miércoles, 4 de julio de 2012

El luxemburguismo en España: 2. Rosa y el espartaquismo

El luxemburguismo en España: 2. Rosa y el espartaquismo
Se puede hablar de tres fases de difusión de la obra de Rosa Luxemburgo: obviamente, la II República, después del 68 hasta el ochenta, y de la presente. Su nombre es igual a debate…
Pepe Gutiérrez-Álvarez | Para Kaos en la Red | 12-9-2008 a las 11:24 | 2824 lecturas | 18 comentarios

Según nos cuenta el conocido luxemburguista francés Alain Guillem: “Rosa Luxemburgo, es uno de los autores más desconocidos, traicionados y deformados del marxismo. En relación con esos dos autores malditos, la historia (los dirigentes obreros, los comentaristas, los editores y otros “teóricos”) debió operar esa gigantesca obliteración de todo lo que fuera una tendencia consciente y organizada del movimiento obrero, hasta el punto de que por momentos logró hacerse hegemónica. Basta observar la ira con que Lenin la ve surgir por todas partes, cuando escribe con respecto a ello “un librito bastante maligno”. Esa tendencia, que se derrumbó tan rápidamente como había surgido, tenía entonces por nombre: el izquierdismo. Se vio ese fenómeno extraordinario en los años 20” .
      La más reconocida de las especialistas entre nosotros, Mª José Aubert, escribió por su parte: “De la extensa obra legada por Rosa Luxemburgo apenas existen en España unas pocas traducciones aparecidas de forma dispersa y en épocas distintas a partir, sobre todo, de 1968. Prescindiendo del menor o mayor grado de oportunismo en estas publicaciones, todas ellas tienen un común denominador: se trata de traducciones descontextualizadas, con pobres o insuficientes notas introductorias originales, en su mayor parte subjetivas y parciales, que nos dicen en general muy poco sobre la vida y obra de Rosa Luxemburgo”.
      Esto se explica por diversos motivos. Uno nos lo da también Aubet: “obra luxemburguiana no tiene nada de sistemática ni constituye ningún “todo acabado”, y que sus teorías —es decir, la evolución de sus posiciones teórico- políticas— vienen razonadas en decenas de artículos, panfletos, ensayos, discursos, en su mayoría en forma de colaboraciones en los distintos órganos socialdemócratas de la época (polacos, alemanes, franceses, rusos, italianos), aparece claramente la necesidad de ofrecer, aunque sea de modo esquemático, una mínima orientación bibliográfica que pueda contribuir a disipar algo la enorme confusión que puede existir en torno a su pensamiento y a facilitar la lectura a aquéllos que opten por una aproximación directa a la obra de una de las teóricas del marxismo peor conocidas hoy en nuestro país”.
      De hecho, la obra de Rosa Luxemburgo apenas si tuvo difusión después de su muerte. En parte por los propios avatares alemanes, pero también porque, aunque su nombre fue respetado “en general”, sus idas fueron proscritas por el estalinismo, y quizás la mayor muestra de los peligroso que llegó a ser la “desviación luxemburguista” la tengamos en la liquidación de los cuadros dirigentes del partido comunista polaco, una historia recuperada en parte gracias a Isaac Deutscher en un trabajo sobre la tragedia del comunismo polaco que se puede encontrar aquí en Kaos.
      Al igual que sucedió con otros “malditos”, incluyendo su célebre camarada Karl Liebknecht del que se editó hace muchos años   (en Icaría, pero ya hablaremos de Karl)una buena antología y pare usted de contar, y aquí se podría hacer una larga lista en la que se podían colocar Karl Korsch, el primer Lukács, especialmente el de Historia y conciencia de clase, y cuyo prestigio entre nosotros ha estado más relacionado con su vertiente de crítico e historiador, Rosa Luxemburgo solamente empezó a ser recuperada en la segunda mitad de los años sesenta, fecha en la que se publican unas primeras cosas ya citadas en la Introducción. A la lista “clandestina” auspiciada por Acción comunista, habría que añadir una antología memorable, Los marxistas, de C. Wright Mills (ERA, México, 1962, 1964,1966), que el apartado VIII, Los socialdemócratas, incluye Qué es una revolución social?, de Kautsky, A favor del reformismo, de Bernstein, y un fragmento de Reforma y revolución, de Rosa Luxemburgo…Esta representación de la derecha, centro e izquierda la trasladó Fontamara a una trilogía que comprendía: Socialismo evolucionista (Bernstein), La doctrina socialista (Kautsky), y Reforma o revolución y otros escritos sobre contra los revisionistas, que tuvo varias ediciones.     
        Fue en este debate donde se cimentó el prestigio de Rosa Luxemburgo como la representante más coherente de la izquierda revolucionaria en la II Internacional, en un tiempo en el que alguien como Lenin no se cuestionaba la autoridad de Kautsky. Sobre este debate, aparte de las diversas historias del marxismo, en particular la que editó la popular Bruguera, y dentro de ella, los volúmenes 3 y 4 correspondientes a “El marxismo en la época de la IIª Internacional”,  lo más riguroso y exhaustivo que a mi parecer se ha tenemos en castellano es la obra Bo Gustafson, Marxismo y revisionismo (Grijalbo, 1975, colección “Teoría y realidad”, tr. de Gustau Muñoz). Lo más sorprendente de este estudio es que la vigencia de las cuestiones debatidas, amén de la explicación que ofrece sobre el marxismo estrecho y doctrinario que impartió el “centro ortodoxo” como sobre la implantación real que tenían las corrientes reformistas que acabaron imponiéndose y que estaban mucho más arraigadas nacionalmente de lo que, en un principio, aparentaban.
        (Por cierto, llama la atención el nulo rigor con que el maoísmo recuperó el término, y con la alegría con que gente totalmente ajena a la tradición del marxismo, la emplean a su capricho)
          Al hablar de esta época, la de la II Internacional, cuyas riquezas han estado bastante olvidadas como nos recordaba otro “luxemburguiano” de pro, Gerardt Haupt en su obra más importante, El Congreso fallido (Le Congrès manqué, l´Internationales á la vielle de la première guerre mondiale, obviamente chez Maspero, 1965), que no se ha traducido supongo que por su extensión y por lo especializado del tema: narra con toda precisión. Haupt es un autor que merece mayor atención, y me prometo hacerlo. De momento recomiendo su obra póstuma: El historiador y el movimiento social (Siglo XXI, 1986, tr. de Flora Guzmán)  Se trata del mayor conocedor de este período, de un lector riguroso que desprende un “luxemburguismo” para nada domeñado, y en absoluto instrumentalizado
          No hay que decir que antes de que llegara aquí, Rosa Luxemburgo había sido ya pródigamente publicada en Francia, naturalmente, gracias a la Bibliothèque Socialista que pone en marcha el mayor de los editores socialistas de la historia, el ya citado François Maspero, colección que recupera Rosa la Roja, y provoca un cierto aluvión de ediciones y reediciones suyas amén de un equipo de estudiosos. Esta actividad será coincidente con la que se desarrollará en otros países, incluso en la Alemania democrática y en la Polonia “socialista”, lugares donde, después de décadas de olvido, se comenzaron a editar sus obras completas. Esta animación llega hasta el área académica del partido comunista francés. Así, el estudioso Gilbert Badia tiene la oportunidad de dar a conocer en Editions Sociales una primera edición de escritos que resultan precedidos por una introducción y unas notas que demuestran el detallado conocimiento que el autor poseía sobre el personaje y la época…
            Dichos conocimiento quedaran probados en su siguiente estudio de Gilbert Badia, Los espartaquistas, subtitulada “Los últimos años de Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, 1914-1919”, que en francés editó L´Arche (París, 1967), y que fue inmediatamente traducida para Mateu (Barcelona, 1971) por Bernat Muniesa y Armando Sabat. A esta obra (horriblemente encuadernada por cierto), lo siguió otra menos compuesta exclusivamente por textos. Se trata del estudio más completo que se ha publicado aquí sobre esta corriente marxista revolucionaria que fue el orgullo de los internacionalistas durante la “Gran Guerra”, y que acabó siendo trágicamente derrotada tal como he explicado en un artículo para Kaos: Hubo una vez una revolución en Alemania…Obviamente, el espartaquismo formó parte de la Internacional Comunista en cuyos primeros congresos demostró que era la fracción más implantada y preparada al lado de los bolcheviques a los que hablaban –naturalmente- sin complejos. Estos debates serían maldecidos por la historia estaliniana, y magnificados como expresión de una corriente de oposición al “leninismo”, aunque lo cierto es que el propio Lenin propuso que la Internacional se trasladara a Berlín, donde estaba el debate…
        Badía se pregunta: ¿Cómo nace y se desarrolla el Espartaquismo ¿Cuáles fueron las actividades de Karl Liebknecht y de Rosa Luxemburgo entre 1914 y 1918? ¿Cómo definían ellos mismos su actitud y de qué manera precisaban sus propias concepciones?
        Y responde: “Muchos contemporáneos han pretendido convertir el espartaquismo e un espectro, debido a lo cual, tras su desaparición, ha llegado a transformarse en un mito. En primer lugar quisiéramos establecer las condiciones históricas reales de su nacimiento y de su desarrollo”. Se propone analizar sus líderes, no “como personajes de leyenda, sino como seres de carne y hueso sumidos en el torbellino de una lucha que los sitúa en toda su grandeza, incluso cuando nos preguntamos sobre las posibilidades reales de éxito del movimiento que animaban y que se esforzaban en dirigir.
        Hoy todavía podemos decir que “las figura5 de Karl Liebknecht y de Rosa Luxemburgo brillan con una pureza que no ha empañado el paso de los años. Nuestro propósito no es el de restarles admiración, sino ayudar a su mejor comprensión, mostrar su coraje y su desinterés, sin que por ello haya que rehusar al análisis Crítico y tratar de averiguar los posibles errores de sus decisiones políticas.
        El estudio abarca unas fechas muy concretas: 1914-1919.  Badía precisa “Esta segunda fecha puede parecer discutible, ya que el Partido   Comunista alemán, que sucedió a la Liga Espartaquista en enero de 1919 presenta aún ciertos rasgos específicos del espartaquimo. El nombre cambió más la naturaleza del movimiento persistía. Sin
embargo hay que convenir que con el asesinato de Rosa Luxemburgo y de Karl Liebknecht se inicia una nueva etapa. La revolución alemana no se había realizado, pero en los años subsiguientes el país habría de verse envuelto en numerosos sobresaltos revolucionarios, a pesar de que el espartaquismo privado de su líderes más
populares había perdido no sólo toda posibilidad real, sino toda esperanza de hacerse con el poder político o de influir sensiblemente en la línea de evolución política de Alemania. El Partido comunista preso en sus profundas divisiones internas que culminarán con la escisión se definió lentamente ensanchando su audiencia popular hasta que, en Octubre de 1920, la mayoría del Partido Socialista independiente decide fusionarse con él y constituir el KPD. Ello significa el fin del Espartakus el Partido comunista alemán (KPD) se convierte en una organización de masas Su nombre cambia y constituye parte esencial de la III Internacional. Más Alemania también había cambiado, la República, a pesar de todo, había conseguido consolidarse y en su seno se realizaron profundos reagrupamientos políticos desvaneciéndose la posibilidad de una
transformación revolucionaria del régimen. No lo parece pero en realidad los acontecimientos quedan ya muy atrás”.
                    (Notas sobre notas. No hay nada que más miserable en la militancia que dedicarse a calumniar, y según Lenin hay que ser muy imbécil para “creer” lo que “te dicen” o “te cuentan” en política. No merecen más que la papelera…Sí vamos a analizar el espartaquismo y Rosa Luxemburgo por lo que dijo un socialista en Bilbo, pues ave maría purísima…Rosa Luxemburgo fue el principal referente de cierta izquierda socialista que buscaba créditos en la historia pero no en la los hechos…Hay que hablar de Frölich, discípulo y biógrafo de rosa, amigo del POUM y compañero de ruta de la Cuarta en segunda posguerra mundial…
                    Hombre Juan Manuel, lo que me cuentas es muy interesante. A saber que en AC “SI había una cierta corriente luxembuguista, distante del leninismo y del consejismo (este estaba mas o menos representado por el MPOC, entre otros, en Sevilla al menos fue una escisión de AC) asamblearios hasta las trancas, enemigos de centralismo democrático, del fetichismo del partido (ya ves, a AC, nuestra organización, le llamábamos "La Banda", y tan razonablemente espontaneísta como obreros revolucionarios que éramos bastantes, y, siguiendo a Rosa bastante enemigos de los nacionalismos, autodeterminismos, etc. Antonio Verdugo, un obrero de Uralita  y yo mismo, tornero de CASA,   representábamos al grupo de Sevilla en el Comité Político.   Te comento, para dar precisión a tu trabajo, que SI EXISTE AL DIA DE HOY UNA CORRIENTE LUXEMBURGUISTA EN ESPAÑA, se llama Democracia Comunista (Luxemburguista) y ahí me encuentro muy a gusto, con camaradas con los que coincido al ciento por ciento. Lo que no me ocurría en el POUM (dicho sea con todo respeto, bastante mas bolcheviques que nosotros)”.
                    Perdona, pero que hubieran algunos luxemburguistas o que se consideraran como tal, eso no permite hablar de un “luxemburguismo en España” por muy a gusto que se sientan sus componentes. Tampoco creo que el luxemburguismo sea reducible a un antinacionalismo, entre otras cosas cuando se forma parte de un Estado que niega los derechos a otros pueblos. De de acuerdo es desconfiar contra los “sindicatos nacionales”, pero    en el actual sindicalismo realmente existente parece que cualquier disidencia es buena. Por otro lado, depende de lo que haga, si lo que quieren es cambiar de “patrón” pues fatal.
                Lo que me ha llegado al alma es el comentario final: “En fin, lo siento, y digo lo siento porque con toda seguridad en ese nuevo partido que la LCR francesa impulsa y algo se nota también por aquí, me temo que no vamos a estar, no podríamos, lo que para nada tiene que ver con los lazos de compañerismo y ausencia de sectarismo que TODOS demostramos a diario”. Ahora va a resultar que con todo lo que nos está cayendo, y nos caerá, al final lo más importante va a ser el “chiringo” de la esquina. En ese partido anticapitalistas las libertades democráticas tienen que funcionar a tope, pero también deben de aplicarse los compromisos.


#3.- Item mas sobre el Guadiana luxemburguista
Jose María Delgado|12-09-2008 12:17
Querido Pepe:
  Te perdono que confundas mi nombre, es José María, no José Manuel, pero no importa, en realid, a medias entre apodo (por lo obvio) y nombre de guerra, todo el mundo me llamaba "Cabeza", el de Sevilla mismamente.
Concedo que no existiera en España una corriente explicitamente luxemburguista, de hecho con un sentido menos ecléctico que antiescolástico (¡y antimítico! descreido como éramos, marxistas "fíos") en Acción Comunista la propia organización se definía como "marxistas revolucionarios" 
Sin embargo, como bien sabes,  al interior de las prácticas asamblearias del Movimiento Obrero (defendidas y postuladas por TODA la izquierda, desde el PCE a los maoístas, pasando por LCR, OIC, PTE, OC (BR) existía un corriente, muy importante, que llevó el asambleísmo al plano de la teoría, recuperando a los consejistas, Pannekoek, Korsch y, ya algo distante, Rosa Luxemburgo. El volumen de Huelga de Masas, de Grijalbo, así como el de La revolución rusa, de Castellote, están que se caen de viejo, leído y subrayado por más de una mano, con esto quiero decirte que existía en no pocos militantes clara conciencia de la inspiración que tomábamos de R. L.

  (continúo)
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#4.- Item mas sobre el Guadiana luxemburguista II
José María Delgado|12-09-2008 12:21
Los últimos años del franquismo, la transición, como bien sabes, no era época para finezas teóricas, la peña se radicalizaba, y la mayor parte de "los asamblearios"  se escoraron hacia la CNT, por no decir que constituyeron el grueso de esa primera recuperación de la central anarcosindicalista, pero esa sería ya otra historia.
Desde luego que el luxemburguismo no se reduce a antinacionalismo, en 1971 y siguientes, para nada se les tenía en cuenta, a los nacionalistas, esos vieron su agosto después de la derrota del M. O. tras los Pactos de la Moncloa y el triunfo de la reforma política. De hecho, si hemos de definir la inspiración luxemburguista que el leninismo trotskista NO PUEDE INCORPORARSE, cabría hablar de:
- La concepción del proceso histórico y su interpretación. El papel de la teoría.
- La cuestión de los límites y causas de los límites de la acumulación del capital.
- La consideración de si el capitalismo se ha desarrollado a lo largo del siglo XX o por el contrario está en decadencia.
- La cuestión del nacionalismo y el rol propiciatorio del leninismo
- Lo referido a cómo consideramos a otras organizaciones proletarias (constituidas por proletarios).
- Partidos, sindicatos, elecciones,... Formas organizativas, estrategia y táctica.
- El análisis sobre el proceso de la revolución alemana y lo que significaba la socialdemocracia.

(continúo)
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#5.- Item mas sobre el Guadiana luxemburguista III
José María Delgado|12-09-2008 12:32
Solo me queda lamentar que te afecte tanto el escaso interés que demostramos por ese intento (¡otro mas!) de fundar EL partido revolucionario aúpados sobre el atractivo personal de Besancenot y lo barato que sale el voto testimonial en la primera vuelta de las presidenciales francesas.
Deberías saberlo: para esperar tanto de EL PARTIDO, es necesario ser leninista, para quien no lo es su existencia, no de EL, sino de cuántos EL(lOS) llegaran a ser, o ya existen, bastaría con que legitimaran sus existencia sobre bases no sectarias, no personalistas, no abstrusas.
Por ahora los luxemburguistas de Democracia Comunista, precisamente por que nos creemos legitimados por importantísimas diferencias con el leninismo en todas sus versiones, y por la necesidad de enfatizarlo en esta coyuntura política, llevamos el nombre de "la santa R. L" en el rótulo. ¿Tenemos derecho a existir - con tu permiso - a extramuros del trotkismo? Nosotros creemos que así es.
Un abrazo. 
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#7
12-09-2008 13:08
Compa José Delgado escribe un articulo extenso publícalo en LP de kaos que seguro que te lo pasan al central. En el puedes exponer tus opiniones por favor y gracias por debatir con textos y opiniones ajustadas al tema y no con consignas y insultos como esta siendo habitual en este espacio de mano de los ignorantes y maleducados de siempre. Los marxistas de catecismo unos u otros !!
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#8.- "funcionamiento a tope de las libertades democráticas"
Paco Fernández|12-09-2008 14:53
Quizás habrá que preguntarse por qué todos esos experimentos de "frente" están  SALTANDO POR LOS AIRES: Respect, PT y ahora PSOL, Rifondazione, la IU de aquí, e incluso en el Bloco hay una tendencia que reclama precisamente mayor  democracia interna. ¿Por qué será?  Me sigue resultando "curioso" y creo que tengo derecho a preguntarme por qué el próximo experimento tendría que ser distinto.
Los  luxemburguistas no pretendemos ser "el partido" (que es lo que sí pretenden esos frentes), sino  una parte más de la clase. No queremos liderar ni representar. Ni ser liderados o que nos representen.
Quizás es que haya que acostumbrarse a otros métodos e ir dejando atrás los del pasado (que dicho sea de paso, funcionaron como funcionaron). Lo mismo hay que empezar  por la "unidad" de todos en los centros de trabajo, sobre lo concreto y en los procesos reales de lucha  , y no en  la teoría  y las reuniones de partidos. Sin atajos.
Si por "compromiso" se entiende DISCIPLINA y centralismo ¿democrático?, desde luego que no se nos verá en esas cosas. Pero ni a los luxemburguistas ni a muchos otros. El Trotsky de 1904-05 tampoco habría estado. Sus textos de entonces SÍ fueron verdaderamente proféticos.
Al margen: la idea de
"pueblo" nada tiene que ver con el materialismo histórico y sí mucho con la historiografía burguesa.  Creo recordar que el marxismo hablaba de clases, definidas por sus relaciones objetivas con los medios de producción.
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#9.- El pueblo sólo puede ser la mayoría y esta está formada por los trabajadores
Mnu|12-09-2008 17:05
Amigo Paco, creo que infravalorar (muchos incluso desprecian) los elementos culturales tampoco es muy marxista. Las lenguas, los valores de los pueblos, en especial de sus clases populares son elementos que constituyen la idiosincrasia de los diferentes matices de un marxismo internacional.
La clase como elemento real definida y eterna no existe, es una entelequia esta solo existe, y en eso estoy de acuerdo contigo, en la lucha real por sus intereses. Ahí es cuando aparece antes solo existen personas desorganizadas sometidas a la explotación por otras. Las formas de luchar de organizarse no son ajenas a las experiencias espacio-temporales y culturales. Pretender que existe una sola visión de las transiciones al socialismo es contrario al pensamiento marxista y lo que es peor es contrario a los hechos históricos.
La liberación la realizará las propias clases explotadas (campesino u obreros) de los lugares donde esas organizaciones consigan ponerse en marcha y lo harán según su historia y cultura, nunca han funcionado las revoluciones por imposición de ejércitos o dirigentes ajenos a esas realidades.
En definitiva creo que una cuestión importante para cualquier marxista es respetar las vías al socialismo de cada pueblo entendiendo como pueblo a los grupos sociales antagónicos a los intereses del capital y seso son los campesinos y los obreros básicamente.
ee
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#10.- Pero 1
Paco Fernández|12-09-2008 17:47
Habrá que tener en cuenta, si queremos emplear el materialismo histórico, las tendencias del capitalismo: conformación de una única sociedad mundial; proletarización de todos los habitantes del planeta; división internacional del trabajo,...

En cuanto a las culturas, yo no niego que haya diversas culturas (y menos aún desprecio las lenguas,...). Pero ninguna está separada de unas relaciones sociales de producción que no son precisamente igualitarias. Si cambian las relaciones sociales de producción, ¿no cambiarán también las culturas?  El socialismo (entendido como sistema social) tendrá una cultura que será distinta de las existentes, no una mezcla de lo actual.

La cuestión campesina da para varios artículos. Por ser breve: los proletarios (que no se definen subjetivamente o en ciertas praxis, sino objetivamente por su específica relación con los medios de producción) pueden acabar con la sociedad de clases. Los campesinos plantean otras cosas. Sus demandas están ahí, no me las invento yo. Eso sin contar con su proletarización progresiva.

Que la revolución sea diversa y múltiple, heterogénea, no es lo mismo que una supuesta vía nacional al socialismo. La Historia está ahí. Para ver que nunca hubo tal cosa. Y también para comprender que los estados-nación (creados por la burguesía) también están viéndose superados por el propio desarrollo capitalista. Eso confirma lo analizado por Marx y, sobre todo, por Rosa.
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#11.- Pero 2
Paco Fernández|12-09-2008 17:56
Por último, la organización no es ANTES que la lucha. Para los bolcheviques (de todas las tendencias) sí. Pero para los luxemburguistas no. Nosotros no despreciamos las organizaciones. Pero es en los PROCESOS de luchas (huelgas de masas) donde y cuando los proletarios creamos las organizaciones que sirven a esos procesos. Es decir, también hay una relación dialéctica y una coincidencia en el proceso entre lucha y organización. Aquello del espontaneismo.

Creo que no podemos olvidar que hablamos de un proceso revolucionario con unos objetivos concretos. Porque la socialización de los medios de producción, la abolición de las diferencias de clases y de todo aparato estatal, la conformación de una sociedad comunista mundial, son objetivos concretos. ¿Cómo se llegará? Pues en el proceso se verá, claro (espero que lo veamos). Pero métodos y fines tienen que guardar una correlación. No todo vale. Ni cualquier objetivo es socialista.

SALUD
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#12.- Una contribución al debate...
Lucca Toni|12-09-2008 19:20
No se trata de defender una pureza doctrinaria cristalina, ni un monopolio del legado de Rosa Luxemburgo. Pero, evidentemente, las ideas de RL están ahí y hay un aspecto de una claridad meridiana: su crítica principista contra cualquier nacionalismo (ni de nación "oprimida", ni "opresora"). En ese sentido, y en otros que serían objeto de otras intervenciones, Democracia Comunista es fiel y coherente con las ideas de Rosa. Que diferentes corrientes trotskistas la reivindiquen me parece perfecto, ojalá incorporen muchas de sus ideas. Pero en el aspecto del nacionalismo, es evidente que los "troskos" de España (o el "Estado Español" si lo preferís), bueno y de todo el mundo, TIENEN UNA POSTURA ANTAGÓNICA a la de RL: no solo apoyan todos los nacionalismos y derechos de autodeterminación, como  "potencialmente revolucionarios"  sino que intentan crearlos donde no existen: Andalucía, Cantabria, Asturias. Recuerdo cuando estuve en el PST (morenista), como celebraban el surgimiento de un "nacionalitarismo" "aragonés", por una manifestación masiva que hubo: luego se tradujo en el escaño de Labordeta, pero la revolución no avanzó un ápice y la gran mayoría de aragoneses se considera nacionalmente español (yo preferiría lógicamente que se considerasen internacionalistas ante todo, lo cual es una tarea de concienciación lenta)
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#13.- Luego está la crítica al Bolchevismo...
Lucca Toni|12-09-2008 19:36
Claro es cierto que es una crítica amistosa y constructiva, pero no falta en absoluto de profundidad, no es una simple palmadita en la espalda. Incluso Gorter, en polémica con Lenin,  objeta que los métodos "bolches" sean válidos en occidente, pero admite su validez en Rusia; fijaros que la crítica en Rosa tiene una validez universal, también pone en cuestión la validez de ciertos métodos también en Rusia: "La libertad solo para los miembros de un partido, no es libertad en absoluto...".

Lamentablemente, la muerte de RL fue demasiado prematura para presenciar la terrible degradación de la República de los Soviets. Pero dada su opinión originaria ¿Que hubiera dicho de la represión de Kronstadt o de las huelgas de Leningrado en el 21?. Sobre este asunto Trotsky NO TENÍA NINGUNA CRÍTICA, YA QUE ÉL EN PERSONA DIRIGIÓ LA REPRESIÓN. En este sentido, me consta que en la corriente de "En Lucha" había una charla monográfica a justificar esta represión como una "trágica necesidad". En la corriente mandelista NO SÉ si opinan igual. Espero que la reivindicación de RL les haga adaptar una postura más autocrítica respecto del mismo Trotsky. Si no toda la renovación que llevan a cabo es una mera "renovación estética", y no una autocrítica revolucionaria
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#14
IYINombre|12-09-2008 19:52
UN POCO DE POESÍA,SI NO OS MOLESTA,PARA INTERCALAR EN ESTE PROVECHOSO Y MUY ALECCIONADOR DEBATE.

    NESSUNO CONOSCE LE SUE VERE SEMBLANZE... APPARSO DEL NIENTE E NEL NIENTE SEMBRA SPARIRE QUANDO DECIDE DI TRANSFORMARSI...
    LE SUE "SFERE ELETTROMAGNETICHE" DISTRUGGONO OGNI FORMA DE VITA.

    DESCRIPCIÓN DEL GORMITI "EL ESPECTRO MULTIFORME" DE LA COLLECCIÓN DE MI HIJO GUILLE.NO ESTÁ MAL COMO DEFINICIÓN DEL CAPITALISMO ACTUAL.
      DEBATES COMO ESTE SON MUY ENRIQUECEDORES.¡ADELANTE!

              ¡  SOCIALISMO O BARBARIE !   
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#15
12-09-2008 21:19
  A propósito de Kronstadt, que aquí se ha mencionado, Trotski escribió sobre el asunto. Y circula por ahí un artículo que se puede leer en Internet escribiéndolo estas palabras "Trotski tenía razón" o en la siguiente dirección:

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#16.- Izquierda de combate
Leo|12-09-2008 23:19
Los conjurados de NPA - y EA  aquí  -no pretenden ser el partido  revolucionario, saben que este se construirá en la batalla y con aportes más allá del autodesarrollo del núcleo.
Ernest Mandel consideraba el Luxemburgismo una inspiración indispensable del marxismo. Muchos de sus discípulos también lo pensamos, abiertos a la confluencia en una izquierda de combate.
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#17.- Imagino que lo conocereis
Paco Fernández|13-09-2008 01:32
Os pongo el enlace a la traducción que hicimos del artículo de Pelzhttp://democraciacomunista.blogspot.com/2008/06/otro-luxemburguismo-es-posible.html
Lo hago con bastante "mala idea" (en el buen sentido). Porque lo de reivindicar el "mito" y pasar de lo que dijo no me parece muy adecuado. O al menos no muy coherente.
Como dice el camarada Lucca, Rosa criticó las actuaciones bolcheviques incluso en la situación rusa (cosa que los supuestos "defensores de la fe" como Gorter, bastante influenciados en realidad por el asalto al poder bolchevique, no hicieron).
De todas formas, esta cita de Trotsky es con la que yo me quedo:
En la política interna del Partido esos métodos llevan, como veremos después, a que la organización del Partido “substituya" al Partido, a que el Comité Central substituya a la organización del Partido, y finalmente a que el dictador substituya al Comité Central"
Profético, ¿no?
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#18.- De todas formas
Paco Fernández|13-09-2008 01:41
El debate actual no  es ése y todos lo sabemos. Que se quiere meter el luxemburguismo en el partido anticapitalista por parte de los que no admiten lo que RL (y otros luxemburguistas, que los ha habido) criticaron a los bolcheviques. Pues vale. Pero se hará siempre de manera forzada.
Yo sigo planteando la misma pregunta que antes: si los experimentos pasados han dado el resultado que han dado (fracaso absoluto) y los presentes están haciendo aguas, ¿no sería preferible pensar en otras vías? Sólo como ejemplo: en ciertos movimientos de base, sobre cosas concretas, los de DC-L (que somos poquísimos, las cosas como son) no les preguntamos a los demás por su filiación, por su tendencia. En nuestros centros de trabajo tampoco. Y llegamos a acuerdos. ¿No será que en lugar de acordar lo general, de acordarlo "todo", habrá que comenzar por acordar en lo concreto, por acordar algo? Lo mismo resulta que esos "compromisos" concretos aunque pequeñitos sí son duraderos, por el simple hecho de que son compartidos por todos o porque se ven como una necesidad real, no abstracta y teórica. Quien sabe. Lo mismo es que el dicho aquel de que las prisas son malas consejeras es cierto. ¿No será eso una muestra de cultura popular a la que sí podríamos hacerle caso?
SALUD
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#19.- OTRO GRAN ENSAYO DE GUTIERREZ-ALVAREZ
CARLOS RIVERO COLLADO|13-09-2008 01:54
Una vez más, Don Pepe Gutiérrez-Álvarez (espero que no se incomode por el "don", que no tiene nada de burgués y sí un poco de almanaque) nos deleita con su inmensa cultura y sus análisis acertados. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht fueron dos luminarias heroicas del gran movimiento socialista alemán que se inspiró en el primer gran antimperialista de la historia: Espartaco. Si la Liga Espartaquista hubiera triunfado en Alemania y si las potencias capi-talistas no hubieran sido tan insolentes en Versailles, Hitler no hubiera pasado de ser un pintorcito en las calles de Viena y Mussolini no hubiera podido marchar sobre Roma en el 22 porque se le hubiera considerado un traidor al socialismo.  Se hubiese ahorrado las vidas de más de 50 millones de seres humanos. En vez de vengarse del Kaiser y el Emperador Austro-Húngaro, se vengaron en Versailles del pueblo alemán y, en menor escala,  del austriaco --léanse los libros y ensayos de John Maynard Keynes sobre el Tratado de Versailles-- y ésa fue la raíz del grave conflicto de los años 40. Sin Hitler y Mussolini, Franco no hubiera llegado a ser jamás Caudillo de España ¿por la Gracia de Quién?. España sería hoy una república socialista no una monarquía aliada al Canalla de la Casa Blanca y a Caín, su discípulo.  Un fuerte abrazo, Don Pepe, y adelante que todavía queda mucho por decir.       
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#20.- comunismo libertario
siempreviva|13-09-2008 11:24
Bueno,. pues aprendo con vuestros comentarios y sigo mi camino hacia la una izquierda libertaria, que odie las jerarquias. Admiro a rosa como una gran comunista, que muchas de sus ideas están mas vigentes que nunca como que el partido no es vanguardia, el rechazar la violencia, rechazar el nacionalismo o destruir las instituciones y no a las personas o que las reflexiones no siempre deben de venir de los intelectuales, también los obreros tienen ideas y pueden contribuir a ampliar el ideal comunista y esto es muy importante. Pero luego lejos de los grandes debates están las cosas sencillas del día a día, en el tajo, con los compañeros y hay el mundo es otra cosa. Por ejemplo yo ahora mismo tengo un problema en la empresa y los compañeros lejos de aconsejarme y darme ánimos, pues se dedican a  gastar bromas sobre el asunto  y se lo toman a cachondeo al fin y al cabo con ellos no va, no le importa. Pregunto, ¿no haría falta una educación proletaria a los trabajadores basada en la solidaridad,    la ayuda mutua y anticapitalista y con esta vase vendrá el comunismo?.El capitalismo ya lo hizo, en los tajos solo se habla de futbol, del bar donde comieron el sábado, del cochazo que se quieren comprar............y nada, porque además no la conocen  de esa mujer que dio la vida por ellos, los obreros  rosa.
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#21.- recapitulando
pg-a|15-09-2008 20:28
Lo siento José María, ese tipo de lapsus me vienen con amigo que se parece a otra amigo, y tu te pareces a Juan Manuel. Te recuerdo perfectamente, y conozco tu historial y la página que animas. Me parece que sí tú y yo no podemos estar en el mismo partido, pues apaga y vámonos.
Rosa es un continente casi por explorar, pro lo tanto cuidado con las interpretaciones precipitadas. En estos trabajos he querido subrayar que tenemos un legado diverso, y no solo marxista-leninista-trotskista, con normas y principios que  tanas veces han servido para sustituir el análisis y los debates.
La idea ha sido también contribuir a una difusión que está muy parada, y ayudar a  posibles ediciones, seminarios, mesas redondas. Sería magistral que por ejemplo en Sevilla se organizaran unas jornadas, la primera del estado, sobre Rosa Luxemburo con presencias variadas.
Cosas así se pueden hacer con una fundación Andreu Nin o con una Fundación Rosa Luxeburgo, desde ahora me pido  el carné para la primera que se cree

Anexo que yo le incluyo.
Más obras de Rosa Luxemburgo, que no está incluido en las obras escogidas
Este es el desglose
Introducción a la economía política de rosa Luxemburgo, libro de 159 páginas
La acumulación del capital de Rosa Luxemburgo, libro de 232 paginas
La acumulación del capital o en qué han convertido los epílogos la teoría del Marx
Critica de las críticas
Programa de la liga Spartakus y otros
Discurso ante el congreso de formación del partido comunista alemán
Este enlace de mi blog, son los libros de arriba
Este enlace tiene 8 o 9 libros muy bueno
Desglose
La izquierda bolchevique y el poder obrero 1919-1927, por Michel Olivier, libro de140 páginas
Los nacionalismos contra el proletariado Carlos Marx  Federico Engels, libro de 151 páginas
El materialismo histórico, explicado a los obreros por Hermann Gortes (Stuttgor 1913)
Las diversas tácticas en el movimiento obrero por Anton Pannekoek (Hamburgo 1909)
Libro de 302 páginas
Herman Gorter  Anton Pannekoek, libro de 290 páginas
Contra el nacionalismo, contra el imperialismo y la guerra: ¡Revolución proletaria mundial!
Jan Appel, Hermann Gorte, Heinrich Laufenberg, Ludwig Meyer, Anton Pannekeor, Franz Pfemfert, Otto Ruhle, Berhrd Reichenbach, Alexander Achwab, Fritz Wolffheim y otros
Ni parlamento ni sindicatos: ¡Los consejos obreros! Libro de 355 páginas
Claude Bitot
Investigando sobre el capitalismo llamado triunfante, libro de 142 páginas
Claude Bitot
El comunismo no ha empezado todavía, libro de 341 páginas
Tratado de Brest- Litovsk de 1918
Frenazo a la revolución, por Guy Sabater, libro de 213 páginas
Barricadas en Barcelona
La CNT de la victoria de julio de 1936 a la necesaria derrota de mayo de 1.937
Agustín Guillamón libro de 302 páginas
Ida Mett
La Comuna de Cronstadt
Crespúsculo sangriento de lo soviets, libro de 139 páginas
H. Gorte K. Korsch   A.Pannkoeh
La izquierda comunista germano-holandesa contra Lenin
Gills Davé y FranÇois Martin
Declive y resurgimiento de la perspectiva comunista
                                              Leon Trosky
Informe de la delegación siberiana, seguido ideología y lucha de clase por Pirre Guillaum y
El “renegado” Kautsky y su discípulo Lenin por Jean Barrot
Obras escogidas  de Rosa Luxemburgo
Biblioteca general de socialistas en castellano


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