domingo, 6 de enero de 2013

Desenmascarando a Eduard Punset



29-12-2011  Cazadebunkers


Están incluidos los comentarios del blog de la fuente original:
Desenmascarando a Eduard Punset
29-12-2011  Cazadebunkers
A Eduard Punset se le ve mucho por televisión últimamente. Este abogado, profesor, filósofo y escritor ya tenía su programa, Redes, que se emitía una vez por semana en La 2 de TVE, pero arrasa entre la franja mayoritariamente joven de los telespectadores de nuestro país gracias a sus apariciones mensuales en el espacio de humor de Andreu Buenafuente en La Sexta. [En el momento de publicar esta entrada, afortunadamente el programa de Andreu ha dejado de emitirse.] Además, sus últimos libros son todo un éxito de ventas, llevándose su trilogía “Viaje a las emociones” el primer puesto entre sus obras más conocidas y leídas.
Punset mantiene encandilada a su audiencia -el ciudadano medio, perteneciente a la clase media y de mediana edad- utilizando, además de una personal mezcla de científico loco y viejecito afable, todas sus teorías sobre cómo conseguir la felicidad en un mundo cada vez más tecnológico y aséptico, donde el concepto material cobra cada vez más importancia, pero la sociedad se olvida de lo realmente importante: ser felices, o al menos tratar de serlo.
Muchísima gente lo considera un ejemplo a seguir, el científico o profesor que todos quisimos tener, el abuelo filosófico que razona todos nuestros problemas, e incluso el político ideal, fiel a sus principios y coherente con sus ideales. Yo desde aquí no voy a atreverme a contradecir a la audiencia televisiva de este país, ni mucho menos a nuestra masa de lectores consumidores de vacuos ensayos de cocina rápida o revistas comerciales llenas de anécdotas científicas. Pero sí voy a dar algunos datos que pueden ser de interés.
Eduard Punset comenzó su relación con los Estados Unidos muy pronto. Cursó su bachillerato en un instituto de Hollywood, antes de volver a España para estudiar Derecho en Madrid, lo que no le quitó tiempo para ser en esta época militante del Partido Comunista de España en la clandestinidad. Pero se ve que la moda de ser un rebelde progre pesó poco a la hora de encaminar su futuro académico, y se fue a completar su formación como economista a la Universidad de Londres y, posteriormente, a la École Pratique des Hautes Études en París. Hay que decir que esta universidad estaba por entonces financiada por la norteamericana Fundación Ford, es decir, un rescoldo superviviente del conocido Plan Marshall. Esta fundación nació como una ONG, aunque infinidad de veces ha sido vinculada con acciones directas del Gobierno de los Estados Unidos, e incluso con la CIA. No hace falta decir que una universidad financiada con los fondos de una organización como esta no puede inculcar en su alumnado unos valores de corte progresista. Pues bien, en esa institución se formó el Punset economista, que sacó buenos réditos de su paso académico por la Gran Bretaña cuando consiguió que la BBC lo fichase como redactor en su sección de economía. Poco más adelante entró en nómina del diario financiero y político británico The Economist, concentrándose en su sección para América Latina. Este diario, que nunca firma ninguno de sus informes o artículos, pertenece al influyente The Economist Group, y posee un par de ediciones (Roll Call y European Voice) expresamente editadas y redactadas con el ideario neoliberal que deben leer -y seguir- los políticos de Washington y Bruselas, además de un potente departamento de estrategia geopolítica que asesora a inversores privados para invertir en países tercermundistas de África, América y Asia, siempre en base a los análisis y especulaciones de The Economist, esas que nunca son firmadas por sus autores. Pues bien, Eduard Punset fue redactor economista de este diario entre 1967 y 1969.
Su trabajo y su papel en el FMI

Está claro que su época de redactor en The Economist fue una simple puerta de entrada a las altas esferas del mundo financiero internacional. Y de esta manera, Punset dejó su trabajo en el diario británico para mudarse a Estados Unidos a trabajar en el Fondo Monetario Internacional. Esta organización le daría trabajo durante cuatro años (1969-1973), gran parte de los cuales los pasó destinado en Haití. Este pobrísimo país antillano en 1970, aunque parezca mentira y a pesar de todos sus problemas, todavía era autosuficiente en materia alimentaria. Pero eso era algo que no le convenía al vecino norteamericano, y Washington mandó al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al FMI, con altos funcionarios como Eduard Punset, ponerse manos a la obra para cambiar la situación.

Mientras Punset compartía mesa y mantel con el dictador y genocida “Bébé” Doc en sus palacios, negociaban la forma de que Haití adoptase medidas tales como eliminar la subvención estatal a la producción de arroz haitiano, y bajar un 66% el arancel impuesto a la importación de arroz extranjero. Instantáneamente el arroz estadounidense-que sí estaba subvencionado por Washington- abarrotó el mercado de Haití, dejando a los campesinos del país sin una de sus escasas fuentes de ingresos, y desbaratando la producción alimentaria del país volviéndola dependiente del comercio exterior. A raíz de esto comenzaron las migraciones masivas de campesinos durante los años setenta hacia la capital, Port-au-Prince, con la consiguiente creación de ghettos y barrios de chabolas, y el que ahora Haití se haya convertido en una cloaca de productos agrícolas, avícolas y piscícolas norteamericanos de baja calidad fue causado por medidas como aquella, y todas las que le siguieron, como la de la eliminación -a instancia del FMI- del casi millón y medio de cabezas del resistente cerdo autóctono para luego comprar y mantener una raza de cerdo estadounidense, delicada y necesitada de exigentes cuidados alimentarios y veterinarios. Pero eso ya es otra historia…
Un hábil político “a la española”
Con la muerte de Franco, Punset vio la oportunidad de introducirse en el mundo de la política sin tener que ensuciarse las manos con la Dictadura, y su estrategia para el ascenso y su gran gestión del tempo político se pone de manifiesto en cada uno de sus cargos, siempre dentro de partidos de la derecha liberal española. Se une inicialmente a la formación Centristes de Catalunya-UCD y ya en 1978 es elegido conseller de Economía y Finanzas de la Generalitat de Catalunya, en 1980 es diputado en el Parlament de Catalunya, y en ese mismo año pasa a ser Ministro de Relaciones para las Comunidades Europeas, cargo que ocupa hasta el año siguiente, 1981. Es en ese año cuando abandona la UCD para unirse a CiU y presentarse como nº 2 de ese partido a las Elecciones Generales de 1982, consiguiendo un acta de diputado en el Parlamento. Lo deja un año después. Es ya 1985, y de la mano de Adolfo Suárez se integra en el CDS, donde consigue ser elegido eurodiputado en el Parlamento Europeo en las Elecciones Europeas de 1987 y de 1989. Abandona el CDS en 1991 para crear su propio partido, Foro, pero completa su período de europarlamentario quedándose con su escaño -y su sueldo- como eurodiputado independiente hasta 1994, cuando se vuelve a presentar esta vez como cabeza de lista de Foro.
Etapa de intervención en Europa del Este
Economista, neoliberal y europarlamentario, Eduard Punset tenía todas las características para colaborar en el desmantelamiento de las infraestructuras socialistas de los países de Europa del Este tras la caída del Muro de Berlín. Y así fue, como presidente de la delegación del Parlamento Europeo en Polonia, su “sede” estuvo en Varsovia, pero su influencia alcanzó a todos. Esos países satélites de la Unión Soviética se vieron sometidos a una violenta penetración de agentes, políticos y asesores neoliberales ávidos de capitalizar aquellos grandes mercados. De la noche a la mañana, Punset y sus colaboradores desguazaron a lo bruto todo lo que sonara a “social”: sistema de educación pública, sistema sanitario universal, compañías estatales de ferrocarriles, de telefonía, las compañías eléctricas, las subvenciones alimentarias, subsidios a los combustibles y a la energía doméstica y un sinfín más. Gracias a “asesores” como Punset todo pasó de ser un servicio social a un mercado capitalista. Además de la cifra todavía no exacta de personas muertas que dejaron de recibir asistencia sanitaria -que nunca fue óptima, pero diez veces mejor de lo que hay ahora- y muchos otros servicios básicos y gratuitos, un elevado índice de mortalidad infantil, el descenso repentino de la esperanza y la calidad de vida, la potenciación de una ya creciente corrupción y el nacimiento del reino de las mafias, Polonia y los países vecinos le deben a Eduard Punset, al FMI, al Banco Mundial y a la Iglesia Católica la terrible desigualdad social existente hoy entre sus ciudadanos, la bajísima tasa de productividad de su sector primario (ahora fuente de empleo precario para el 15% de su población activa) o la deuda externa adquirida luego de “sanear” empresas estatales para venderlas al mejor postor, y crear las condiciones para que el país fuese rentable al FMI. Diez años después del “trabajo” de Punset, en el año 2000 Polonia tenía una deuda externa estimada en 44.000 millones de dólares. En 2009 la deuda externa ascendía a más de 243.000 millones de dólares, y sigue subiendo. Misión cumplida.
“Haz lo que yo diga, pero no lo que yo haga”
Últimamente Punset es aguerrido valedor de aquellos que claman contra los sueldos vitalicios de la clase política, sus privilegios y su gusto por el poder y la poltrona. Él difunde continuamente el valor de la ética y la moral en todos los aspectos de la vida como método para ser felices. Pues bien, habría que destacar que Eduard Punset, cuando abandona el CDS en 1991 siendo eurodiputado por dicho partido, pasa totalmente de la ética y de la moral, conservando su escaño -y su sueldo- de eurodiputado como independiente hasta las elecciones europeas de 1994. Eso sí, a estas nuevas elecciones se presenta con su pantomima “Foro”, integrado en CDS -con la incongruencia de que ese partido no le servía para él, pero sí para su propia formación-, aunque el resultado es desastroso y se queda sin poltrona, y sin sueldo. Como ese “partidito” sólo era una patraña creada para poder seguir al frente de su acta de eurodiputado, lo disuelve en 1995 y se retira de la política.
Sorpresas que da la vida (empresarial)
Un tipo con el currículum de Eduard Punset tiene que tener espacio en las grandes corporaciones. Así es de tal manera que tuvo un sueldo como asesor de la Fundación COTEC, organización creada en torno a la Corona de España, que aglutina a su alrededor a una Torre de Babel de los mundos aristrocrático, político y empresarial, tanto nacional como extranjero. Empresas como el banco BBVA, Telefónica, Vodafone, Repsol, Endesa, IBM, Iberdrola, ACS, Fundación Focus-Abengoa (con la cual Punset colabora a menudo) y muchas otras “cortan el bacalao” en dicha organización. También fue profesor consejero de la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE), centro académico privado de élite cuyo patronato está regido por la Compañía de Jesús, no en vano este centro es filial de la cristiana y católica Universidad Ramón Llull, de donde salieron y salen los grandes empresarios que han hecho de este país uno de los más punteros en Europa en temas como eficiencia y sostenibilidad del modelo productivo. Eduard Punset también ha sido Presidente del Instituto Tecnológico Bull, multinacional que se dedica al negocio de las nuevas tecnologías en sectores tan dispares como defensa, sanidad, transportes o energía. Otro de sus empleos fue como profesor de Innovación y Tecnología en el antiguo Instituto de Empresa (hoy denominado IE Business School) que pertenece a la IE University, universidad privada perteneciente a su vez a la Institución Internacional S.E.K.. Dicho Instituto de Empresa fue -por algo- declarado el mejor del mundo por el diario Wall Street Journal, el mismo cuya propietaria, News Corp. de Rupert Murdoch tiene como miembro de su Consejo de Administración a José María Aznar. También Punset fue presidente de la hidroeléctrica catalana Enher, desempeñó varios cargos financieros en el Banco Hispanoamericano y fue coordinador del Plan Estratégico para la Sociedad de la Información en Cataluña, trabajando hoy en día como profesor de Ciencia, Tecnología y Sociedad en la Facultad de Economía del Instituto Químico de Sarriá (perteneciente también a la anteriormente mencionada Universidad Ramón Llull), es director y presentador del programa de divulgación científica Redes, director de la revista “Redes para la Ciencia”, presidente de la productora audiovisual Smartplanet y miembro de los Consejos de Administración de Sol Meliá y Telvent.
¿Qué es Telvent?
Telecom Ventures (Telvent) es una filial de la corporación española Abengoa, y es la cabecera de los negocios de esta multinacional en tecnologías de la información, estando especializada en productos, servicios y soluciones integradas destinados a los sectores de la energía, el transporte, el medio ambiente y las administraciones públicas. Telvent, que cotiza en el NASDAQ, facturó 177 millones de euros en el primer trimestre de 2009.
Esta multinacional para la que trabaja Eduard Punset se vio involucrada en un desastroso accidente mientras disfrutaba del expolio de los recursos de Venezuela a comienzos de los años noventa, en lo que se denominó como Tragedia de Las Tejerías. La Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (CANTV), la principal empresa nacional de telecomunicaciones venezolana, había sido privatizada en 1991 por el gobierno neoliberal de Carlos Andrés Pérez, y sus nuevos propietarios -AT&T y Telefónica- contrataron a Abengoa para dotar las atrasadas infraestructuras de CANTV de una moderna red de fibra óptica. La ruta más “económica” que Telefónica y AT&T decidieron para el tendido de dicha línea era una que circulaba paralela a la Autopista Regional del Centro, que por razones geológicas era nudo de comunicaciones de otros ductos de agua, electricidad y gas, propiedad este último de Corpoven, filial de la por entonces también empresa privada Petróleos de Venezuela S.A. Al mismo tiempo en que se iban a realizar los trabajos de perforación de Abengoa, otra empresa privada llamada Proteca (filial contratista del Ministerio de Transporte y Comunicaciones) estaba trabajando en las inmediaciones, provocando enormes retenciones de tráfico en ese tramo de la Autopista, a tan sólo 60 km del centro de Caracas. La coordinación e información entre todas estas empresas falló estrepitosamente, y en la mañana del martes 28 de septiembre de 1993, a las 07:30 de la mañana, una excavadora de Abengoa perforó accidentalmente un tramo del gasoducto de Corpoven, provocando una terrible explosión en cadena, seguido de un incendio con llamas de más de 50 metros de altura que duró casi todo el día, y envolvió la autopista causando la muerte de 42 personas. Todavía hoy, la única indemnizada ha sido PDVSA, a la que Abengoa tuvo que pagar 14 millones de euros.
Abengoa y la Guerra del Agua en Bolivia
Pero no todo se queda en eso. Abengoa tuvo un papel más protagonista todavía en la tristemente famosa “Guerra del Agua” que se desató en Cochabamba (Bolivia) en el año 2000. Muchos de los créditos que los gobiernos bolivianos de los años noventa solicitaron al FMI, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo iban sujetos a cláusulas como la que exigía la privatización obligatoria de la empresa municipal de suministro de agua (extracción, conducción, almacenamiento y comercialización) de la ciudad de Cochabamba, la tercera más poblada del país andino. La empresa a la que se le adjudicó este servicio público fue “Aguas del Tunari” (por entonces los socios mayoritarios eran con el 55% la estadounidense Bechtel & Edison, y con el 25% Abengoa). La táctica del FMI para Cochabamba dispuso que aquellos contratos de privatización del agua irían acompañados de condiciones como que, una vez privatizado dicho servicio, las nuevas tarifas deberían subir inmediatamente para todos los usuarios un 35% -los más desfavorecidos pagaron incluso un 45% más- y fueron ajustadas al curso del dólar estadounidense, además de dirigir el coste de nuevas instalaciones a los usuarios y otras medidas similares. Entre semejante subida de precio y su pago en dólares, se hizo evidente un enorme y repentino descenso del poder adquisitivo de la mayoría de la población de Cochabamba, endémicamente situada bajo el umbral de la pobreza. Al mismo tiempo, el gobierno de la ciudad puso en marcha una nueva ordenanza municipal según la cual quedaba expresamente prohibida, bajo pena de sanción económica, la recogida de agua natural de la lluvia, ni su obtención por cualquier otra forma de cooperativización del recurso natural, como venían haciendo los bolivianos ya desde tiempos de la civilización Inca, y que permitían el acceso al agua de forma equitativa a todos los ciudadanos.
Bajo estas condiciones de opresión neocolonial extrema, el conflicto no tardó en estallar: ante la insostenible situación social, las protestas y las huelgas, el ex-dictador y por entonces presidente de Bolivia Hugo Bánzer ordenó el Estado de Sitio en Cochabamba y envió a la policía a reprimir a la población. Tras terribles disturbios, con un saldo de al menos un muerto, casi doscientos heridos y el colapso de la ciudad, el gobierno se vio obligado a rescindir el contrato adjudicado a “Aguas del Tunari”. Un año después, en 2001, la corporación Bechtel, como socio mayoritario de “Aguas del Tunari”, y conjuntamente con Abengoa, demandó al gobierno boliviano por incumplimiento del contrato y reclamando una indemnización de 25 millones de dólares. En 2006 Bechtel retiró su demanda por inconsistente, pero adivinad ¿quién sigue reclamando los 25 millones de dólares? Por supuesto, Abengoa y Eduard Punset. Se estima que Abengoa invirtió unos 375.000 dólares en “Aguas del Tunari”, pero reclama 25 millones de dólares en daños y perjuicios a un país que tiene una deuda externa cifrada en casi 5.000 millones de dólares. Deberíamos saber que, para el Gobierno de Evo Morales, esos 25 millones de dólares suponen el sueldo anual de 3.000 doctores rurales graduados en La Habana, o el salario por un año de 12.000 maestros de escuela pública. Pero eso no le interesa a las empresas para las cuales Eduard Punset trabaja orgullosamente como consejero delegado.
Seamos felices
Es la máxima absoluta y final de las parrafadas de Punset: tratemos de ser felices. Todo su pensamiento y filosofía se quedan en eso. No estaría mal si todo a nuestro alrededor fuese de color de rosa. Escuchándole, parece que nos quejamos por nada. Y quizá sea cierto si nos comparamos con todos aquellos a los que este señor ha jodido -y jode- por todo el mundo. Porque, seamos sinceros, Eduard Punset tiene su porción de responsabilidad sobre todos esos muertos que lo fueron a causa de las hambrunas evitables en Haití desde los años ´70 hasta hoy en día, igual que tiene una buena parte de culpa en todas las penurias y miserias que sobrevinieron a los países del Este de Europa con su gran trabajo de implantación salvaje de su neoliberalismo más atroz, o la que se le puede atribuir de su actual desempeño en multinacionales que estrangulan a las naciones pobres y bloquean sin escrúpulos toda posibilidad de desarrollo. Pero todo esto no sería tan repulsivamente asqueroso si Punset fuese un Madoff, un Bush o un Aznar cualquiera: lo peor de todo es que, a ojos de don Pueblo, este señor sigue dibujándose como un ancianito venerable, filósofo, filántropo y adorable. Podemos seguir adorándolo cada vez que se ponga a decir sandeces por televisión, podemos ser felices, podemos ser hipócritas… pero nunca llegaremos al nivel de Eduard Punset
[P.D.: Por cierto, me acabo de enterar de que Abengoa fue una de las empresas extranjeras que más se benefició de los contratos con el gobierno de Gadafi, en Libia. Me gustaría buscar alguna entrevista de Punset hablando mal de él, o alguna de las entradas de su blog donde sataniza a este tipo de líderes políticos. Seguro que la encuentro.]
[P.P.D.: La encontré. Dice Punset: “Lo ocurrido en Libia es un vestigio de otra época y por eso ha herido la sensibilidad del pueblo llano; aquello no tiene nada que ver con el mundo de ahora, es el simple y triste reflejo de vestigios del pasado, del empeño con el que los que tenían algo defendían lo que consideraban suyo frente a los que no tenían nada.” Aquí os dejo el enlace esta entrada de su blog, titulada Tanto monta, monta tanto, la empatía como la sed.
Fuente original: http://ideasteluricas.blogspot.com/2011/06/desenmascarando-eduard-punset.html

Comentarios del blog de la fuente original:
2/6/2.011 


De Marat
Está desactivado el enlace de abajo.
Esteso y Punset 2 . Emitido en "El intermedio" (La Sexta) el 29 de mayo de 2008.
Trabajo de Alberto González Vázquez

Esteso y Punset 1

Eduard Punset el Pan con tomate y las células

El señor Punset es un firme defensor de un gobierno único mundial, y no es que lo diga yo, que tiene su propio Blog y no se corta:
http://www.eduardpunset.es/11280/general/no-tiene-sentido-que-cada-pais-vaya-a-su-bola
http://politica.elpais.com/politica/2012/02/27/actualidad/1330371091_810704.html




sábado, 5 de enero de 2013

¿Dónde está la conciencia de clase?



¿Dónde está la conciencia de clase?

Por beniezu  sábado, 05 de Enero de 2013


La conciencia de clase de los trabajadores es el arma más poderosa y fundamental que estos disponen para combatir al capital. Solo que, es una energía potencial, está en sus entrañas, anestesiada temporalmente
La conciencia de clase de los trabajadores es el arma más poderosa y fundamental   que estos  disponen para combatir al capital. Solo que, es una energía  potencial, está en sus  entrañas,  anestesiada  temporalmente por el propio Sistema , quien  hace lo imposible para que no se despierte,  porque la tema  con verdadero pánico, pues cuando despierte será el fin de su poder y de sus privilegios.
 Muchos preguntan, ¿qué es la conciencia de clase? No es nada complicado conocer este concepto, proviene de aquel otro concepto de “lucha de clases” acuñado  por el Marxismo  y es relativo al posicionamiento  ideológico que adopta cada parte enfrentada, a sus razones y posiciones para defender sus intereses. Y  que, simplificando, solo podemos  dividir en dos clases, los trabajadores que venden su fuerza de trabajo y los capitalistas que compran esa fuerza de trabajo, a un precio exageradamente injusto,  y que los trabajadores son la parte más favorecida del “intercambio “claro.
 Pongámonos en el papel del capitalista, o de las elites favorecidas económicamente por el Sistema de este injusto “intercambio” comercial. Estos privilegiados , suelen vivir en guetos  o condominios de lujo  aislados del mundo exterior , y del mundo de  los trabajadores ,por altos muros y por  guardias y sistemas de seguridad .No solo no quieren tener contacto con ese otro mundo, por el hecho de sentirse “elites” o “superiores “  sino fundamentalmente por miedo a perder sus privilegios, tienen mucho miedo  a esas enormes multitudes del mundo del trabajo que están al otro lao de sus muros de seguridad, a que un día despierten de su letargo y vengan en busca de sus cabezas , porque son conscientes de que sus enormes cotas de lujo y comodidad son a costa de la carencia y miseria de otros muchos .
Ellos si tienen conciencia de clase, privilegiada y dominante y cuáles son sus intereses. Porque saben  también que el Estado, y todos sus poderes que están al servicio fundamental de ellos, de los capitalistas  y de su Sistema de explotación del trabajador pagándole una ínfima parte de lo que produce. Y también son conscientes de que los trabajadores son una masa enorme, millones de trabajadores, un potencial adormecido, que puede ser  demoledor si toman conciencia de ello del potencial de  su número si decidiese unirse y organizarse, pues ya conocen casos en la historia mundial donde esto ha ocurrido.
Los capitalistas, llevan siglos en el poder y saben cómo defenderse de ese  potencial de los trabajadores, como aturdirlos y hacer que su mente se desentienda del mundo de la política, que no tome conciencia de clase , de colectivo, de sus intereses comunes , de valores como la solidaridad , que harán de ellos una piña unida en la lucha. Despertaran en ellos, “valores” como el individualismo, el egoísmo, la ilusión de poder alcanzar individualmente las altas cotas de las elites, etc. Ellos si tienen conciencia de clase y marcas las diferencias y actúan todos los días para que estas se mantengan.
Los trabajadores la inmensa mayoría, incluso en época de crisis, infelizmente  no tiene esta necesaria conciencia de clase, Sueñan, y tal y como el Sistema les inculca, sueñan  con poder alcanzar el alto  status de las elites. Los trabajadores, que en el fondo lo saben que no es más que una ilusión y una pérdida de tiempo pero  cuyas consecuencias prácticas son negativas porque les impiden situarse en su autentica dimensión social, la  de clase trabajadora. Dimensión social que en absoluto es peyorativa como el Sistema con su sibilina intoxicación mediática suele inculcar, con la intención de destruir nexos de unión del trabajador con su entorno social y de clase, buscando siempre la división y el crecimiento individual y egoísta alejado del mundo del trabajo  considerándolo a este y a su status social como una actividad de  “fracasados”
 Como vemos  el sistema, trabaja todos los días en  desprender la conciencia de clase en los trabajadores. Haciéndoles creer incluso que el trabajo es algo negativo para el individuo, mostrándole “modelos” de ciudadanos ejemplares donde sus virtudes son siempre, el haber triunfado económicamente. No importa cómo, lo importante es alcanzar el estrellato de las “elites”. No se podría esperas otras lecciones “pedagógicas” de una clase social cuyos valores morales, políticos, y económicos son el LUCRO a cualquier costo. Incluso el botín de guerra. Pero es desconcertante que esta ideología que es dominante y oficial, pretendan también inculcarla a la sociedad compuesta mayoritariamente por la clase trabajadora que, en base a sus remotísimas posibilidades jamás tendría posibilidad de mudar de su honrosa condición de clase trabajada y que en los tiempos que corren ya es un privilegio serlo 
         La importancia de la conciencia de clase en las lucha de masas  
 Las huelgas y las movilizaciones no solo son  necesarias, son  además, el arma fundamental de la clase trabajadora contra su enemigo natural, el Sistema capitalista, que está siendo cada vez más agresivo y despiadado contra ella. Pero es un gravísimo error pensar que estas movilizaciones  puedan ser valoradas exclusivamente por sus aspecto cuantitativos, organizativos o de su mayor o menos incidencia social. Qué duda cabe  que son importantes, pero lo fundamental, desde el punto de vista revolucionario, para que  estas movilizaciones sean auténticamente efectivas, en lo referente a su incidencia en el campo del enfrentamiento contra  el capitalismo, es su  contenido político  de  CLASE trabajadora.  
Es preciso que sea este contenido cualitativo de clase  quien  debe  dinamizarlas, dirigirlas, y estar presente constantemente en todas las luchas y movilizaciones. Debe  necesariamente  destacar sobre todas las demás consideraciones  revindicativas, sindicales, corporativas etc.  Pues debemos  fomentar y despertar la conciencia de clase de los trabajadores  como  su arma más poderosa, que hará que se tome  consciencia del descomunal PODER de la unidad de clase, de la solidaridad de los trabajadores unidos en una causa común, del “TODOS JUNTOS PODEOS” y de sentirse poderosos y capaces de derrumbar imperios, tal y como lo hicieron los bolcheviques en la Rusia Zarista.
Es imprescindible para esto que las masas trabajadoras deben desbordar los  contenidos  reindivicativos y sindicales de sus demandas para pasar a niveles superiores, cualitativamente superiores, con contenidos de clase  trabajadora y revolucionaria. En la lucha de masas es necesario que los trabajadores tomen conciencia  de la necesidad  de su competencia para invadir el campo de las transformaciones políticas  de la sociedad  desbordando su  limitado discurso sindicalista de mejoras o meras reindivicaciones  laborales.
 L as grandes movilizaciones de trabajadores convocadas por sindicatos reformistas al servicio del Sistema, ciertamente suelen ser una energía imponente en movimiento, pero esta energía  si no es portadora de su propio  contenido de clase, que generara su propia  dirección positiva y revolucionaria, su energía, se consumirá  y en  breve  desaparecerá.
 La iniciativa y la direccionen para las  transformaciones políticas y  sociales, que van a ir surgiendo en estos tiempos que corren, corresponden a las clases trabajadoras que son las que más sufren sus consecuencias. Corresponde  al  imponente potencial  de energía revolucionaria que ellas   generan en épocas de grandes crisis sociales, políticas y económicas, como la que estamos sufriendo en la actualidad.
             El Sistema la sabe y trabaja para desactivar esa unidad, fomentando el egoísmo  y el individualismo para desunirlas, para   desproveerles de su mejor arma de lucha que es, su propia CONCIENCIA DE CLASE. Lo hace directamente con su control mediático, vaciando los cerebros de los trabajadores  de todo aquello que le  confiere un contenido de clase, intoxicando, mintiendo y ocultando.
          Pero también por medio de sus lacayos, vestidos de partidos  izquierdistas o sindicalistas; IU, CCOO, UGT etc. Esto organismos  institucionales que forman parte  del propio Sistema, se ocupan sobre todo de desarmar a los trabajadores de su mejor arma, que es vaciar su mente  de conciencia de clase, enredándoles con peticiones  y consignas vacías de contenido para aturdirles y finalmente para  arrastrar  todo su potencial hacia la nada, con la única finalidad de desahogar sus iras y energías y  para que se desaprovechen y finalmente se diluían en la nada. Con lo cual el Sistema se sentirá feliz y seguro.
           Corresponde a la militancia concienciada desenmascarar a estos falsos “luchadores” interclasistas, que solo son oportunistas de la política para  traicionar a la clase trabajadora. Es preciso desligar a las  a las masas trabajadoras de su influencia, como única forma para poder inculcar en estas la conciencia de clase. Sin esta conciencia de clase, sin esta energía, nunca se podrá  avanzar en las luchas contra el capital, la injusticia y la opresión       

Ultima modificacion el Sábado, 05 de Enero de 2013 01:29
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viernes, 4 de enero de 2013

El papel de Amnistía Internacional en la guerra contra Siria



El papel de Amnistía Internacio​nal en la guerra contra Siria Destacado

Por Mikel Itulain
Viernes, 04 de Enero de 2013 01:55
El gran desafío de todas estas asociaciones humanitarias denominadas ONGs, es la de lograr tener su propia autonomía económica y financiera que las blinde de guardar una independencia objetiva y soberana al momento de posicionarse como mediador o ente auxiliador.
LA FOTO (hay una foto en el artículo)
Un tremendo trío: a la izquierda Madeleine K. Albright,  antigua Secretaria de Estado de EEUU (1997-2001) en el gobierno de Bill  Clinton, en el centro de la foto Suzanne Nossel, Directora Ejecutivo de  Amnistía Internacional sección EEUU y antigua empleada de Hillary  Clinton, esposa de Bill Clinton, y a la derecha, James Wolfensohn, antiguo presidente del Banco Mundial (1995-2005) que llevó a " target="_blank">la ruina a pueblos enteros con su política neoliberal, obedeciendo a las indicaciones de Wall Street, estas tres personalidades reunidas para un debate humanitario bajo el título:«¿Está el sueño de la ONU muerto? Las Organizaciones Internacionales y los Desafíos del Cambio», 24 de enero de 2012.

EL ARTÍCULO
El  gran desafío de todas estas asociaciones humanitarias catalogadas bajo  la denominación de ONGs — es decir Organizaciones No Gubernamentales— es  la de lograr tener su propia autonomía económica y financiera que las  blinde de guardar una independencia objetiva y soberana al momento de  posicionarse como mediador o ente auxiliador en un conflicto social, en  una guerra, en una catástrofe natural. Pero generalmente ninguna cuenta  con esa independencia o autonomía financiera. Las ONGs son hoy en día  grandes estructuras, con cientos de empleados, locales, y todo esto  tiene un precio —a pesar de los benévolos que trabajan— y sólo pueden existir gracias a la ayuda financiera indispensable de ciertos poderes estatales o empresariales que  han comprendido la gran utilidad de controlar o dirigir de cierta  manera estas herramientas humanitarias, muchas veces instrumentalizadas.

Amnistía  Internacional, en su página web, en su sección Actúa, en abril de 2012,  pedía la colaboración de los ciudadanos e indicaba que ya había  recogido 11.962 firmas para supuestamente pedir el fin de la represión  en Siria. Encabezaba el titular como: «¿Por qué calla el mundo ante la situación en Siria?», mencionando en el texto que estaban haciendo presión, y pidiendo ayuda  para hacerla, hacia gobiernos como: Brasil, India o Sudáfrica, con el  fin de que «demuestren su liderazgo apoyando una resolución firme y  jurídicamente vinculante que ayude a parar el baño de sangre en Siria». ¿A qué tipo de resolución se refiere Amnistía Internacional? ¿A una como la 1973 aplicada a Libia? ¿A la supuesta Responsabilidad para Proteger que ha conducido a la destrucción del país libio y a la llegada de los fundamentalistas islámicos junto a los miles de asesinatos y violaciones? ¿A otro bombardeo criminal de la OTAN matando miles de civiles?
Preocupan  estas cosas. Aunque Amnistía Internacional (AI) pueda decir que no  aprobaba todo esto, sí aprobó la actuación de Naciones Unidas en Libia y  lo hizo amparándose en datos falsos, como hemos visto en el capítulo  sobre los medios de comunicación. Gadafi no bombardeo ni atacó a la  población civil, no había motivos para ninguna intervención militar. Y  no debe de olvidar AI que esa Responsabilidad para Proteger elaborada en  2005 no está en la Carta de las Naciones Unidas, porque es un cajón de sastre que puede valer, como ha valido en Libia,  para arruinar a un país y condenarlo a la represión y muerte real ejercida por los islamistas y a la explotación colonial exterior.

Siguiendo con ese comunicado vemos que culpabiliza de las muertes de civiles a las fuerzas de seguridad sirias y no habla para nada de los extremistas islámicos que han entrado en el país, que como bien debe saber AI están extendiendo el terror y causando estragos en la población civil.

Tampoco dice nada sobre que ya, hacia finales del año 2011, más de 2.000 muertos eran de las propias fuerzas de seguridad sirias,  algo llamativo. Si hubiese 2.000 soldados israelíes muertos en una  lucha con los palestinos, ¿qué pasaría?, ¿qué no se justificaría para  aprobar las acciones militares de Israel?, mejor no preguntarlo, creo,  porque con tan solo dos o tres soldados israelís muertos se justifican  bombardeos que matan a millares de civiles.

Respecto a las muertes de civiles, de  acuerdo a las investigaciones con rigor, son principalmente  responsables las organizaciones islamistas financiadas desde el exterior,  y esto no se menciona en el informe de AI. Otra cosa que llama la  atención es que no cita las fuentes de donde han obtenido esa  información y, esto, es necesario. Amnistía Internacional, como ya hemos  comentado, lanzó informaciones que no eran ciertas, como el caso de la mujer, Zeinab al-Hosni, que supuestamente había sido: «decapitada, mutilada y despellejada en una cárcel Siria», pero que luego apareció viva.

¿Qué  pretende Amnistía Internacional con esto? ¿Culpabilizar de todo al  gobierno sirio y callar ante otras atrocidades incluso mayores cometidas  por los fundamentalistas y quienes les apoyan? Amnistía tampoco ha  demostrado todavía con pruebas los crímenes de civiles atribuidos al  gobierno.

¿Por  qué el mundo calla? o ¿por qué Amnistía calla ante ciertas cosas?  ¿Quieren hacer el clima favorable a una guerra? Desde luego sus hechos  no son ni de lejos los que corresponderían a una organización ecuánime y  que realmente busca proteger los derechos humanos y la paz.

AI  ya había mostrado su parcialidad, falta de rigor y de ética informativa  y humanitaria el 25 de octubre de 2011 en su informe: Crisis Sanitaria,  sobre los hospitales en Siria, en el que indicaba cosas como que  ciudadanos heridos en las protestas«habían sido agredidos físicamente  en los hospitales del gobierno por la plantilla médica, y en algunos  casos se les negó el cuidado médico, mientras otros que habían sido  llevados al hospital fueron detenidos o habían simplemente  desaparecido». Estas «informaciones» fueron claramente criticadas por el  profesor Franklin Lamb, que además era miembro de Amnistía, porque no estaban basadas en fuentes fiables y verificadas, entre estas fuentes estaba Al Jazeera,  en manos de la dictadura catarí, cuyo papel y sesgo descarado en la  cuestión Siria es obvio dada su enemistad con el gobierno de este país.  Pero lo que es más grave e importante, se volvía a acusar sin  evidencias, según indica Lamb. Este profesor además había estado  visitando varios hospitales sirios recientemente y les comentó lo que  había dicho AI, que por cierto no había contactado con ninguna plantilla  médica e indicaba que se basaba en un testigo anónimo. El personal  sanitario calificó lo dicho por AI como una«difamación gratuita de la  comunidad médica siria». Franklin Lamb ofrece los nombres de los  doctores y los lugares donde estuvo, así como el contacto por teléfono o  por mail para hablar incluso con los pacientes. Termina su artículo indicando:

El  hecho de que AI parezca haber sido algo perezosa en su trabajo y  continúe dándole mucha publicidad a su profundamente errónea  «investigación» es clamoroso.
AI  además falló en cumplir con el estándar de trabajo de investigación,  que quienes continuaremos en apoyar y respaldar su trabajo por los  derechos humanos esperamos.
 AI Amnistía Internacional y HRW Human Rights Watch, dos ONGs que hacen un paso adelante dos atrás


Además  AI, en otra campaña de las suyas que pretende centrar las iras de la  gente en alguna persona demonizada, acusaba al gobierno sirio de cometer  crímenes contra la humanidad y de haber matado a centenares de mujeres,  además de cargarle con 6.000 muertos, otra vez todos para el gobierno y  sin aportar pruebas, y sin mencionar a los terroristas islámicos.

En  esta campaña, además, solicitaba que se enviasen cartas a la mujer de  Assad para que interviniese y parase esa supuesta masacre de mujeres que  hacía su marido. No hace falta decir que esa misma carta y esa misma  campaña la podía haber hecho enviándosela a Hillary Clinton, responsable directa del brutal ataque de la OTAN y  de los islamistas sobre Libia, que ha matado miles de civiles, entre  ellos muchas mujeres y niños, y que ha conducido a que muchas mujeres  libias hayan sido y sean objeto de violación, humillación y  discriminación por los fanáticos que controlan ahora el país.
Amnistía Internacional no envío, como era de esperar, ninguna carta a la  Sra. Clinton, lo que muestra su hipocresía y falsedad, porque en este  caso sí tenía unas pruebas contundentes con hechos reales y crímenes  reales, pero aquí no actuó. Si además decimos que como Directora Ejecutiva de AI en EE.UU. está Suzanne Nossel, asistente de Hillary Clinton y  ex asistente de Richard Holbrooke, famoso este también por sus  falsedades en la guerra en Yugoslavia, entonces se entiende todo.  También la función y el papel de Amnistía.

Sobre la Sra. Nossel la Red Voltaire comenta lo siguiente:

El  consejo de administración de Amnesty International USA estimó que el  trabajo de Suzanne Nossel en las administraciones de los presidentes  Bill Clinton y Barack Obama constituye una garantía de su competencia,  obviando sin embargo los crímenes que ambas administraciones cometieron  en Yugoslavia, Afganistán, Irak y Líbano, entre otros países. La señora  Nossel dio inicio a diversas campañas contra Irán, Libia y Siria. En los  últimos meses se destacó en la campaña de mentiras destinada a  intoxicar el Consejo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra, para  lograr que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptara  una resolución que autorizara la guerra contra Libia. Finalmente las  acusaciones de la señora Nossel quedaron desmentidas.
Sin  ir más lejos, la propia Nossel, a la cabeza de Amnistía Internacional  USA, invitó a Madeleine Albright y a otros oficiales del Departamento de  Estado para hablar en su fórum de mujeres de la  OTAN; y no era la primera vez que parecía hacer migas AI con la  secretaria de Estado responsable de decir que las sanciones queprovocaron la muerte en Irak, por las sanciones económicas, de posiblemente más de un millón de civiles, la mayoría niños, valían la pena, que era un precio que valía la pena pagar.

¿No debería haber llevado Amnistía a Albright y a otros como Bush, Chenney o Blair ante una Corte Penal Internacional? No,  no los llevaron, no lo creyeron oportuno, en cambio sí fueron a por los  enemigos oficiales de la administración estadounidense, tuviesen o no  culpa en delitos contra los derechos humanos.
Poco después de  convertirse en Directora ejecutiva, Nossel, en enero de 2012, moderó una  mesa redonda en el Wellesley College, compartiendo mesa con Albright. Y  allí, en esa misma mesa, incitó de la siguiente forma no a la paz y al  diálogo, sino más bien a la agresión militar, como se hizo en Libia,  falsificando claramente los hechos y sucesos en Siria:

«Ahora  como cabeza de Amnistía Internacional-USA, un punto de gran frustración  y consternación para las organizaciones de derechos humanos y las  organizaciones de la sociedad civil durante los últimos ocho o nueve  meses, ha sido el fracaso del Consejo de Seguridad de la ONU para abordar, de alguna forma, las muertes de ahora 5.000 civiles en Siria por parte del presidente Assad y su ejército.»

¿De  qué fuente?, ¿de qué informe o informes con rigor puede Amnistía decir  que el gobierno es responsable de la muerte de 5.000 civiles? ¿Es  necesario que recordemos lo que están diciendo los informes realizados  por los investigadores, que en cada caso estudiado con cierto rigor han  atribuido las muertes deliberadas de civiles fundamentalmente y  principalmente a los fundamentalistas islámicos, que en su gran mayoría  provienen del extranjero? [1]

Amnistía parece que a base de repetir algo una y otra vez, como hacen los medios de comunicación de las corporaciones, quiere convertirlo en evidencia;  los hechos, sin embargo, son diferentes. Toda esta falsedad y este  juego poco limpio de esta organización supuestamente humanitaria le  pasará factura en el futuro, porque no podrá decir que estaba interesada  en resolver un conflicto, en apostar por la paz y los derechos humanos,  sino que lo que realmente está haciendo es servir al juego de los  intereses del poder, a los intereses de las corporaciones. Hasta tal  punto es así que la propia Nossel, en ese discurso, se lanzaba a afirmar  en un lenguaje bélico y despiadado lo que ni Albright ni el propio  Obama se atreverían a decir en público por pudor:

La  primavera pasada el Consejo de Seguridad consiguió formar una mayoría  para una acción enérgica en Libia y fue al principio muy controvertido,  [causando] muchos recelos entre los miembros del Consejo de Seguridad.  Pero Gadafi cayó, ha habido una transición allí y creo que uno habría  pensado que esos recelos se habrían apagado. ¿Cómo explicarían esto y  cuál creen que es el ingrediente que falta para romper el estancamiento y  conseguir que el Consejo de Seguridad esté a la altura de sus  responsabilidades en Siria?

Coolen  Rowley, el analista que comenta este discurso, dice cómo hasta la  experimentada Albright se veía sorprendida por esa actitud tan directa  de la directora de Amnistía Internacional y como ella y otros se  mostraban escépticos sobre lo que se podría conseguir con un ataque a  través de bombardeos como se hizo en Libia.

Esto  es triste, que hasta los más experimentados responsables de guerras se  muestren más cautos y cuidadosos en el tema de la guerra que una  supuesta organización humanitaria, dice mucho sobre Amnistía y dice muy  mal. Los miles de civiles muertos por el bombardeo de la OTAN y  por los fundamentalistas islámicos que han invadido el país  convirtiéndolo en una ruina social y económica parece que no suponen  gran cosa para esta organización; llamándolo acción enérgica y  olvidándose de sus desastrosas consecuencias para los derechos humanos y  las vidas de muchas personas.
Tony Cartalucci, el experto analista  político estadounidense, recuerda que Amnistía Internacional recibe  financiación del Open Society Institute de George Soros, además del Departamento para el Desarrollo Internacional de Gran Bretaña y de la Unión Europea. Demasiados  intereses y demasiados vínculos al mundo del poder y de las  corporaciones como para esperar justicia y ecuanimidad en sus  actuaciones. Y de hecho su comportamiento, como lo estamos viendo, lo  delata claramente.

En  el caso sirio ha seguido con su campaña y sus acusaciones, también,  cómo no, contra Rusia: Rusia: no más excusas, plántate contra el baño de  sangre en Siria, indicaba la organización. Cuando Rusia lo que ha hecho en realidad es pedir un diálogo para solucionar los problemas y a diferencia de otros países e instituciones también ha denunciado la violencia de los grupos islamistas armados.  Pero no quiere caer en el error y en la locura que supuso la anterior  actuación de las Naciones Unidas en Libia, que permitió el criminal y  despiadado bombardeo de la OTAN.

Amnistía  perversamente intenta tergiversar en torno a la violencia y malestar  claramente fomentado por occidente dentro de Siria como de alguna forma  el resultado del rechazo de Rusia a capitular ante otra intervención de la OTAN.
Una intervención,  debe ser indicado, que seguro que va a crear una gran extensión de la  violencia, divisiones étnicas y derramamientos de sangre a lo largo de  Siria, además del saqueo por las corporaciones occidentales deseosas de  ocupar el vacío cuando el poder nacionalista sirio sea quitado  violentamente como fue en Libia.

Amnistía no habla de la financiación y apoyo exterior a los fundamentalistas que han entrado en Siria,  algunos de ellos procedentes de Libia. Ni tampoco de la participación  de los servicios de inteligencia estadounidenses, británicos o incluso  israelíes en el proceso de desestabilización de Siria.

La  respuesta al doble rasero e hipocresía de Amnistía Internacional cuando  indica:«¿Cuántas víctimas más deben sufrir antes que Rusia tome una  postura decisiva contra los crímenes contra la humanidad en Siria?»,  puede ser una pregunta más contundente todavía:

¿Cuántas  víctimas más deben sufrir antes de que el mundo tome una postura  decisiva contra Wall Street y Londres en su matanza global extendiéndose  de Libia a Siria, en Irán, a lo largo de Irak y en las montañas y  pueblos de Afganistán?

Me da la impresión que AI no va a hacer campaña contra esta barbarie mucho mayor y que tiene un claro causante.

¿AI  defiende los derechos humanos o qué defiende? Atacar al débil y hacer  reverencias y favores al poderoso no es propio de una organización  humanitaria, sino de la servidumbre, con incluso implicaciones  criminales.

Ver documental abajo:

¿Qué  hace James Wolfensohn antiguo director del Banco Mundial y considerado  por muchos investigadores como un verdadero delicuente financiero (ver  documental abajo) sentado en una mesa redonda a carácter humanitario con la Sra. Suzanne Nossel directora de Amnistía Internacional?


FUENTE: Mikel Itulain / Red Voltaire, domingo, 9 de septiembre de 2012. http://miguel-esposiblelapaz.blogsp... Justificando la guerra.

[1] Recordamos algunos de ellos para su consulta en la bibliografía.

Investigador  independiente español preocupado por lo que acontece cada día en el  mundo. No sólo en lo que le implica directamente en su vida diaria, sino  también interesado por los aconteceres políticos, económicos y  culturales de cualquier parte del planeta. Trabajando desde un blog, Pamplona-Iruña, Navarra, España.