martes, 2 de octubre de 2012

Hacia el Anarcocapitalismo de Izquierda (clicando el enlace verás muchos blogs muy importantes)



The main difference between capitalism
and socialism is this: Capitalism works.

--Mark J. Perry, "Why Socialism Failed"

Lo que se conoce hoy como "anarcocapitalismo" es un producto teórico de algunos profesores y economistas liberales, o liberales radicales. Me refiero a Murray Rothbard, a David Friedman y a otros, todos ellos inspirados en las teorías económicas de Ludwig Von Mises y F. A. Hayek y en las tesis filosóficas de Ayn Rand. Las ideas centrales de este anarcocapitalismo son: 1) Abolir los gobiernos y los impuestos y privatizar toda actividad económica; 2) respetar la propiedad privada de los medios de producción; y 3) dejar que la mano invisible, el libre mercado y el libre tráfico de personas, contratos y cosas hagan el resto. Se supone que a la larga ello traerá gran prosperidad y felicidad para todo el mundo, no sólo para los capitalistas, sino también para los asalariados (si es que aún quedan y no se han convertido todos en empresarios). Este anarcocapitalismo ha llegado a tener bastante auge en Norteamérica; varios millones de norteamericanos apoyan las ideas "libertarias" (cercanas o idénticas a las anarcocapitalistas); el Partido Libertario, cuyo fin declarado es: una vez alcanzado el poder, declarar la "anarquía constitucional", esto es, abolir o reducir al máximo el gobierno y liberar el mercado, es ya el tercer partido en importancia; y quizá no pocos norteamericanos simpatizan con sectas o milicias anarcocapitalistas (y quizá racistas) del tipo de los Free Men.

Sin duda, este anarcocapitalismo es de derecha y pro-clase empresarial o pro-clase trabajador intelectual, algo ya tradicional dentro del pensamiento y acción liberales. (Aquí mismo, en este web site, podéis leer algo llamado "Críticas anarcocapitalistas al anarcosocialismo"

http://www.puertasdebabel.com/cosanostra/pirateadas/anarco3.htm

y veréis las ideas y preconcepciones de estos derechistas). Rothbard y sus seguidores creen que la propiedad privada es un "derecho natural". Y entonces se sigue que los impuestos que cobra el Estado son un horrendo crimen contra natura. Por su parte, Friedman y sus amigos no se creen eso del derecho natural, pero sí apoyan la propiedad privada como un medio para administrar con eficacia los recursos; por consiguiente, los impuestos no serán un horrendo crimen contra la naturaleza, pero sí un horrendo crimen contra la prosperidad social. En cualquier caso, tanto Rothbard como Friedman se mueven dentro de la tradición liberal, opuesta a todo tipo de socialismo o intervencionismo, y su anarcocapitalismo debe ser considerado no anarquismo, sino liberalismo radical.

Opino, sin embargo, que puede haber un anarcocapitalismo de izquierda, esto es, anarquista. Es decir, un anarcocapitalismo cuya mente y cuyo corazón estén del lado de los trabajadores.

Este nuevo anarcocapitalismo intentaría unir la teoría económica correcta, la del liberalismo, a la ética correcta, la del anarquismo. Y su idea central sería no abolir el capitalismo, sino apoderarse de él. Abolir el capitalismo, esto es, abolir el único sistema que ha demostrado en los hechos ser verdaderamente productivo, y cambiarlo por socialismo o comunismo, sería un trágico error -y las consecuencias bien conocidas serían apatía, pobreza y despotismo. Mucho mejor apoderarse del capitalismo. Apoderarse significa transferir la propiedad, el capital y el mando y control de las empresas a manos del grupo de trabajadores de cada empresa.

Ahora bien, ¿cómo podría hacerse esta transferencia?, ¿cómo podrían los trabajadores llegar a ser propietarios de sus propias empresas, es decir, capitalistas? O sea, ¿de dónde obtendrían el dinero para formar capitales y adquirir los medios de producción?

Respuesta: no sé. Pero se me ocurren algunas opciones, no excluyentes entre sí: 1) El propio ahorro de los trabajadores, sea individualmente, sea colectivamente. 2) Créditos a los trabajadores por parte de bancos o por parte de los patrones, quedando los gobiernos como avales. 3) (La principal opción:) Que el gobierno entregue los impuestos (o parte de ellos) en efectivo y directamente en manos de grupos de trabajadores deseosos de iniciar empresas.

Todo lo anterior presupone: (a) Un movimiento popular o sindical que presione a patrones y gobiernos para aceptar y facilitar las opciones 1-3. (b)Un cambio en la mentalidad de los activistas de izquierda: ya no van a luchar por el socialismo y por abolir el capitalismo, sino por apoderarse de él.

En otras palabras, ya no se trataría de que el pueblo y los trabajadores griten a los ricos y a los gobiernos "¡Queremos hospitales, escuelas y seguridad social gratuitos, queremos pensiones para los ancianos, queremos baños limpios y cascos nuevos en las fábricas, queremos aumento de sueldo, queremos precios controlados, queremos que los gobiernos protejan la ecología, queremos que nos cuiden y nos ayuden y nos den servicios gratuitos!".

En lugar de eso, los nuevos gritos tendrían que ser: "¡Queremos dinero para invertirlo nosotros en aquellos medios de producción (fábricas, ranchos, minas, hospitales, escuelas, medios de comunicación, etc) que nosotros creamos convenientes! ¡Queremos que el dinero llegue a nuestras manos (no a las de burócratas y funcionarios) para ser nuestros propios patrones y dirigir nosotros nuestra vida! ¡Queremos MENOS gobierno y MÁS capital!"

Pero... ¿realmente funcionarían estas empresas propiedad de trabajadores? Respuesta: una vez más, no sé. Supongo que no se acabaría mágicamente la explotación, pero sí disminuiría considerablemente. Lo que habría es... un poco de todo. A veces uno o dos trabajadores de cada empresa (los más listos o más astutos o más capaces) terminarían comprando a bajo precio a los demás su parte, y luego los contratarían como asalariados... con lo cual todo seguiría igual (sólo tendríamos un cambio de jefes y patrones). Puede pasar, y seguramente pasaría en muchas empresas. Pero también puede pasar que muchos trabajadores no acepten vender su parte, y en ese caso seguirán teniendo algún poder e influencia en las decisiones. Asimismo, puede pasar que los trabajadores de una empresa decidan contratar mano de obra asalariada, y en adelante dedicarse ellos al ocio o al rentismo o al trabajo administrativo (en cuyo caso tendríamos una típica sociedad mercantil como las de hoy). Sí; pero también puede suceder que, habiendo mucha prosperidad social y educación masiva, con cada vez más empresas controladas por trabajadores, se irá dificultando encontrar personas dispuestas a trabajar por un salario, y entonces ya no sería tan fácil dedicarse al ocio o al rentismo.

Mi idea sería: instaurar el anarcocapitalismo, y luego... ya veremos. Cualquier cosa que ocurra será mejor que el sistema actual, donde unos pocos -muy, muy pocos- tienen la propiedad, el control y el mando, y donde las masas de trabajadores pobres y no instruidos están condenadas a obedecer a esos tipos y a soportar cargas excesivas de trabajo tedioso y pesado y (muchas veces) trabajo absurdo e inútil. Y también sería mejor que los actuales estados de bienestar, donde, finalmente, los trabajadores siguen condenados a ser siervos de los capitalistas a cambio de servicios estatales. Pienso que la esclavitud salarial y el dominio del hombre sobre el hombre terminarán no gracias al socialismo o gracias al estado de bienestar, sino hasta que los trabajadores tomen las riendas de su propia vida. Esto es, hasta que se decidan a ser ellos los nuevos capitalistas.

Y, por último, ¿podríamos esperar a que el capitalismo liberal produzca esta situación, donde las empresas terminan siendo propiedad de sus trabajadores? Respuesta: puede ocurrir, pero me parece improbable. Los liberales quieren Estado, un Estado "mínimo", pero al fin un Estado, con sus policías y cuerpos represivos. Tan pronto los trabajadores empezaran a crear sus propias empresas y a competir contra los actuales oligarcas, éstos empezarían a volverse "intervencionistas" (más de lo que ya lo son) y empezarían a clamar contra esas empresas de trabajadores, y no creo que dudarían mucho para apoderarse del gobierno y utilizar sus aparatos represivos contra esas empresas de trabajadores. Se requiere un capitalismo anarquista, y esto quiere decir: transformar gradualmente los gobiernos en simples oficinas recaudatorias de impuestos, con un aparato burocrático mínimo, pero (por lo pronto) con poder coercitivo para exigir esos impuestos a los capitalistas. Tal vez -sólo tal vez- algún día pueda abolirse por completo el monopolio de la fuerza.

¡Capitalismo para el pueblo y anarquía!


http://www.puertasdebabel.com/cosanostra/filosofismas/hacia.htm



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