martes, 23 de abril de 2013

Atentado en Boston: La doble dimensión de la vida y la muerte (artículos- vídeos relacionados)



Por Luis Arce Borja   Jueves, 18 de Abril de 2013

 


Civiles muertos en Afganistán.Foto: Fidel Ernesto Vázquez

La vida y la muerte tienen diferente dimensión en el mundo capitalista. La desvalorización del ser humano es una aberración originada por la perversión enajenante del sistema imperialista.

En todo el transcurso de la historia de la lucha de clases y dominación de los imperios, todo se ha reducido a los intereses de los poderosos. La vida y la muerte, la moral y la ética, los sentimientos y mismo la solidaridad, se han convertido apéndices del poder, en algo hipócrita sin sentido y útil solamente para reforzar el poder.

El mundo se estremeció el 15 de abril, cuando un niño de ocho años y dos adultos fueron muertos en un atentado en Boston (Estados Unidos). Los medios de comunicación de las potencias señalaron: el mundo entero se conmocionaba con un nuevo atentado en Estados Unidos”. La famosa cantante Pink lloró y dijo: "Nuestros pensamientos y oraciones están con todos aquellos afectados por las explosiones de Boston". Barak Obama aseguró que el peso de la justicia caerá sobre los responsables. Todos los gobernantes del mundo se pronunciaron contra este ataque en el corazón de los Estados Unidos. Argentina condenó "firmemente" y calificó de "acto criminal" el atentado en Boston. China, Rusia, Europa, Brasil, Guatemala, Chiles, etc. etc., dijeron lo mismo.

Es justo llorar la muerte de un niño y dos adultos. Pero sería más justo que los mismos que ahora sufren y se lamentan los estragos de un atentado, harían lo mismo por la muerte injusta de cientos de niños inocentes en Afganistán, Irak, Libia y otros países atacado por las tropas norteamericanas y la Unión Europea. Un niño, sin tomar en cuenta su color, su estatura, su medio social, su educación, debe tener el mismo valor en cualquier parte del mundo. Nadie debe matarlo, nadie debe torturarlo, nadie debe hacerle daño, nadie debe violarlo. Estados Unidos llora la muerte de un niño ahora, pero nunca ha soltado una lágrima por los niños afganos asesinados por sus soldados. Nunca ha tenido un gesto de solidaridad con los cientos de niños torturados y violados por sus militares.

El problema es que los Estados Unidos, y las potencias imperialistas de Europa asesinan y masacran a pueblos enteros. Cerca de un millón de civiles asesinados en Irak, y hasta ahora que se sepa nadie ha establecido un día de conmemoración de estas víctimas de una guerra injusta. En los países ricos no hay un solo lamento por estos atroces crímenes en los que se cuenta cientos de niños masacrado por militares norteamericanos. En febrero del 2013, el Comité sobre los Derechos del Niño de la ONU con sede en Ginebra denuncio la muerte de cientos de niños afganos, asesinados en los últimos 5 años por las fuerzas militares USA. Dijo que las muertes infantiles causadas por soldados de EE.UU. en Afganistán se duplicaron entre 2010 y 2011. Según esta institución, muchos niños fueron capturados y sometidos a tortura. "Las fuerzas estadounidenses detuvieron a cientos de niños en Afganistán. Muchos de ellos se quedaron sin acceso a asistencia jurídica, educación o servicios de rehabilitación desde hace más de un año", indica el informe de la ONU. Agrega también que los niños menores de edad fueron detenidos junto con adultos, algo que va en contra de las normas internacionales. Algunos de ellos, además, fueron sometidos a torturas.

En abril del 2012 la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (Unama) entregó un informe donde detallaba que 110 niños habían muerto y 68 resultaron heridos en un bombardeo mixto de tropas de la OTAN y los Estados Unidos. La “Operación Libertad” de Estados Unidos para invadir Afganistán se inició el 7 de octubre del 2001. Hasta la actualidad, esta guerra de conquista ha dejado, aparte de los niños torturados y muertos, más de 20 mil civiles asesinados. El 6 de abril 2013 en un ataque aéreo realizado por la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN mato diez niños y una mujer de Afganistán. Los niños tenían entre dos meses y siete años de edad. El 30 de marzo del 2013, la OTAN lanzó proyectiles desde su helicóptero en la ciudad de Ghazni. Fueron asesinados dos niños.

El asesinato de niños no solo es un hecho dramático en Afganistán o Irak. En agosto del 2011, la prensa publicó que aviones de la OTAN comandados por pilotos norteamericanos en un solo ataque mataron a 85 civiles entre ellos 33 niños, 32 mujeres y 20 hombres. Como dio cuenta un medio de comunicación: “Ellos (la OTAN) no diferencian entre soldados, niños y ancianos”, dijo Abdulkader Al-Hawali, un estudiante de quinto año de Medicina en el hospital de la cercana Zlitan, donde las autoridades dicen que se trasladó a algunos de los muertos y heridos.

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 con cerca de 3 mil víctimas sirvieron a los Estados Unidos de símbolo para acelerar sus planes de invasiones militares a nivel mundial. Los atentados en Boston, sin saber aún quienes son los autores, serán una herramienta más para ampliar los planes “antiterroristas” y militaristas del gobierno de Obama al interior de este país, y extender su política de agresión imperialista a nivel mundial. Este atentado, que aún no tiene reivindicación, es útil también para desviar la atención de los verdaderos problemas de la pobreza y desocupación creciente que afecta a la población norteamericana.

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Caza al “terrorista”, multa al empresario


Por Shangay Lily  domingo, 21 de Abril de 2013

 

Estos días los EEUU han vuelto a dar una clase magistral de la hipócrita doble moral de la retórica capitalista.

Por un lado hemos visto la cacería desproporcionada, omnimediática, invasiva, de un par de jóvenes hermanos, Tamerlan y Dzhokhar Tsarnaev, refugiados políticos en EEUU sin vínculos aparentes con grupos terroristas de los que se sigue sin haber demostrado su implicación en un asesinato en masa tildado de “atentado terrorista” aunque no se haya reivindicado nada político, y por el otro a un empresario sin escrúpulos, Adair Green, dueño de la fábrica de fertilizantes en West que explotó, que había sido multado en varias ocasiones por poner en peligro a sus empleados y habitantes de Waco y al medio ambiente, y que ha matado a 35 personas por ahora, 60 desaparecidos, cientos de heridos y hogares y escuelas del pueblo reducidos a astillas.

El tratamiento mediático de ambos casos es extraordinariamente llamativo.

En el primero, la retórica patriotera, grandilocuente, criminalizadora de los movimientos sociales (no han dejado de repetir lo mala que es la gente cuando tiene móviles políticos o piensa distinto al régimen pertinente), infantil incluso (los conceptos de “bien” y “mal” han chorreado por los circunloquios de los locutores como cancioncillas para aprender el abecedario en parvularios coloniales), ha sido un mantra repetido hasta la extenuación. El adoctrinamiento, las consignas, la demonización que la cacería humana que los dos hermanos apuntados como culpables del atentado (sin dar ninguna prueba fehaciente más allá de unas fotos borrosas y cierta semejanza entre las mochilas) ha propiciado, nos ha servido de repaso de esa crucial asignatura que es “Criminalización de los movimientos sociales” hasta volver a aprendernos de memoria sus tramposas dicotomías: buenos/malos, víctimas/verdugos, conocidos/desconocidos, nacionales/extranjeros, ellos/nosotros…

Por supuesto, la islamofobia rápidamente ha sido declarada prima donna de todo este espectáculo. Se han vuelto a hacer verdaderos malabares dialécticos para recordar que los peores malvados del mundo son los musulmanes (especialmente los que se niegan a entregarle su petróleo a los EEUU). Y aunque los EEUU hayan financiado, formado y casi inventado a los terroristas chechenos —como ya hicieron con los talibanes y Al-Qaeda— para intentar socavar a su rival ruso, de repente se ha presentado al pueblo checheno como una oscura etnia de animales asesinos que sólo viven para el terrorismo. “Los hermanos eran chechenos e islamistas, eso lo explica todo”, resumió inmediatamente la maquinaria propagandista cuando la gente empezó a rascarse la cabeza ante la incongruencia de todo. Normal, ¿un atentado terrorista en el que no se reivindica nada?, ¿unos malavados terroristas que se quedan en su casa, en su localizable entorno, cuando tienen familia, posibilidades y protectores en Daguestan? ¿El hermano mayor había pasado 6 meses en Daguestan y Chechenia hace poco, preparándose con grupos terroristas según han insinuado, y se autoinmola por atracar una tienda de comestibles aquí? ¿Qué terroristas son esos que parecen poner en escena una autoinmolación que engrandezca la maquinaria represiva estadounidense y permita mensajes tan bochornosos como el que la policía de Boston tuiteó anoche diciendo “CAPTURADO!!! La caza ha terminado. La búsqueda se acabó. El terror ha terminado. Y la justicia ha ganado“? (el subrayado es mío).

 

Lo siento, pero anoche cuando vi las fotos del hermano pequeño (19 años) tirado en el suelo, con el rostro cubierto de sangre, famélico (un policía le levanta la sudadera y confirmamos que llevaba sin comer desde el lunes), sin rastro de bomba lapa ni armas, como un animal acorralado rodeado de fieras, sentí pena por él y rechazo por esa maquinaria represora. Sé que está mal, que seguramente sea el asesino de personas, pero lo único que parecía era un chaval de 19 años acosado por un monstruo propagandístico que necesita nuevas víctimas cada cierto tiempo. Y cuando escucho esa retórica de película cutre de héroes fascistas y villanos extranjeros, sentí náuseas. ¿No va a plantearse nadie el debate de las armas, de la explotación del planeta, de la frustración que la corrupción capitalista crea?, me preguntaba.

La única respuesta es que va a ser tratado como ”Enemy Combatant”, o sea como en Guantánamo, no va a tener ningún derecho y nadie va a poder cuestionar su culpabilidad. Amnistía Internacional ha denunciado repetidas veces esta monstruosa figura. Hasta el Comité Internacional de la Cruz Roja ha mostrado dudas sobre la legalidad de esta categoría en la que no se aplican ni la Convención de Ginebra ni se le considera prisionero de guerra (básicamente no se le considera persona y pierde sus derechos humanos). Nuestros amigos de Rebelión han denunciado este procedimiento que se salta las más elementales normas democráticas y de los derechos humanos:

“El 17 de octubre de 2006 el presidente Bush firmó la Military Comissions Act que legalizaba las comisiones militares, tribunales militares creados por un decreto presidencial tras los atentados del 11 de setiembre. Para justificar la puesta en marcha de estas jurisdicciones tan liberticidas que incluso violan el propio código militar se apeló a la situación de urgencia. Esos tribunales se crearon para juzgar a extranjeros sospechosos de terrorismo para la Administración pero sobre los que no se cuenta con pruebas aceptables para la jurisdicción civil o militar.”

“Esta ley introduce en el Derecho la noción de enemigo combatiente ilegal. Da a esta incriminación un carácter directamente político al designar a «personas comprometidas en actividades hostiles hacia EEUU o que favorecen voluntariamente y materialmente tales actividades…». Esta definición es tan vaga que puede aplicarse incluso a movimientos sociales y a acciones de desobediencia civil. Lo que es aún más grave en tanto que la noción de combatiente enemigo se aplica también a los nacionales. Los combatientes enemigos ilegales pueden ser transferidos a las comisiones militares. Los combatientes enemigos de nacionalidad americana pueden recurrir a la jurisdicción civil para solicitar un Habeas Corpus.”

Las preguntas son muchas. Pero hay siempre una respuesta que debe silenciar a cualquier voz crítica: “Mencionaron el Islam en una página, son chechenos”. Y a esto hay que sumarle que muchas televisiones les caracterizan de rusos, no chechenos, para recuperar ese miedo al comunismo ancestral en los EEUU.

Por otro lado tenemos al corrupto empresario de la fábrica de fertilizantes de West: Adair Green. Sabía que su empresa era peligrosa, se lo habían avisado:

La planta de fertilizantes de West (Texas) fue investigada en 2006 por las autoridades federales y locales sobre sus medidas de seguridad, según recordaron hoy varios medios estadounidenses.

La Agencia de Protección Ambiental (EPA) multó a la compañía en marzo de 2006 con 2.300 dólares porque el plan de seguridad de la empresa no cumplía con los requisitos federales, según apuntó el diario USA Today.

En concreto hacía referencia a que no tenía un plan formal de mantenimiento escrito y pocos registros sobre la capacitación dada a los empleados.

La compañía corrigió las deficiencias y actualizó su plan en 2011, según certificó la EPA, que ha enviado un equipo de expertos a controlar la calidad del aire en la zona y los alrededores de donde se produjo la explosión.

La compañía fue además investigada por la Comisión de Calidad Medioambiental de Texas en 2006 después de recibir una queja en junio de ese año sobre un fuerte olor a amoniaco procedente de la planta, situada a 32 kilómetros al norte de Waco (Texas).

Fertilizantes West, fundada en 1958 y propiedad de la compañía Adair Grain, almacenaba 24,5 toneladas de nitrato de amonio, pero según una información del diario local Dallas Morning News la empresa había asegurado que no representaba ningún riesgo de fuego o explosión.

Incluso señala, en lo que define como el peor escenario posible, que sería un escape de amoniaco durante 10 minutos, el cual, previsiblemente, no causaría heridos.

Pero este no es un terrorista. Los medios no dicen nada de él, ninguna foto proponiendo al pueblo que le cace, ningún asalto a la intimidad de su familia (y eso que él no ha muerto a tiros), ningún acoso a su intimidad, ninguna campaña para desvelar su intimidad. No es un terrorista. Aunque haya asesinado por avaricia a 35 personas (que podrían ser 60, dicen), aunque haya destruido el medio ambiente, aunque haya podido envenenar a muchas personas y nos enteremos dentro de décadas, aunque tuviese todos los medios para ganar un poquito menos y no asesinar a personas, este no es un terrorista. Porque representa los “ideales” del sistema, del imperio USA, del monstruo capitalista neoliberal que mata de hambre a 3/4 partes del planeta para que una minoría viva malgastando.

A este criminal sólo le van a poner una multa, como mucho. Como aclaró el reportero David Lindorff a la televisón rusa RT en su artículo La explosión de la planta fertilizadora de West evidencia las carencias reguladoras:

RT: Teniendo en cuenta la pérdida de vidas y la propiedad destruida, tendrá que enfrentar la compañía condenas o será algún responsable condenado criminalmente?

Bueno, en primer lugar nunca verás ninguna demanda criminal contra esta compañía, eso no ocurre aquí. Eso está descartado. Lo que puede ocurrir es algún tipo de multa contra la compañía por algún tipo de violación, pero será simbólica, y cobrarán el seguro y reconstruirán la planta, y estoy seguro de que la reconstruirán en el mismo sitio en el que está ahora. Así es como funciona.

En este capitalismo neoliberal que los EEUU han impuesto al planeta que llamamos “civilizado”, un empresario es un ídolo, por muy corrupto, criminal y desalmado que sea. Lo estamos viendo cada día en España, en donde los casos de empresarios ladrones, que dejan a jubilados, desvalidos y niños sin hogar, que roban a discapacitados (Undargarín), que causan muertes y suicidios, son saludados como ejemplos y reciben premios y genuflexiones desde el Gobierno (el del PSOE incluido).

Y cualquier persona que, desesperado ante la miseria, injusticia y atropellos en los que se ve obligado a vivir, es una terrorista si a su protesta une cualquier crítica política. Y no me digáis que estos han asesinado a personas, de ser así se merecen la cárcel, en España estamos viendo a personas pacíficas, generosas, que luchan contra esta corrupción empresariada, bancaria, y son tildados igualmente de terroristas. Los presidente democráticamente elegidos (un saludo al gran Maduro) son tildados de terroristas y dictadores también, porque se oponen a los intereses empresariales de las corruptas corporaciones españolas, europeas, estadounidenses (y sus emporios mediáticos que mienten para estigmatizar al enemigo), es la criminalización de los movimientos sociales que hemos importado alegremente. La máquina capitalista debe avanzar. Los buenos siempre ganan. Aunque sean familias reales corruptas, presidentes de una comunidad de ladrones, policías violadores, curas pederastas, banqueros asesinos, presidentes que venden su país y a su pueblo… los buenos siempre ganan. A los terroristas se les caza.

Y una mierda. No vamos a parar. Se puede. Pero no quieren.

Fuente:


Unos comentarios del artículo escrito en El Público

Fotografías: ¿Detectan a paramilitares privados actuando en atentados de Boston?


La influencia de la CIA en el "terrorismo checheno” de Boston


Evidencias Fotográficas: Atentado en Boston (USA)

En el mismo día se debatía en el parlamentos  la ley CISPA (censurar internet) y la segunda enmienda, que significa que cualquier individuo puede tener armas. El gobierno comunicó a un hombre probara hacer atentado) que la pólvora que se utilizar fuera de uso convencional para incrementar su precio.


Sobre el "auto atentado" de Boston

Boston Maratón rumores del bombardeo

Montaje del soldado amputado las dos piernas fue antes del atentado, los niños de 8 años, la mujer muerta, el Facebook y el vídeo del episodio de “Padre de Familia” sobre unos atentados en Boston)


 


Actores en el atentado de Boston (en imágenes en google)


 

 

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