jueves, 10 de octubre de 2013

Desenmascarando a Noam Chomsky




Petras se pregunta por qué el "maestro" Chomsky nunca critica al lobby judío y artículos relacionados

De eso (el lobby) "no se habla"
 

Al artículo le he añadido el artículo de Petras

Chomsky fue erigido como el "prototipo" del intelectual crítico a la política exterior norteamericana, pero esconde puntillosamente la influencia del lobby judío en el nivel de decisiones estratégicas de la Casa Blanca. ¿En que anda la "vaca sagrada" de la izquierda "progre"? Petras lo explica.

Noam Chomsky, una especie de "vaca sagrada" para la nueva izquierda y los "progres", es un intelectual norteamericano que se ha ganado un espacio como "voz crítica" de la política exterior del imperio estadounidense.

Pero, según parece, hay otros pensadores de izquierda que no comparten tanta euforia por el profesor yanqui convertido en celoso "crítico· de su país imperial.

En un artículo titulado: "Noam Chomsky y el lobby pro israelí: catorce tesis erróneas", el pensador de izquierda norteamericano, James Petras, crítica a Chomsky por su silencio respecto de la sin fluencias y las manipulaciones del lobby judío en la Casa Blanca.

Para Petras, Chomsky "a pesar de su bien ganada reputación de documentación, disección y exposición de la hipocresía de los gobiernos de Estados Unidos y de Europa, y de sus agudos análisis de los engaños intelectuales de los apologistas imperiales, dichas virtudes analíticas están lamentablemente ausentes en relación con el debate sobre la formulación de la política exterior de Estados Unidos en Oriente Próximo, en particular el papel de su propio grupo étnico: el lobby judío pro israelí y sus defensores sionistas en el gobierno".

Según Petras, “determinados reflejos automáticos de defensa del debate abierto y del libre examen desaparecen -al menos en gran parte de las élites políticas de Estados Unidos- cuando se trata de Israel, y sobre todo cuando se aborda el papel del lobby pro israelí en la elaboración de la política exterior de Estados Unidos".

Para Petras la  historia está llena de intelectuales críticos con cualquier imperialismo salvo con el propio, y con los abusos de poder que otros cometen pero no de los que cometen los de su grupo.

"La larga historia de la negación por parte de Chomsky del poder y el papel del lobby pro israelí en la decisiva formación de la política de EE UU hacia Oriente Próximo, culminó en su reciente coincidencia con el aparato propagandístico sionista en sus ataques a un estudio crítico con el lobby proisraelí", señala el prestigioso analista de la izquierda combativa.

Petras cita un artículo del  London Review of Books titulado “El lobby israelí y la política exterior de EE UU” (The Israel Lobby and US Foreign Policy), del que son autores los profesores John Mearsheimer, de la Universidad de Chicago, y Stephan Walt, decano expulsado de la Kennedy.

Petras señala que, no obstante criticar las políticas israelíes contra los palestinos, Chomsky siempre defendió la existencia del Estado sionista de Israel.

"Aunque, en general, Chomsky se abstiene, deliberadamente, de discutir el asunto del lobby pro israelí en sus intervenciones públicas, entrevistas y publicaciones en las que analiza la política de Estados Unidos en Oriente Próximo, cuando lo hace sigue al pie de la letra los siete puntos citados", señala Petras.

Según Petras, Chomsky afirma que el lobby pro israelí es igual a cualquier otro grupo de presión de Washington. Sin embargo, no se da cuenta de que el lobby ha conseguido que una mayoría de congresistas sea favorable a la asignación a Israel de tres veces la ayuda exterior anual destinada a toda África, Asia y América (más de 100.000 millones de dólares en los últimos 40 años).

"El lobby dispone de 150 empleados que trabajan a tiempo completo para el American-Israel Public Affairs Committee (AIPAC), más un ejército de cabilderos pertenecientes a las otras grandes organizaciones judías (Anti-Defamation League, B’nai Brith, American Jewish Committee, etc.), más las Federaciones judías locales, regionales y nacionales que siguen rigurosamente las consignas de las “mayores” y que son muy activas en la conformación de la opinión pública y la política local sobre Israel, y que promueven y financian a determinados candidatos a legisladores basándose en su adhesión a la “línea del partido” del lobby pro israelí. No hay otro grupo de presión que tenga esta combinación de riqueza, redes locales, acceso a los medios, fuerza legislativa y finalidad específica que tiene el lobby pro israelí", señala.



De acuerdo con Petras, Chomsky omite analizar las casi unánimes mayorías en el Congreso que cada año dan su apoyo a todas las medidas pro israelíes en materia militar, económica, de privilegios de inmigración y de ayuda económica que propone el lobby.

"Chomsky parece desconocer la lista publicada por el propio AIPAC de más de 100 iniciativas legislativas que han conseguido la luz verde del Congreso incluso en años de crisis presupuestaria, crisis de los servicios de salud estadounidenses y pérdidas militares debidas a la guerra", agrega.

En cuanto a que las petroleras tienen más influencia en Washington que el lobby (sostenido por Chomsky), Petras afirma que en sus guerras en Oriente Próximo Estados Unidos sacrifica los intereses vitales de las compañías petroleras, a petición del lobby pro israelí en favor de la búsqueda de una hegemonía de Israel en la región.

Para el pensador de izquierda, en la competición de cabildeos, es el bloque pro israelí, y no las petroleras, el que se lleva el gato al agua tanto cuando se trata de asuntos bélicos como de contratos para la obtención de petróleo.

"En general, nuestro ocupado investigador (Chomsky) , aficionado a sacar a la luz la documentación más oscura, demuestra un gran laxismo a la hora de utilizar documentos ya disponibles que desdicen sus afirmaciones sobre las grandes compañías petroleras y el lobby israelí", dice Petras.

Según Petras, Chomsky deja de analizar el papel del lobby pro israelí en las elecciones al Congreso, su financiación de los candidatos pro israelíes y los más de 50 millones de dólares que gastan en los partidos, los candidatos y las campañas de propaganda.

Chomsky tampoco se entretiene en analizar qué sucede con los candidatos que el lobby consigue derrotar, la abyecta petición de perdón que llega a obtener de aquellos congresistas que han osado poner en cuestión las políticas y las tácticas del lobby, y el efecto intimidatorio que estos “castigos ejemplares” tienen sobre el resto del Congreso, apunta Petras.

"Chomsky se niega a analizar las desventajas diplomáticas que implican para Estados Unidos sus vetos a las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en las que se condenan la sistemática violación de los derechos humanos por parte de Israel. Las organizaciones del lobby pro israelí son las únicas importantes que presionan en favor de dicho veto, en contraposición a los principales aliados de Estados Unidos, la opinión pública mundial y el coste de cualquier tipo de papel mediador que Estados Unidos pudiera desempeñar entre el mundo árabe-islámico e Israel", añade.

Para Petras Chomsky no tiene en cuenta la inigualable capacidad de convocatoria de élites que tiene el lobby. A la reunión anual del AIPAC asisten los líderes del Congreso, los principales miembros del Gobierno y más de la mitad de todos los miembros del Congreso, plenamente comprometidos con el apoyo a Israel, que incluso identifican los intereses de Israel con los de Estados Unidos.

"Ningún otro lobby puede conseguir este nivel de asistencia de las élites políticas, este nivel de abyecto servilismo, durante tantos años, y por parte de los dos partidos principales. Es importante notar, en particular, que los “votantes judíos” representan menos del 5% del censo electoral, mientras que los judíos practicantes representan menos del 2% de la población, y no todos ellos anteponen los intereses de Israel a toda otra consideración", señala.

En cuanto a la invasión a Irak, Petras sostiene que  Chomsky evita criticar a los  los promotores intelectuales de la misma  profundamente vinculados al lobby pro israelí y que han favorecido al Estado israelí.



Cita al respecto a Paul Wolfowitz, número 2 del Pentágono durante la invasión; Douglas Feith, número 3 del Pentágono; Richard Perle, jefe de la Junta de Defensa; Elliot Abrams, encargado de los asuntos de Oriente Próximo en el National Security Council(4), y docenas de otros altos cargos e ideólogos del gobierno en los medios de comunicación son activistas de toda la vida y fanáticos defensores de Israel.

Consigna que  algunos de ellos perdieron sus acreditaciones de seguridad con anteriores gobiernos por haber entregado documentos al Gobierno de Israel.

"Chomsky hace caso omiso de los decisivos documentos de estrategia elaborados por Perle, Wurmser, Feith y otros zio-cons(5) a finales de los noventa, en los que pedían acciones bélicas contra Irak, Irán y Siria, acciones que más tarde, con Bush, pudieron llevar a la práctica", afirma Petras.

Para Petras, Chomsky no dice nada de la oficina de desinformación creada en el Pentágono por el ultra sionista Douglas Feith, la llamada Oficina de Planes Especiales, y dirigida por su correligionario zio-con Abram Shumsky, con el fin de canalizar datos falsos a la Casa Blanca, pasando por alto y desacreditando tanto a la CIA como a los servicios secretos del Ejército cuando contradecían su desinformación.

"La coronel Karen Kwiatkowski, especialista no sionista de la Oficina de Oriente Próximo del Pentágono, ha descrito con todo detalle el fácil y constante ir y venir de oficiales de los servicios secretos israelíes y del ejército israelí en la oficina de Feith, de la que los expertos estadounidenses críticos estaban excluidos. Ni uno solo de estos diseñadores de políticas partidarios de la guerra tenía conexión alguna con el complejo militar-industrial o las grandes compañías del petróleo; sin embargo, todos ellos estaban íntima y activamente vinculados con el Estado de Israel y gozaban del apoyo del lobby pro israelí", puntualiza.

A Petras le resulta sorprendente que Chomsky, famoso por sus críticas de los intelectuales enamorados del poder imperial y sus pullas a los académicos poco críticos, no siga un curso similar en cuanto se habla de los intelectuales pro israelíes en el poder y de sus colegas académicos sionistas.

"Chomsky ha denunciado con frecuencia las tibias críticas de los progresistas estadounidenses hacia la política exterior de Estados Unidos; sin embargo, no ha dicho una sola palabra sobre el estruendoso silencio de los progresistas judíos en relación con el papel tan principal desempeñado por el lobby pro israelí en la promoción de la invasión de Irak. En ningún momento critica a los numerosos académicos pro israelíes partidarios de la guerra con Irak, Irán o Siria, ni entra en debate con ellos", agrega.

De acuerdo con la óptica de Petras,  Chomsky no consigue analizar el impacto de la ininterrumpida y concertada campaña organizada por todos los grupos principales de presión y las personalidades pro israelíes para silenciar las críticas hacia Israel y el apoyo del lobby a la guerra.

Durante la preparación de la invasión de Irak, muchos militares estadounidenses -en activo y en la reserva- y analistas de la CIA se opusieron a la guerra, y cuestionaron las razones y proyecciones de los ideólogos pro israelíes como Wolfowitz, Feith, Perle y el National Security Council, el Departamento de Estado y la oficina del vicepresidente (Irving “Sio-con” Libby).

Patras señala que no se los tomó en consideración, y los sio-cons rechazaron sus recomendaciones y los defensores de éstos en los medios de comunicación más destacados contribuyeron a restarles importancia.

"Los neoconservadores sionistas en el Gobierno consiguieron vencer a sus críticos institucionales, en gran parte gracias a que sus opiniones y políticas en relación con la guerra fueron aceptadas de manera acrítica por los medios de comunicación de masas y particularmente por The New York Times, cuya primera propagandista de la guerra, Judith Miller, mantiene estrechas relaciones con el lobby", afirma

Para Petras se trata de vínculos y debates históricos suficientemente conocidos, que un atento lector de los medios como Chomsky conoce, pero que deliberadamente opta por omitir y negar, sustituyéndolos por una crítica más “selectiva” de la guerra contra Irak basada en la exclusión de datos básicos.

"En lo que pasa por ser la “refutación” por parte de Chomsky del poder del lobby hay una examen histórico superficial de las relaciones entre Estados Unidos e Israel, en el que se citan ocasionalmente conflictos de intereses, en los que, de manera aún más ocasional, el lobby pro israelí no se salió con la suya. Los argumentos históricos de Chomsky son más parecidos a un breve informe de un abogado que a un análisis de conjunto del poder del lobby", dice Petras.

Para Petras, Noam Chomsky es un icono de lo que "pasa por ser la disidencia estadounidense" contra la guerra, en medios intelectuales y organizativos.

"El hecho de que haya optado por absolver al lobby pro israelí y sus grupos conexos y medios de comunicación auxiliares, constituye un acontecimiento político importante, especialmente cuando están en juego cuestiones de guerra y paz, y cuando la mayoría del pueblo estadounidense se opone a la guerra", agrega.


Noam Chomsky califica de "engañosa" la versión de The Guardian sobre sus declaraciones

3 de julio de 2011.-El intelectual estadounidense Noam Chomsky calificó de "engañoso" (deceptive) el artículo escrito por el diario The Guardian y titulado "Noam Chomsky denuncia a su viejo amigo Hugo Chávez por 'asalto' a la democracia" [1],

En castellano (Noam Chomsky critica viejo amigo Hugo Chávez por 'asalto' a la democracia )
que ha desatado una ola de especulaciones en portales de derecha afirmando que el profesor de Lingüistica del MIT, famoso por sus opiniones políticas y libros como "La Aldea Global", "Hegemonía y Superviviencia" y "Estados fallidos", supuestamente se ha puesto en contra de la revolución bolivariana.

Tras escribirle a su correo electrónico y preguntarle por la veracidad de la información allí aparecida, Chomsky explicó:

"
La versión de The Guardian, como lo había previsto, es muy engañosa. El artículo en The New York Times es más preciso.


Carta de Noam Chomsky para la liberación humanitaria de María Lourdes Afiuni


Nicolás Maduro estima que jueza María Lourdes Afiuni es “culpable”


 Ambos omiten algo que destaqué bastante: que las críticas del gobierno de EE.UU. o de cualquier persona que apoya sus acciones no pueden ser tomadas en serio, considerando que Washington tiene un historial mucho peor y no tiene ninguna de las auténticas preocupaciones que Venezuela se enfrenta.

Siga leyendo…..


¿Ayudó Noam Chomsky a facilitar una invasión imperialista al exculpar a los rebeldes libios y satanizar al régimen de Gadafi?

Libia y los "guardianes de la libertad"

30-11-2011


MUY DE ACUERDO CON NOAM CHOMSKY


Cómo empezar una revolución: preguntas incómodas sobre el profeta Gene Sharp

 

Cita:

Los activistas progresistas deben reconocer y teorizar sobre las posibles limitaciones de la investigación llevada a cabo por grupos financiados por el gobierno como la Albert Einstein Institution (…) Como cuestión de urgencia, los activistas progresistas deben determinar si quieren ayudar a legitimar el trabajo de un grupo que está tan estrechamente vinculada a los intereses de las elites capitalistas. Esto incluye a escritores muy conocidos como Noam Chomsky, quien recientemente firmó una petición en línea que “llama a las personas conscientes a rechazar las falsas acusaciones formuladas contra Gene Sharp, el Instituto Albert Einstein y otros grupos de promoción de la acción estratégica no violenta.

 


 


 


 

Marat contra la presunción de inocencia


Mis respuestas en el artículo, lo firmo el andaluz revolucionario, el rebelao y Antonio

Cuando puse este artículo de mi blog (No violencia en el servicio del imperialismo) http://eljanoandaluz.blogspot.com.es/2012/03/no-violencia-en-el-servicio-del.html

En el artículo anterior aparece Noan Chomsky y respondió  rápidamente.

0 #51 De Noam Chomsky 14-06-2012 10:58

“La literatura económica del mundo empresarial y las consultorías a los inversores súper ricos señalan que el sistema mundial se está dividiendo en dos bloques: la plutocracia, un grupo muy importante, con enormes riquezas, y el resto, en una sociedad global en la cual el crecimiento –que en una gran parte es destructivo y está muy desperdiciado– beneficia a una minoría de personas extraordinariam ente ricas, que dirigen el consumo de tales recursos. Y por otra parte existen los “no ricos”, la enorme mayoría, referida en ocasiones como el “precariado” global, la fuerza laboral que vive de manera precaria, en la que se incluyen mil millones de personas que casi no alcanzan a sobrevivir.
Estos desarrollos no se deben a leyes de la naturaleza o a leyes económicas o a otras fuerzas impersonales, sino al resultado de decisiones específicas dentro de estructuras institucionales que los favorecen. Esto continuará, a no ser que estas decisiones y planes se reviertan mediante acción y movilizaciones populares con compromisos dedicados a programas que abarquen desde remedios factibles a corto plazo hasta otras propuestas a más largo plazo que cuestionen la autoridad ilegítima y las instituciones opresivas entre las que reside el poder.
Es importante, por lo tanto, acentuar que hay alternativas. Las movilizaciones del 15M (los “indignados” españoles) son una ilustración inspiradora que muestra qué es lo que puede y debe hacerse para no continuar la marcha que nos está llevando a un abismo, a un mundo que debería horrorizar a todas las personas decentes, que será incluso más opresivo que la realidad existente hoy en día."

Noam Chomsky

 

Keynes ha muerto


En el enlace anterior está el libro  hay alternativa y Noan Chomsky hace la instrucción, este libro tiene ciento quinces mediditas, algunas son keynesianas y muchas pidiendo como estas  "¡Globalicemos la Plaza Tahrir! ¡Globalicemos la Puerta del Sol!"  




 





Este artículo defiende a Noan Chomsky, rebatiendo con un blog de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio



El artículo en cuestión es este

Noam Chomsky: "Los seres humanos se están destruyendo a sí mismos"

Texto completo en:
http://actualidad.rt.com/actualidad/view/98396-chomsky-siria-humanos-conflictos

El dilema occidental sobre la lucha en Siria


Noam Chomsky: La situación en Siria "está muy mal"                                                      


Entrevista a Noam Chomsky en Líbano


Destapando a la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio y el terrorismo mediático sobre el conflicto en Siria


Chomsky asegura que EE.UU. tortura a Irán desde hace 60 años


Noam Chomsky sobre Siria: "Una agresión sin la autorización de la ONU sería un crimen de guerra"



Denuncian que el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos está financiado por la UE



Los “indignados” de EEUU van ganando fuerza

Cita: Entre quienes que ha decidido mostrar su apoyo a “ indignados” destacan el director de cine Michall Moore, la actriz Susan Sarandon,…………….. los escritores y académicos Noam Chonsky y Cornell Wot y el multimillonario George Soros, quien ayer mismo declaró su simpatía hacia quienes tienen “mucha razón” al indignarse por “ la voracidad y avaricia de Wall Street.



Un texto apócrifo de Chomsky: Las 10 estrategias de manipulación mediática (1ª parte)


 


 

 

 

1 comentario:

  1. Por favor.... que perdida de tiempo. Decir que Chomsky apoya el estado sionista de Israel solo puede ser obra de algún stalinista clava piolets que todo lo que no lleva la firma de Lenin es mierda.
    No pierdas el tiempo escribiendo este tipo de basuras por favor

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