera en Europa» [1].


Según investigaciones debidamente documentadas en 2010-2012 por medios como Der Spiegel, el New York Times, la BBC yBloomberg News, Goldman Sachs también “disfrazó”, mediante complejas operaciones financieras –como «préstamos camuflados» bajo condiciones draconianas y venta de «títulos tóxicos estadounidenses»– el verdadero monto de la deuda griega. En este caso, Goldman Sachs maniobró con más habilidad que Alemania, el Banco Central Europeo y el FMI, que no han sabido esconder el yugo que pusieron al cuello de Grecia.


Al reclutar a Rasmussen, con la red internacional de relaciones políticas y militares que este personaje ha tejido durante sus 5 años como secretario general de la OTAN, Goldman Sachs refuerza sus posibilidades de influencia y de penetración.
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[1] Cf. informe reservado sacado a la luz en 2011 por el Wall Street Journal.










Goldman Sachs


Goldman Sachs
Banco
El Grupo Goldman Sachs o simplemente Goldman Sachs es uno de los grupos de banca de inversión y valores más grandes del mundo. Fue fundado en 1869. Wikipedia

Cotización de las acciones: GS (NYSE) 188,09 $ -0,47 (-0,25 %)
28 ago. 11:07 GMT-4 - Renuncia de responsabilidad



Anders Fogh Rasmussen



ANDERS FOGH RASMUSSEN




El jefe de Goldman Sachs: "Los banqueros hacen el trabajo de Dios"

2009-11-11


El jefe de Goldman Sachs: "Los banqueros hacen el trabajo de Dios"

8 de noviembre 2009


Goldman Sachs vicepresidente dice: 'Aprender a tolerar la desigualdad'


Karl Marx

"El comunismo no priva a nadie del poder de apropiarse productos sociales; lo único que no admite es el poder de usurpar por medio de esta apropiación el trabajo ajeno." (K. Marx & F. Engels, Manifiesto del Partido Comunista, 1848.)
"El estado moderno no es sino un comité que administra los problemas comunes de la clase burguesa".
En el Manifiesto Comunista, junto a Friedrich Engels (citado en Friedrich, Carl Joachim (1982). La filosofía del derecho, p. 211. ISBN 84-375-0224-1).
"El Estado es un órgano de dominación de clases, un órgano de opresión de una clase por otra, es la creación del orden que legaliza y afianza esta opresión, amortiguando la lucha de clases.
El proletariado sólo necesita el Estado temporalmente. Nosotros no discrepamos en modo alguno con los anarquistas en cuanto al problema de la abolición del Estado como meta final. Lo que afirmamos es que para alcanzar esta meta es necesario el empleo temporal de las armas, de los medios del poder del Estado para emplearlos contra los explotadores. Para destruir las clases es necesaria la dictadura temporal de la clase oprimida"






Los hombres de Goldman Sachs toman las riendas de Europa


16.11.2011


Europa está asistiendo a un desfile de nuevas caras en primera línea política y económica. Sin apenas tiempo para familiarizarse con los actores, el público se



Europa está asistiendo a un desfile de nuevas caras en primera línea política y económica. Sin apenas tiempo para familiarizarse con los actores, el público se ha encontrado de frente con los rostros de Mario DraghiLucas Papademos y Mario Monti, los nuevos líderes del Banco Central Europeo, el Gobierno griego y el Ejecutivo italiano, respectivamente.  Se trata de tres economistas de más de sesenta años, con formación en prestigiosas universidades estadounidenses y con un perfil bajo que facilita el consenso en torno a sus nombramientos.  Además, los dos últimos han provocado un fulgurante renacimiento del término “tecnócrata” en conversaciones y artículos de prensa. Ahora bien, ¿tienen alguna otra característica en común? Tal y como pone de manifiesto un artículo de Le Monde, aún podemos añadir otro vínculo más que une a los tres: Goldman Sachs.


En primer lugar, Mario Draghi fue vicepresidente de Goldman para Europa desde 2002 a 2005, ascendido a socio y  nombrado responsable de empresas y deuda soberana de los países europeos. Una de sus funciones era vender “swaps, productos financieros con los que se ocultó una parte de la deuda soberana y que, en consecuencia, permitieron falsear las cuentas de Grecia.


Mario Monti, por su lado, es asesor internacional del banco americano desde 2005. Y en tercer puesto, Lucas Papademos, que fue gobernador del Banco Central griego entre 1994 y 2002, participando en la operación de falsificación de las cuentas del país perpetrada por Goldman Sachs. Ante semejante red de conexiones, Europa ha quedado reducida a personajes de Ionesco, repitiendo una y otra vez: “¡Qué curioso! ¡Qué extraña coincidencia!”, pero estos lazos entre los poderosos no pertenecen al teatro del absurdo sino todo lo contrario: es fácil encontrar más ejemplos que prueban que el guión tiene mucho sentido.  


Además de los mencionados, otros dos pesos pesados han jugado un papel importante en la crisis actual del euro. Por un lado, Otmar Issing, ex economista jefe del Bundesbank y consejero internacional de Goldman Sachs. Por el otro, Jim O’Neill, el hombre que inventó el término “BRICS”, acrónimo que designa a los mercados emergentes con alto potencial de crecimiento (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), y Primer Ejecutivo del área de gestión de activos del banco americano.


Es interesante resaltar que el irlandés Peter Sutherland desempeñó un papel clave en el rescate de su país, especialmente porque es el expresidente de Goldman Sachs Internacional y continúa siendo miembro de su Consejo de Administración. Y no está de más mencionar que Paul Deighton trabajó durante 22 años en el banco y ahora es el Director General del Comité de Organización de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.


Sin embargo, más allá de las apariencias, esta red de influencias ya no es tan eficaz como solía ser. El tejido de complicidades que mantenían los antiguos responsables de los Bancos Centrales de los distintos países ya no sirve tanto para controlar las decisiones, toda vez que los políticos son cada vez más conscientes de la impopularidad de los profesionales del mundo financiero. Allí donde Goldman Sachs pudo actuar con entera libertad (Grecia, especulación contra el euro, el “caso Abacus”…) se produjeron una serie de escándalos que provocaron enfrentamientos con los poderes públicos.

Y es que entre los votantes ha calado la idea de que a los responsables de la crisis hay que buscarlos en el mundo financiero, hasta el punto de que las acusaciones se reparten por igual entre políticos y banqueros, cuando tradicionalmente los segundos no solían estar en el foco público. La repentina llegada al poder de Monti y Papademos en Italia y Grecia y la impresión de que el proceso sigue en marcha, no ha hecho sino aumentar una cierta sensación entre la población de que se está tratando de convertir a los pirómanos en bomberos. Y mientras se discute si un Estado puede dirigirse como una empresa, en España han surgido iniciativas como la denominada “Vota en Banco – Cajero Electoral”, que presenta a los principales bancos del país como si fueran partidos.


Dr. Golman y Mr. Sachs


Así pues, el mayor obstáculo para la efectividad de las conexiones de Goldman es la creciente preocupación de empresarios y políticos por la imagen y la transparencia a la hora de tratar con sus hombres, a los que el banco procura situar siempre de forma subrepticia. Es por eso que sus antiguos responsables actúan como una suerte de Dr. Goldman y Mr. Sachs, ocultando sus vínculos con el banco cuando los entrevistan o cuando se les encomienda una misión oficial; tal y como ocurrió con Monti, a quien José Manuel Barroso, presidente de la Comisión, encargó en 2010 un estudio sobre el mercado único europeo.
Cuando se le pregunta, Mario Draghi no duda en afirmar que él no tuvo nada que ver con la falsificación de la contabilidad griega organizada por Goldman Sachs en el año 2000, dado que tomó posesión de su cargo en 2002 y dimitió en 2005, es decir, un año antes de que el banco procediera a la venta de los “swaps” griegos al National Bank of Greece, en esos momentos el primer banco comercial griego.

Un banco que estaba dirigido por Petros Christodoulos, el hombre actualmente responsable del organismo que gestiona la deuda griega. Y antiguo trader de Goldman Sachs. 







SEC Acusa a Goldman Sachs de fraude en la estructuración y comercialización de CDO Atado a hipotecas de alto riesgo



ABACUS 2007-AC1


En castellano



Exejecutivos de Goldman Sachs copan instituciones clave en la crisis
Publicado: 01.11.2011 


Goldman Sachs : "creabamos el pánico en los mercados para sacar beneficios con la caída de España".


Así de claro lo ha reconocido Greg Smith, un extrabajador del banco Goldman Sachs autor del libro 'Por qué dejé Goldman Sachs', una obra en la que admite cómo engañaban a sus clientes, a los que llamaban "idiotas" o "marionetas", para ganar más dinero.

GREG SMITH: POR QUÉ ME FUI DE GOLDMAN SACHS
“Goldman Sachs debería contar a la gente lo que hace de verdad”









Epílogo - El Banco: Cómo Goldman Sachs dirige el mundo


'Los bancos no ganarían siempre si no jugaran con ventaja'


¿Por qué me voy a Goldman Sachs


'Blankfein Bancaria: "Goldman Sachs que hace el trabajo de Dios'
9 de noviembre 2009


John Perkins. Confesiones de un sicario económico. (doblado al español)




¿Cómo gana dinero Goldman Sachs?


Goldman Sachs, vampiro del Capitalismo (y II)


La gran máquina de la burbuja estadounidense



El Golpe de Estado silencioso



Goldman Sachs: el verdadero poder detrás de la Unión (y de la crisis) Europea




¿Qué precio tiene la nueva democracia? Goldman Sachs conquista Europa


Goldman Sachs o el calamar vampiro




Goldman Sachs: el fin de la impunidad para el vampiro de los mil tentáculos
Randall Wray




Goldman Sachs, “calamar vampiro”, la cara visible de un poder oculto


Inside Job


Inside Job Documental Latino 2010


Deudocracia


Debtocracy. Subtitulos en español (2011)

Publicado el 5 jul. 2012
Deudocracia es un documental griego de 2011 dirigido por los periodistas griegos Katerina Kitidi y Aris Chatzistefanou. El documental trata sobre la crisis financiera global iniciada en 2008, la crisis económica de Grecia de 2010, el contexto europeo de la Crisis del euro en 2010, los antecedentes en otros países y las posibles soluciones que podrían resolver el problema que no están siendo consideradas por el gobierno del país griego y estarían radicalmente alejadas de las medidas impuestas por la Comunidad Económica Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo: realización de auditorias sobre la deuda, calificación de la misma -deuda odiosa y deuda externa legal-, responsabilidad en la contratación de créditos, anulación de la deuda, etc


Grecia
Tsipras dice que no aceptará más recortes en Defensa. Lo mismo dice el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg instó a Grecia a no recortar su presupuesto de Defensa.




Goldman Sachs estuvo involucrado en el origen de la crisis de la deuda soberana en Grecia,


El gran truco que usó Goldman Sachs con Grecia


¿Cómo ayudó Goldman Sachs a maquillar las cuentas de Grecia?


Eurostat confirma que Grecia redujo su déficit con derivados de Goldman Sachs




Permuta de incumplimiento crediticio



Goldman Sachs colocó deuda griega sin toda la información
“Goldman Sachs gestionó colocaciones de bonos griegos por importe de unos 15.000 millones de dólares (unos 11.000 millones de euros al cambio actual) tras llevar a cabo una permuta de divisas que permitió al Gobierno de Atenas ocultar la verdadera cuantía de su déficit. Según la revisión realizada por Bloomberg, en los folletos de colocación de esas emisiones lideradas por Goldman no se hacía mención alguna a esa permuta, que permitió captar unos 1.000 millones extra camuflados.
No dar la información sobre esa operación habría permitido a Goldman, el resto de colocadores y el Gobierno griego obtener un mejor precio por los bonos, según fuentes del mercado.

Goldman ganó unos 735 millones de euros con la colocación de bonos griegos desde 2002, según datos de Bloomberg. Los expertos tienen dudas sobre si la falta de información podría dar lugar a responsabilidades legales por parte de los colocadores.”


JUEVES, 18 de febrero de 2010


Pues sí, aún puede ser peor: los múltiples timos de Goldman Sachs


Del Tratado de Detroit a Goldman Sachs





Crisis de la deuda griega: Cómo Goldman Sachs ayudó a Grecia a Máscara su verdadera deuda


Wall Street ayudó a Máscara Crisis de Deuda Fueling Europa





2,011 intervención militar en Libia





Fondo soberano de Libia demanda a Goldman Sachs



OTRA ESTAFA CON LA MUERTE


Cómo Goldman Sachs rescatado Libia



19 de diciembre 2011
Nos eleva mayoría de Sanciones de Libia, libera a $ 30 mil millones



Panetta de EEUU se reúne Funcionarios libios



Goldman Sachs demandó por $ 1bn por el fondo de Libia



Goldman Sachs perdió el 98% de $ 1.3 mil millones de inversión de Gadafi


EE. UU. investiga el supuesto soborno de Goldman Sachs a Libia
Publicado: 10 jun 201



Soberano de Inversiones del Fondo de Libia demanda a Goldman Sachs


Libia vs Goldman Sachs - el memorando secreto



Autoridad de Inversiones Libia




Lehman presenta la mayor quiebra de la historia con un pasivo de 430.000 millones



Lehman Brothers



POR AMOR AL DINERO Documental El colapso de Lehman Brothers P1