sábado, 10 de julio de 2021

Tratado de Brest-Litovsk de 1918. Frenazo a la Revolución rusa. (Del Comunismo de guerra a la Nueva Política Económica o capitalismo de Estado)

 

 


Tratado de Brest-Litovsk de 1918 Frenazo a la Revolución

 

 

Comunismo de guerra. La implementación de este sistema duró desde el invierno de 1918 hasta la primavera de 1921.

 

 

Nueva Política Económica o capitalismo de Estado. Su implementación de este sistema duró desde el 21 de marzo de 1921 hasta 1928.

 

Temas tratados:

 Lenin y el taylorismo soviético, el capitalismo de Estado en Rusia, los Estados Unidos de Europa, socialismo en un solo país, textos de Rosa Luxemburgo, textos de comunistas de izquierda.

 

 

 

 

 

Tratado de Brest-Litovsk de 1918 Frenazo a la Revolución

Guy Sabatier

 


 

El “acoplamiento” monstruoso de Lenin y de Hindenburg.

 (Rosa Luxemburgo)

 

 

Primera Guerra Mundial. Empezó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania aceptó las condiciones del armisticio.

 



 

Firma de armisticio entre Rusia y Alemania de Brest-Litovsk (15 de diciembre de 1917). A izquierda, el Príncipe Leopoldo de Baviera firmando el tratado. A derecha, Adolf Joffé, presidente de la delegación del Gobierno bolchevique

 

 

 

                                            ÍNDICE

 

 

 

I- Puesta a punto sobre la extensión de la revolución. pág. 13

 

- ¿La paz o la revolución?

 

- Después de Brest-Litovsk: el abandono de la revolución mundial y la defensa del Estado ruso. Compromiso con los imperialismos.

 

- Capitalismo de Estado. Sustitutismo. Terror. 24

 

- Compromiso con los campesinos y los nacionalistas. Cons- trucción de un ejército de Estado.  31

 

- La oposición de los comunistas de izquierda. Sus aspectos positivos y negativos.  37

 

- Diferencias radicales entre el curso de una revolución burguesa y el de una revolución proletaria. 45

 

 - La III Internacional: un refuerzo de la defensa del Estado ruso. 54

 

II- Brest-Litovsk: los hechos y su significado   pág. 69

 

A- Contexto histórico del tratado  69

 

- El II Congreso de los soviets y la paz.  69

 

- La crisis de los imperialismos. 72

 

- La necesidad de la guerra revolucionaria.  74

 

- La política de las negociaciones.  80

 

 - La presencia de Trotsky. 85

 

- Un tratado contra la extensión de la revolución.  90

 

- Mapa: la situación militar después de Brest-Litovsk 94

 

B- Las tesis presentes en el seno del Partido Bolchevique     97

 

- La tesis de Lenin.  99

 

- La tesis de Trotsky  105

 

 - La tesis de las Izquierdas.  109

 

III- Brest-Litovsk: ayer y hoy   117

 

- El carácter decisivo del tratado de Brest-Litovsk.  117

 

 - Una indispensable reflexión teórica a este respecto.  119

 

- El mito de la colusión «germano-bolchevique».  121

 

 - La ruptura de 1914 y el peso ideológico del pasado. 126

 

- Las mistificaciones democráticas y nacionales contra la revolución proletaria mundial. 130

 

IV- Textos anexos:         135

 

I- Intervención de Hugo Eberlein en el congreso de fundación de la III Internacional   (Fundada el 2 de marzo de 1919 y se disuelve el 15 de mayo de 1943) 

 (I-Intervención de Eberlein (Albert), delegado del P.C. alemán al congreso de fundación de la III Internacional (3ª jornada, 4 de marzo de 1919)   135  

 

 

II- Lista de los comunistas de izquierda en 1918            141

Izquierda comunista https://es.wikipedia.org/wiki/Izquierda_comunista

 

III- Extracto del texto «Sobre la construcción del socialismo» de Osinski

(III-Extracto del artículo de N. Osinski titulado «Sobre la construcción del socialismo» aparecido en «El Comunista» (números 1 y 2) en abril de 1918 como crítica del texto de Lenin «Las tareas inmediatas del poder de los soviets»)  142

 

 

IV- «La política exterior de la U.R.S.S.», artículo extraído de «L’Internationale», revista del grupo Union Communiste,  ver nota al final - nº 33, 10 de diciembre de 1937):  145

 

Tratado de Rapallo (1922)    https://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Rapallo_(1922)

 

La III Internacional Instrumento del Estado ruso  149

 

Las 21 condiciones para la admisión a la Internacional Comunista

 

 

Conclusión 151

 

V- Política exterior o solidaridad obrera. (Simon Rubak)     155

 

VI- La tragedia rusa (la capitulación de Brest-Litovsk) por Rosa Luxemburgo (septiembre de 1918)                                 163

 

Bibliografía  173

 

                                                 Apéndice

 

Una clarificación necesaria sobre las posiciones de los socialistas revolucionarios de izquierda (Rusia 1917/1918)*     177                                            

 

I- Octubre 1917/julio 1918: un período fundamental   179

 

 

II- Tratado de Brest-Litovsk: un papel decisivo en la disgregación del proceso revolucionario                                                 183

 

 III- Algunos elementos para desarrollar una crítica revolucio- naria, y no bolchevique, de los socialistas-revolucionarios de izquierda                  190

 

                                                   ANEJOS

 

A- Algunos puntos de referencia cronológicos útiles sobre la historia de los S.R. de izquierda                            202

 

a) Contra la paz de Brest-Litovsk, ¿por qué tipo de guerra?

 

b) Contra la pena de muerte, ¿por qué tipo de violencia?

 

c) ¿Qué relaciones con los campesinos?

 

B- La represión de los bolcheviques contra los S.R. de izquierda          206

 

A continuación              207

 

¿EL PODER DE ESTADO O LA REVOLUCIÓN?

 

http://grupgerminal.org/?q=system/files/Tratado.pdf

 

 

http://www.left-dis.nl/e/tratado.pdf

 

 

Rosa Luxemburgo. La tragedia rusa (la capitulación del proletariado revolucionario ruso al militarismo alemán) con la firma del Tratado Brest-Litovsk de 3 de febrero de 1918).

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2021/06/rosa-luxemburgo-la-tragedia-rusa-la.html

 

 

Programa, estatuto, actas y otros documentos, del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. (Adoptado por el II Congreso del Partido) 1903.

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2021/05/programa-estatuto-actas-y-otros.html

 

- El carácter decisivo del tratado de Brest-Litovsk.  Pág. 117

Hace referencia a este texto de Lenin

Obras de V.I. Lenin Tomo VIII (1917-1918)

Una lección dura pero necesaria  pág. 230

Publicado el 25 (12) febrero de 1918 en la edición vespertina del núm. 35 de “Pravda”

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas07-12.pdf

 

 

- Una indispensable reflexión teórica a este respecto.  Pag.119

Hace referencia  entre otros, este texto de Carlos Marx

 

Carlos Marx Crítica del programa de Gotha 1875

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2017/12/carlos-marx-critica-del-programa-de.html

 

K. Marx.  GLOSAS MARGINALES AL PROGRAMA DEL PARTIDO OBRERO ALEMAN

 

https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/critica-al-programa-de-gotha.htm

 

 

Crítica del Programa de Gotha

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Cr%C3%ADtica_del_Programa_de_Gotha

 

K. MARX.  CRITICA AL PROGRAMA DE GOTHA

 

https://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/index.htm

 

 

CRÍTICA DEL PROGRAMA DE GOTHA Carlos Marx

CRÍTICA DEL PROGRAMA DE ERFURT Federico Engels

https://www.traficantes.net/sites/default/files/pdfs/Critica_programa_Erfurt_Gotha.pdf

 

 

Karl Marx La guerra civil en Francia- La Comuna de París (1870-1)

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/06/karl-marx-la-guerra-civil-en-francia-la.html

 

Resumen, La guerra civil en Francia, de Carlos Marx

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2011/12/resumen-la-guerra-civil-en-francia-de.html

 

  

- La ruptura de 1914 y el peso ideológico del pasado. Pág. 126

 

Hace referencia a Anton Pannekoek  1873-1960

 

1936: Los consejos obreros

 

https://www.marxists.org/espanol/pannekoek/index.htm

 

Los consejos obreros de Anton Pannekoek

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2011/08/los-consejos-obreros-de-anton-pannekoek.html

 

 

Anton Pannekoek. Lucha de clase y nación 1912 (Contra el nacionalismo, contra el imperialismo y la guerra: ¡revolución proletaria mundial!)

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2019/04/anton-pannekoek-lucha-de-clase-y-nacion.html

 

Obras de V.I. Lenin Tomo VIII (1917-1918)

Una lección dura pero necesaria  pág. 230

Publicado el 25 (12) febrero de 1918 en la edición vespertina del núm. 35 de “Pravda”

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas07-12.pdf

 

- Las mistificaciones democráticas y nacionales contra la revolución proletaria mundial. Pág. 130

 

Textos que hacen referencia:

Rosa Luxemburgo. El folleto Junius: La crisis de la socialdemocracia alemana. 1915

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/12/rosa-luxemburgo-el-folleto-junius-la.html

 

 

Rosa Luxemburgo. Tesis sobre las tareas de la socialdemocracia internacional (1916)

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/11/rosa-luxemburgo-tesis-sobre-las-tareas.html

 

 

V.I. Lenin El folleto de Junius  (desde la página 3 hasta la 9)

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas06-12.pdf

 

 

VI   Lenin. El Folleto de Junius

 

Escrito: Escrito en julio de 1916 en inglés

 

https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1916/jul/junius-pamphlet.htm

 

 

 

Capitalismo de Estado. Sustitutismo. Terror.  Pág. 24  la fuente aquí

 

La «descomposición interna» del poder de los soviets, el peligro de la cual subrayaban las izquierdas, iba a realizarse poco a poco, prácticamente al ritmo de las capitulaciones y de los compromisos salidos del rechazo a encarar la guerra civil revolucionaria.

 

La identificación socialdemócrata entre la nacionalización y la socialización desembocó inmediatamente en una política económica que se resumía en la instauración de un capitalismo de Estado presentado como el paso ideal al socialismo: «Cuando la clase obrera haya aprendido a defender el orden de Estado contra el espíritu anárquico de la pequeña propiedad, cuando haya aprendido a organizar la gran producción a escala del Estado, sobre las bases del capitalismo de Estado, entonces tendrá, permítaseme la expresión, todos los triunfos en la mano y la consolidación del socialismo estará asegurada» ( Ver Lenin, «Sobre el infantilismo de izquierda y las ideas pequeñoburguesas», Obras completas, tomo 27, ed. Sociales). Lenin persistía en subrayar, por otro lado, que él había preconizado esta política económica antes del derrocamiento de Kerensky en un texto de septiembre de 1917 titulado «La catástrofe inminente y los medios para conjurarla»: «El socialismo no es otra cosa que la etapa inmediatamente consecutiva al monopolio capitalista de Estado... El capitalismo monopolista de Estado es la preparación material más completa del socialismo, la antesala del socialismo...». Además, y esto explica la búsqueda de relaciones económicas privilegiadas con Alemania que desembocará en Rapallo, él recomendaba inspirarse en el ejemplo de este país como modelo de capitalismo de Estado: «Se da el caso que es el Alemán el que encarna hoy, al mismo tiempo que un imperialismo feroz, los principios de disciplina, de organización, de colaboración armoniosa sobre la base de la industria moderna, mecanizada, del recuento y del control más rigurosos. Ahora bien, es justamente esto lo que nos falta. Justamemte lo que debemos aprender...» (Ver «La tarea principal de nuestros días», Obras completas, tomo 27, p. 164 -marzo de 1918- ed. Sociales). Hay que remarcar que la identificación entre la nacionalización y la socialización no era simplemente patrimonio de Lenin; sufriendo igualmente el conjunto del movimiento revolucionario el peso de la socialdemocracia arrastraba esta concepción equivocada; así, incluso las izquierdas se ilusionaban con el valor de las nacionalizaciones: su oposición a Lenin en el plano económico se limitaba a reclamar una nacionalización integral y un verdadero «control obrero». En el primer congreso panruso de los consejos económicos regionales (final de mayo de 1918), Lomov declaró: «La centralización burocrática (...) está paralizando las fuerzas del país. Se quita a las masas todo poder creador real en todos los sectores de nuestra economía» (Ver M. Brinton, «Los bolcheviques y el control obrero», p.119, cuaderno nº 24-25 de Autogestión y socialismo). Presentando los temas del control «por abajo» contra el de «por arriba», de la «gestión obrera» contra la «de los capitanes de industria», dieron nacimiento a continuación a las concepciones «economistas» de la oposición obrera (Kollontai, Chliapnikov) que, criticando el «jacobinismo» de Lenin, iban a intentar dar la primacía a los sindicatos en relación al partido. Sin embargo, las críticas de las izquierdas frente a «una política del trabajo destinada a imponer una disciplina a los trabajadores bajo el manto de autodisciplina, la introducción del trabajo obligatorio, el salario a destajo y la prolongación de la jornada de trabajo» » (Ver «Tesis sobre la situación actual» en el nº 1 de la revista de las izquierdas «El Comunista», extracto citado por Brinton, p.109), y más generalmente sus críticas frente a la utilización del sistema Taylor, de los industriales capitalistas, de los acuerdos económicos con el imperialismo, reflejaban una reacción de clase que estaba ligada a su posición sobre la necesidad de la guerra revolucionaria. Además, a pesar de sus ilusiones sobre la nacionalización, presentían claramente lo que sería el capitalismo de Estado con el que soñaba Lenin: «Nosotros somos partidarios de la construcción de una sociedad proletaria por la creatividad de clase de los trabajadores mismos y no por los decretos imperativos de los capitanes de industria (...). Si el proletariado mismo no sabe crear las condiciones necesarias de una organización socialista del trabajo, nadie puede hacerlo en su lugar. Y nadie puede constreñirle a ello. Si contra los obreros se levanta el garrote, éste se encontrará o en manos de una fuerza social o del poder soviético mismo. Pero el poder soviético se verá obligado entonces a buscar el apoyo de otra clase (el campesinado, por ejemplo) contra el proletariado y, por ahí mismo, se autodestruirá en tanto que dictadura del proletariado. El socialismo y la organización socialista serán establecidos por el proletariado mismo o no serán establecidos; en su lugar, aparecerá otra cosa: el capitalismo de Estado» (Ver Osinski, nº 2 del «Comunista», citado por Brinton, p.110-111).

La «descomposición interna» del poder de los soviets fue facilitada por la concepción substitutista de la mayoría bolchevique y de Lenin con respecto a la dictadura del proletariado: ésta podía ser asumida, en nombre de la clase obrera, por el partido o por el secretario general, es decir, ¡una sola persona! La visión política de Lenin concordaba perfectamente con sus opciones económicas: «...En cuanto a la segunda cuestión, la importancia de un poder dictatorial personal desde el punto de vista de las tareas específicas del momento, hay que decir que toda gran industria mecánica, que constituye precisamente la fuente y la base material de producción del socialismo, exige una unidad de voluntad rigurosa, absoluta, que regule el trabajo común de cientos, de miles y de decenas de miles de hombres. En el plano técnico, económico e histórico, esta necesidad es evidente, y todos los que han meditado sobre el socialismo la han reconocido siempre como una de sus condiciones. Pero ¿cómo puede asegurarse una rigurosa unidad de voluntad? Por la sumisión de la voluntad de miles de personas a la de una sola» (Ver Lenin, «Las tareas inmediatas del poder de los soviets», Obras completas, tomo 27, p.243, ed. Sociales). Este substitutismo tomaba también la forma de la identificación del partido y del Estado; una vez más, tenía sus raíces en los aspectos socialdemócratas del análisis de Lenin sobre el Estado. En efecto, a pesar de ciertas perspectivas revolucionarias contenidas en su libro «El Estado y la Revolución» (perspectivas recogidas de Marx mismo o sacadas de los escritos de Pannekoek de los años 1912/13), Lenin no concebía la destrucción del Estado capitalista más que como un «vuelco» de la dirección de este aparato en provecho del partido que se apoya en el proletariado y que realiza en la ocasión un verdadero «golpe de Estado» para apoderarse del poder según las modalidades próximas a las definidas por Blanqui. Así, para la toma del palacio de Invierno en Petrogrado, no quiso que el problema de la insurrección fuese debatido por los soviets pues estimaba, al contrario que Trotsky, que la base de ésta debía ser lo más estrecha posible. Excepto en el uso de la violencia respecto al legalismo socialdemócrata, la mayoría bolchevique, como Marx antes de la experiencia de la Comuna de París, quedaba prisionera de la teoría de «conquista del aparato de Estado». El Estado capitalista en cuanto tal no era destruido: ¡el Estado burgués «derrocado» cedía el lugar a un Estado llamado proletario! Asimilando el partido al proletariado e identificándolo con el Estado, Lenin escribía, inmediatamente después de la insurrección de octubre de 1917, un artículo de título revelador: «¿Conservarán los bolcheviques el poder?».

Tomo VII (1917-1918)

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas07-12.pdf

 

Puesta en marcha en diciembre de 1917 (al mismo tiempo que la apertura de las conversaciones de Brest-Litovsk), la policía «política» (Checa), en tanto que prolongación del substitutismo del partido y como brazo inquisidor del aparato de Estado, iba a contribuir fuertemente a la aceleración del ritmo de la «descomposición interna». Fue la instauraciòn de un régimen de Terror que se justificó por la necesidad de la represión contra la burguesía que los soviets debían asumir, pero que de hecho respondió a las necesidades de coerción del capitalismo de Estado en gestación: «En un número de ciudades de provincia, de distritos o de aldeas de la República socialista federativa rusa, las checas no han asimilado ni comprendido correctamente la línea política del poder soviético. Muy frecuentemente, las checas locales adoptan métodos y medios de lucha que van contra la política que el poder soviético y nuestro partido han establecido para el futuro próximo, por ejemplo: 1) en el momento en que el poder soviético, habiéndose reforzado y habiendo comenzado conscientemente a organizar y restaurar la economía y el mecanismo militar del país, a cuyos fines se ha decidido utilizar todas las capacidades técnicas de los pequeños burgueses, las checas locales no permiten realizar este objetivo, deteniendo a diestro y siniestro a estos elementos, con lo cual van contra las directivas del centro y por ahí mismo desacreditan a la checa como órgano del poder de Estado; 2 ) en el momento en que hay que abordar con la mayor atención la creación del aparato económico, militar y ferroviario del país, por lo que se ha adoptado un decreto particular del soviet de la Defensa de 3 de diciembre de 1918 para reglamentar la actividad de las checas, toda una serie de checas y de órganos administrativos locales lo han comprendido e interpretado muy mal» (Orden nº 113 de la checa panrusa a las checas locales sobre las modificaciones y la mejora de sus métodos de trabajo, el 19 de diciembre de 1918, citado por J. Baynac en «El terror bajo Lenin», p.57-58, ed. Le Sagittaire). Este Terror se dirigió primero a los otros partidos (socialistas revolucionarios de izquierda, anarquistas), después cada vez más a las huelgas y manifestaciones obreras (Ver los relatos de las «masacres de Astrakán» en marzo de 1919, episodio menos conocido que Cronstadt, citado por Baynac, p.160/169): así se estableció la dictadura sobre el proletariado, es decir, ¡la dictadura del capital!

 

 

Jacques Baynac

Fue partidario del Comunismo de consejos.

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Jacques_Baynac

 

 


El terror bajo Lenin (Se puede descargar el libro completo aquí)

 

                                                  Índice

 

·       Introducción   9

 

·       Advertencia   47

 

·       La checa. Decretos, artículos y documentos oficiales   49

 

·       El terror rojo en Rusia (1918-1924) S.P. Melgumov    63

 

·       Checa. Materiales y documentos sobre el terror bolchevique recogidos por el Buró Central del Partido Socialista- revolucionario ruso  121

 

·       La represión del anarquismo en la Rusia soviética, Grupo de anarquistas rusos exiliados en Alemania  153

 

·       Los doce condenados a muerte (El proceso de los socialistas- revolucionario: el atentado de Kovalevitch, Alexandre Skirda.  167

 

·       ¡Abajo la pena de muerte!, Martov   231

 

·       El contraterror revolucionario; el atentado de Kovalevitch, Alexandre Skirda  247

 

·       Henri Barbusse, los soviets y Georgia, David Charachidze      257

 

·       Un presidio en la Rusia roja. Solovki, la isla del hambre, de los suplicios y la muerte, Raymond Duguet   285

 

·       El aspecto ético de la revolución, Ysaac Z. Steinberg   317

 

·       Bibliografía  335

 

http://edicionessoldemayo.blogspot.com/2013/07/el-terror-bajo-lenin.html

 

El terror bajo Lenin de Jacques Baynac

 

https://idoc.pub/documents/el-terror-bajo-lenin-jacques-baynac-6nged8rp5klv

 

1918 LA TAREA PRINCIPAL DE NUESTROS DIAS

 

LA TAREA PRINCIPAL DE NUESTROS DIAS[1]

 


[1]
 Este artículo, junto con el trabajo de Lenin “El infantilismo ’de izquierda’ y la mentalidad pequeñoburguesa” (véase ob. cit., t. XXIX), fue publicado en mayo de 1918 como folleto bajo el título La tarea principal de nuestros días, para el cual Lenin escribió un breve prólogo. (Ed.)

https://www.abertzalekomunista.net/es/biblioteca-2/marxistas-internacionales/lenin-v-i/2312-1918-la-tarea-principal-de-nuestros-dias

 

V. I. Lenin.  LAS TAREAS PRINCIPALES DE NUESTROS DÍAS

Pronunciado: El 11 de marzo de 1918.

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1918/marzo/11.htm

 

Obras completas Tomo VIII de V. I. Lenin (1918)

 

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas08-12.pdf

 

  

Lenin ha revindicado el capitalismo de Estado, como etapa o paso ideal al socialismo, durante la revolución rusa y un año antes de fallecer.

 


V. I. Lenin La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla 

 

Escrito entre el 10 y el 14 (23 y 27) de septiembre de 1917.

 

 

Este texto es extraído de las obras escogidas en tres tomos, editadas en 1961 por la editorial Progreso

 


https://app.box.com/s/ee9jq1lk0qbz36lt3jkquc5kjxf96dl0

 

 

V. I. Lenin La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla o luchar contra ella. 1

 

1 Escrito entre el 10 y el 14 (23 y 27) de septiembre de 1917. Publicado como folleto a fines de octubre de 1917 en Petrogrado por la Ed. Priboi.

 

 

·       El hambre se acerca 2

 

·       La pasividad completa del Gobierno

 

·       Medidas de control conocidas por todos y fácilmente aplicables

 

·       La nacionalización de los bancos

 

·       La nacionalización de los consorcios

 

·       Abolición del secreto comercial

 

·       Asociación obligatoria

 

·       La regulación del consumo

 

·       El Gobierno destruye la labor de las organizaciones democráticas

 

·       La bancarrota financiera y las medidas para combatirla

 

·       ¿Podemos avanzar si tememos marchar hacia el socialismo?

Porque el socialismo no es más que el paso siguiente al monopolio capitalista de Estado. O, en otros términos, el socialismo no es más que el monopolio capitalista de Estado puesto al servicio de todo el pueblo y que, por ello, ha dejado de ser monopolio capitalista.

·       La lucha contra el caos económico y la guerra

 

·       Los demócratas revolucionarios y el proletariado revolucionario

 

1 Escrito entre el 10 y el 14 (23 y 27) de septiembre de 1917. Publicado como folleto a fines de octubre de 1917 en Petrogrado por la Ed. Priboi.

 

2 Escritas estas líneas, me entero por los periódicos de que el Gobierno de Kerensky implanta el monopolio del azúcar y, por supuesto, ¡lo implanta de un modo burocrático-reaccionario, sin congresos de los empleados y obreros, sin publicidad, sin poner freno a los capitalistas!

 

http://campus.laizquierdadiario.com/pluginfile.php/17353/block_html/content/Lenin-ObrasSelectas-2-LaCatastrofeQueNosAmenaza.pdf

 

 

 

V. I. Lenin La catástrofe que nos amenaza y cómo combatirla 

 

Escrito entre el 10 y el 14 (23 y 27) de septiembre de 1917. Publicado como folleto a fines de octubre de 1917 en Petrogrado por la Ed. Priboi.

https://www.vozproletaria.info.ve/2015/08/formacion-lenin-la-catastrofe-que-nos.html

 

La catástrofe inminente y cómo combatirla, Lenin

 

Tomo VII (1917-1918)

La catástrofe que nos amenaza y como combatirlo  pág. 72

Escrito los días 10-14 (23-27) de septiembre de 1917

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas07-12.pdf

 

 [TEXTO] Lenin "La catástrofe que nos amenaza y cómo luchar contra ella"

 

https://www.laizquierdadiario.cl/TEXTO-Lenin-La-catastrofe-que-nos-amenaza-y-como-luchar-contra-ella

 

 

http://campus.laizquierdadiario.com/pluginfile.php/17353/block_html/content/Lenin-ObrasSelectas-2-LaCatastrofeQueNosAmenaza.pdf

 

V. I. Lenin Tomo VIII 1918.

El sistema de Taylor y el capitalismo de Estado.

Las tareas inmediatas del poder de los soviets pág. 38-

Escrito entre el 13 al 26 de abril de 1918

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas08-12.pdf

 

Programa 159 - Las tareas inmediatas del poder soviético (Lenin)

 

https://www.youtube.com/watch?v=LqNqTzlht2I

 

 

 

Las tareas inmediatas del poder de los soviets. Escrito entre el 13 al 26 de abril de 1918.  (Traducido del inglés al castellano aquí) El sistema de Taylor y el capitalismo de Estado.

 

 

Nosotros los rojos (la distopía de Yevgueni Zamiatin, inspiradora de otras obras como “Un mundo feliz” (1932) de A. Huxley o “1984” (1948) de George Orwel. Lenin y el taylorismo soviético

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2017/06/nosotros-los-rojos-la-distopia-de.html

 

El «caso Zamyatin»: una advertencia censurada. Ciencia ficción, taylorismo y despotismo estatal

 

 

https://nuso.org/articulo/el-caso-zamyatin-una-advertencia-censurada-ciencia-ficcion-taylorismo-y-despotismo-estatal/

 

El «caso Zamyatin»: una advertencia censurada Ciencia ficción, taylorismo y despotismo estatal

 

https://rebelion.org/docs/186461.pdf

 

Yevgueni Zamiatin

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Yevgueni_Zamiatin

 

Nosotros (novela)

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Nosotros_(novela)

 Novela: Nosotros de Yevgueni Zamiatin

 

NOSOTROS Yevgueni Zamiatin

https://ciudadanoaustral.org/biblioteca/16.-Yevgueni-Zamiatin-Nosotros.pdf

 

 

Defiende el capitalismo de Estado

«Cuando la clase obrera haya aprendido a defender el orden de Estado contra el espíritu anárquico de la pequeña propiedad, cuando haya aprendido a organizar la gran producción a escala del Estado, sobre las bases del capitalismo de Estado, entonces tendrá, permítaseme la expresión, todos los triunfos en la mano y la consolidación del socialismo estará asegurada»


V. I. Lenin. Acerca del infantilismo "izquierdista" y del espíritu pequeñoburgués. 1918

Escrito: El 5 de mayo de 1918.

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/v-i-lenin-acerca-del-infantilismo.html

 

 

 

V. I. Lenin: Cinco años de la revolución rusa y perspectivas de la revolución mundial (capitalismo de Estado) 1922

 

Informe pronunciado ante el IV Congreso de la Internacional Comunista el 13 de noviembre de 1922 V. I. Lenin

 

Si he de deciros, para empezar, cómo nos decidimos a adoptar la nueva política económica, tendré que recordar un artículo mío escrito en 1918. En una breve polémica de comienzos de 1918 me referí precisamente a la actitud que debíamos adoptar ante el capitalismo de Estado.

Entonces escribí:

 

“El capitalismo de Estado sería un paso adelante en comparación con la situación existente hoy en nuestra República Soviética. Si dentro de unos seis meses se estableciera en nuestro país el capitalismo de Estado, eso sería un inmenso éxito y la más firme garantía de que, al cabo de un año, el socialismo se afianzaría definitivamente y se haría invencible”.

 

Esto lo dije, naturalmente, en una época en que éramos más torpes que hoy, pero no tanto como para no saber analizar semejantes cuestiones.

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2014/04/v-i-lenin-cinco-anos-de-la-revolucion.html

 

Lenin (falleció el 21 de enero de 1924)

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Lenin

 

 

El socialismo que Lenin definió un año antes de su muerte

 

 

Capitalismo de Estado

Sobre las cooperativas (26 y el 27 de mayo de 1923)

PensamientoPolítica 21 enero, 2020 Vladimir Lenin

4 y 6 de enero de 1923

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/sobre-las-cooperativas/

 

Sobre las cooperativas  pág. 159- 162

Publicado por primera vez el 26 y el 27 de mayo de 1923 en los números 115 y 116 de “Pravda” T. 454, PÁG. 369-377

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas12-12.pdf

 

 

Stalin hace referencia al artículo.  Sobre las cooperativas 

 

Stalin. Problemas económicos del socialismo en la URSS

 

https://www.eroj.org/biblio/stalin/economic/problema.pdf

 

Stalin. Problemas económicos del socialismo en la URSS  pág. 75

 

https://www.marxists.org/espanol/stalin/obras/oe15/Stalin%20-%20Obras%2015-15.pdf

 

Problemas económicos del socialismo en la URSS - Economic Problems of Socialism in the USSR

 

https://es.melayukini.net/wiki/Economic_Problems_of_Socialism_in_the_USSR

 

La URSS: de la revolución socialista al capitalismo de Estado

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com.es/2012/04/la-urss-de-la-revolucion-socialista-al.html

 

 

Burocracia y capitalismo de Estado

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com.es/2012/04/burocracia-y-capitalismo-de-estado.html

 

Anton Pannekoek 1937: Capitalismo de estado y dictadura

https://www.marxists.org/espanol/pannekoek/1937/dictadura.htm

 

  

Compromiso con los campesinos y los nacionalistas. Cons- trucción de un ejército de EstadoPág. 31

 

La presión de los elementos y, sobre todo, de las corrientes pequeñoburguesas (esencialmente, campesinado) fue efectivamente decisiva en el momento del problema de Brest Litovsk, como lo subrayan las izquierdas. En efecto, la mayoría del Comité Central y Lenin justificaron su posición sobre «la paz a toda costa» apoyándose en el argumento de la hostilidad del campesino ruso a sostener, o al menos tolerar, una guerra revolucionaria. Por otro lado, los socialistas revolucionarios de izquierda, que compartían todavía el poder político con los bolcheviques, querían, por contra, utilizar al campesino ruso para conducir una guerra nacional en nombre de la defensa del suelo y de la pequeña propiedad resultante de la partición de las tierras, y abundaban así en el sentido de su odio antialemán alimentándolo con una propaganda centrada en el tema de la «resistencia a los invasores extranjeros que se apropian de sus bienes». Estas dos tácticas respecto del campesinado estaban en contradicción desde un punto de vista capitalista, pero tenían en común un mismo fundamento contrarrevolucionario: la abdicación del papel dirigente del proletariado en el proceso de transformación social; ¡papel que debe concebirse a escala mundial y que no puede variar incluso si la clase obrera es minoritaria en un país a nivel sociológico, dicho de otro modo, según criterios puramente cuantitativos, como era el caso en Rusia en 1917-1918! Asímismo, los comunistas de la oposición condenaban tanto a los socialistas revolucionarios de izquierda como a la mayoría blochevique:

 

 «El rechazo de la dictadura del proletariado en nombre de la guerra es inadmisible para nosotros con el mismo título que su rechazo en nombre de la paz» (Ver añadido a la reunión del C.C. bolchevique del 22 de febrero de 1918). No obstante, hay que recordar que Lenin mismo había tenido que luchar contra esta clase de presión pequeñoburguesa imponiendo con sus «tesis de abril» (1917) la ruptura total con el gobierno de Kerensky. En efecto, la mayoría de los dirigentes bolcheviques que habían permanecido en Rusia después de 1914 y se agrupaban principalmente alrededor de Kamenev, se pronunciaban todavía en aquel momento por la continuación del apoyo a este gobierno, es decir, de hecho por la continuación de la guerra imperialista en el seno de la Entente con la bendición de la burguesía rusa. Sin embargo, esta posición, clara en el plano político, iba acompañada por un programa económico socialdemócrata, y en particular se apoyaba ya en lo que Rosa Luxemburgo llamaría la consigna pequeñoburguesa: «la tierra a los campesinos». En febrero de 1918, con la cuestión de Brest-Litovsk, Lenin acabó por ceder a todos los cantos embaucadores de las sirenas capitalistas: su posición política (firma de la paz), haciéndose cargo de los intereses de los campesinos, que no tenían como preocupación más que la de beneficiarse de sus nuevas propiedades, se ajustó a su programa anterior con respecto a ellos (reparto de las tierras).

 

Finalmente hubo un combate a muerte por el poder entre las dos fracciones que defendían los intereses de las capas pequeñoburguesas: acabó con la eliminación física de los socialistas revolucionarios de izquierda que a continuación de su asesinato del conde Mirbach, el embajador alemán, habían intentado levantar el país desencadenando un motín en Moscú (julio de 1918). Víctor Serge relata el comienzo de las hostilidades: «Habiéndose dirigido Dzerjinski al Comité Central del Partido Socialista Revolucionario de izquierda supo que este partido asumía toda la responsabilidad del atentado y fue detenido como prisionero. Un destacamento de tropas especiales de la checa, mandado por Popov, formaba el núcleo principal de las fuerzas socialistas revolucionarias de izquierda que, la misma noche, emprendían la ofensiva en distintos puntos de la ciudad. Se apoderaron por sorpresa de la sede central de correos y se apresuraron a telegrafiar a todas partes la orden de considerar nulas y sin valor las decisiones que pudiese tomar el Consejo de los comisarios del pueblo, «siendo en adelante el Partido Socialista revolucionario el único partido gobernante». «¡El pueblo, declaraban los socialistas revolucionarios de izquierda, quiere la guerra con Alemania!»...» » (Ver «El año I de la Revolución rusa», tomo II, p. 64). A partir de estos acontecimientos es cuando se instaura verdaderamente el Terror y el Partido bolchevique obtiene el monopolio exclusivo del poder político: «Las instituciones soviéticas, comenzando por los soviets y acabando por el Vtsik y el Consejo de los comisarios del pueblo, en donde los comunistas están solos, funcionan en vacío, todas las decisiones son tomadas por el Partido, aquéllas no hacen más que poner el sello oficial» (Ver idem, V. Serge, p. 68). El proceso revolucionario ruso está cada vez más aislado: presión alemana a pesar del tratado, intervención militar de la Entente (por ejemplo, los anglofranceses desembarcaron el 1º de julio en Murmansk), levantamiento de los kulaks (campesinos ricos, o sea, grandes propietarios), etc...; en consecuencia, el mantenimiento de la dictadura del proletariado se ha hecho imposible, peor aún, ésta no existe ya más que formalmente para intentar camuflar mejor la dictadura del partido bolchevique, que se ha puesto en su lugar y que representa entonces el primer factor activo de la contrarrevolución. La tesis de las izquierdas de febrero de 1918, «pensamos que estaría de acuerdo con los intereses de la revolución internacional consentir el sacrificio del poder de los Soviets antes que convertirse en un poder puramente formal», toma entonces todo su relieve y su valor revolucionario es confirmado Una vez más, es Rosa Luxemburgo quien extraerá la lección de la situación dos meses después de la evolución exterior e interior de los Soviets en julio: «Así el resultado final de la paz de Brest-Litovsk es que la revolución rusa está cercada por todas partes, hambrienta, estrangulada. Pero incluso en el interior, en el territorio dejado todavía por Alemania a los bolcheviques, el dominio del poder y la política han sido empujados fatalmente por vías falsas» (Ver «La tragedia rusa», texto ya citado).

 

El cerco de la revolución rusa resultado del rechazo a emprender una guerra que se basase en los guerrilleros proletarios como preconizaban las izquierdas, condujo a la mayoría bolchevique, que rechazaba toda iniciativa de las masas y toda organización militar centrada únicamente en el proletariado, a entablar la construcción de un verdadero «ejército de Estado» llamado «ejército rojo». Así, el Vtsik (ejecutivo panruso de los soviets) votó el 22 de abril de 1918 la instrucción militar, general y obligatoria, para los hombres de 16 a 40 años. Pretendiendo reclutar a todas las capas de la población y, sobre todo, a los campesinos, la construcción del ejército que ha sido confiada a Trotsky se coloca de golpe en un terreno interclasista, nacional y por tanto contrarrevolucionario. Las implicaciones militares de esta elección política son la institución de un Estado Mayor, el nombramiento de los jefes por éste y no su elección por los guerrilleros que han sido reemplazados por soldados, el restablecimiento de las condecoraciones. Además, los jefes serán sacados de entre el cuerpo de los antiguos oficiales zaristas o kerenskistas pues éstos «aún siendo conservadores, que aceptan trabajar en las difíciles circunstancias presentes, (...) valen más que los falsos socialistas intrigantes (...) y encontramos entre ellos muchos más hombres preciados de lo que esperábamos», (Ver Trotsky, «Cómo se armó la revolución», tomo I, documentos de abril-junio de 1918). Combatiendo la teoría de este ejército llamado revolucionario, las izquierdas denunciaron en sus tesis «el restablecimiento práctico en el ejército del antiguo cuerpo de los oficiales y del mando de los generales contrarrevolucionarios».

 

El poder de los soviets estaba tanto más cercado militar y políticamente después de Brest-Litovsk cuanto que el «derecho de los pueblos a disponer de sí mismos» (¡otra consigna pequeñoburguesa!) dio pruebas inmediatas de su carácter contrarrevolucionario. En efecto, al acabar las transacciones bolcheviques con los nacionalistas de Ucrania, Finlandia, los países bálticos,... todos estos países «liberados» se transformaron en seguida en otras tantas bases militares para organizar sus ofensivas contra el territorio de la dictadura del proletariado. La constitución de gobiernos y de parlamentos llamados democráticos en estos mismos países fue el inicio de una represión y una propaganda anticomunista generalizadas. El «derecho de los pueblos a disponer de sí mismos» que había sido reivindicado tanto por Wilson, el presidente de los Estados Unidos, en sus «14 puntos» para la paz como por el Lenin de las «tesis de abril» en Brest-Litovsk, tuvo resultados perfectamente inversos a los previstos por este último: en lugar de desembocar en la simpatía o al menos en la neutralidad de estos «Estados-amortiguadores» respecto de la revolución proletaria, trajo consigo un refuerzo del imperialismo. . La experiencia demostró claramente que con la entrada del capital en su fase de decadencia sancionada por el estallido de la 1ª guerra mundial en 1914, los revolucionarios no debían sostener ya, como Marx y Engels en el siglo XIX, el principio de la independencia de nuevas naciones pues éstas no podían ser más que las expresiones imperialistas del reparto de los mercados y de las zonas de influencia militar. «El gobierno alemán se apresuró a consolidar las ventajas adquiridas. El 7 de marzo de 1918 firmó un tratado de paz con el gobierno «blanco» de Finlandia, que sostenía entonces una guerra civil implacable contra el gobierno socialista finlandés, el cual por su parte había concluido un tratado con el gobierno soviético una semana antes y recibía desde dos meses antes el apoyo de unidades soviéticas. A primeros de abril, un ejército alemán mandado por Von der Goltz desembarcó en Finlandia; un mes más tarde, la guerra civil había terminado pero siguió un «terror blanco». En Ucrania, las tropas alemanas continuaron su progresión hasta la ocupación total del país. Destacamentos de guerrilleros socialistas revolucionarios y bolcheviques, animados y ayudados por Moscú, hostigaban las tropas alemanas, pero sin éxito. El 22 de abril, Tchitcherin elevó una protesta contra una avanzada alemana en Crimea, más allá de las fronteras ucranianas fijadas por el tratado de Brest-Litovsk y reivindicadas por el gobierno ucraniano...» (Ver E.H. Carr, «La revolución bolchevique», tomo III, pag. 89).

 

 

Rosa Luxemburgo. La Revolución Rusa


Escrito:
 1918

Primera publicación: 1922 por Paul Levi

 

 

Capítulo 2. La política agraria bolchevique

 

Capítulo 3. La cuestión de las nacionalidades

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2015/03/rosa-luxemburgo-la-revolucion-rusa.html

 

 

Andreu Nin. Los Soviets: Su origen, desarrollo y funciones (1932)

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/andreu-nin-los-soviets-su-origen.html

 

 

 


Victor Serge: El año I de la revolución Rusa

 

Enero de 1930.

El año I de la revolución proletaria -o sea, de la República de los Soviets- empieza el 7 de noviembre de 1917 (el 25 de octubre, según el antiguo-calendario) y se cierra, como es natural, el 7 de noviembre de 1918, en el momento en que estalla la esperada revolución alemana.

 

                                    ÍNDICE

PRÓLOGO

 

CAPÍTULO PRIMERO: DE LA SERVIDUMBRE A LA REVOLUCIÓN PROLETARIA

 

CAPITULO SEGUNDO: LA INSURRECCION DEL 25 DE OCTUBRE DE 1917

 

CAPITULO TERCERO: LA CLASE MEDIA DE LAS CIUDADES CONTRA EL PROLETARIADO

 

CAPITULO CUARTO: PRIMERAS LLAMARADAS DE GUERRA CIVIL. LA CONSTITUYENTE

 

CAPITULO QUINTO: BREST-LITOVSK  pág. 139

 

CAPITULO SEXTO: LA TREGUA Y EL GRAN REPLIEGUE  176

 

CAPITULO SÉPTIMO: LA PENURIA Y LA INTERVENCIÓN CHECOSLOVACA

 

CAPITULO OCTAVO: LA CRISIS DE JULIO-AGOSTO

 

CAPITULO NOVENO: EL TERROR Y LA VOLUNTAD DE VENCER

 

CAPITULO DÉCIMO: LA REVOLUCIÓN ALEMANA

 

CAPITULO DECIMOPRIMERO: EL COMUNISMO DE GUERRA

 

 

 

https://facundoaguirre.files.wordpress.com/2017/01/el20ano20i20de20la20revolucion20rusa.pdf

 

https://www.marxists.org/espanol/serge/1930/anno-uno-revrusa.pdf

 

 

Victor Serge: El año 1 de la revolución Rusa

 

https://elsudamericano.wordpress.com/2013/03/11/victor-serge-el-ano-1-de-la-revolucion-rusa/

 

Victor Serge. LO QUE TODO REVOLUCIONARIO DEBE SABER SOBRE LA REPRESION

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/04/victor-serge-lo-que-todo-revolucionario.html

 

Victor Serge    1869 - 1939

 

https://www.marxists.org/espanol/serge/index.htm

 

LA REVOLUCIÓN ALEMANA

- Rosa Luxemburgo – Karl Liebknecht – Víctor Serge

 

https://elsudamericano.wordpress.com/2014/10/01/la-revolucion-alemana-rosa-luxemburgo-karl-liebknecht-victor-serge/

 

 

https://elsudamericano.files.wordpress.com/2015/10/1-la-revolucic3b3n-alemana-2c2b0edicic3b3n-web3-coleccc3b3n.pdf

 

 

Obras de V.I. Lenin Tomo VIII (1917-1918)

Una lección dura pero necesaria  pág. 230

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas07-12.pdf

 

 

 

V. I. Lenin. Acerca del infantilismo "izquierdista" y del espíritu pequeñoburgués. 1918

Escrito: El 5 de mayo de 1918.

El sistema de Taylor y el capitalismo de Estado

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/v-i-lenin-acerca-del-infantilismo.html

 

 

 

B- Las tesis presentes en el seno del Partido Bolchevique  págs.   97

 

Fuente:   http://grupgerminal.org/?q=system/files/Tratado.pdf

 

Andreu Nin. Los Soviets: Su origen, desarrollo y funciones (1932)

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/andreu-nin-los-soviets-su-origen.html

 

 

Congreso de los Sóviets

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_los_S%C3%B3viets

 

Congreso de los Sóviets de Todas Las Rusias

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Congreso_de_los_S%C3%B3viets_de_Todas_Las_Rusias

 

El II Congreso de los Soviets

 

https://www.pts.org.ar/El-II-Congreso-de-los-Soviets

 

 

Desde la orientación tomada por el II Congreso de los soviets en favor de la paz, se enfrentaron tendencias en el seno del Partido bolchevique -y más particularmente en el Comité Central- sobre la justeza de esta orientación. Contrariamente a lo que escribía en abril de 1917: «Si el poder perteneciese a los soviets, consentiríamos en la guerra revolucionaria contra los capitalistas de cualquier país, pues de hecho sería la guerra contra los intereses de cualquier capital y no por los intereses de los capitalistas de un país», Lenin defendía vigorosamente la tesis de la paz pues hacía valer alternativamente el agotamiento del país, el derrotismo de los campesinos, la falta de un verdadero ejército, la necesidad de consolidar las bases económicas del régimen, en fin, la ausencia de un movimiento revolucionario en Europa. Decía: «La paz que se nos propone es infame pero si la rechazamos seremos barridos y la paz será hecha por otro gobierno». Los opositores de izquierda reclamaban a su vez, desde diciembre del 17, el cese de las conversaciones de paz y el fin de todas las relaciones diplomáticas y económicas con los Estados capitalistas. Comenzaban, pues, a subrayar con fuerza los peligros de oportunismo y de corrupción que hacía correr la política de paz al poder de los soviets. . Sus portavoces insistían sobre la única vía de la guerra revolucionaria: así Osinski decía « ¡Yo estoy por la guerra revolucionaria... como Lenin en abril del 17!». Trotsky, por su parte, aun pensando en la guerra revolucionaria como imposible por las mismas razones que Lenin, quería que la capitulación no fuese consentida por los soviets sino impuesta por la fuerza por los alemanes. Para esto, deseaba hacer que las negociaciones no acabasen nunca y se empleó en ello en tanto que delegado en Brest-Litovsk. Además, justificaba su táctica en el hecho de que quizá permitiría que se desencadenase la insurrección obrera europea antes de la firma de la paz. Esta posición llamada de «ni guerra, ni paz» parecía intermedia, pero de hecho se situaba en el mismo terreno fundamental de argumentación que la de Lenin (por otro lado, Trotsky, al dar su voto permitirá finalmente a éste obtener la mayoría en el C.C.). El fin era idéntico: La paz tenía preferencia a todo, sólo los medios se revelaban diferentes. Para Trotsky, la capitulación debía hacerse «elegantemente», en cierta manera «con el cuchillo en la garganta», mientras que para Lenin la eficacia no necesitaba maquillaje. Infravalorando los recursos de los Imperios Centrales y la necesidad militar vital y acuciante para ellos de «congelar» un frente, la táctica de Trotsky se reveló inconsecuente. Ésta expuso peligrosamente el poder de los soviets (Lenin le reprochó haber perdido tiempo y ser la causa del avance alemán) aun rechazando proyectar la guerra revolucionaria y, por tanto, prepararse para ella intensivamente.

 

Estas tres tesis se enfrentaron netamente a primeros de enero de 1918, en vísperas del III Congreso de los Soviets, con ocasión de una reunión de los responsables del Partido bolchevique en Petrogrado. Lenin quedó en minoría (15 votos), Trotsky tuvo 16 votos y las izquierdas recogieron 32 votos. En los otros órganos proletarios (soviets, comités de fábrica...), en todas las regiones de Rusia y hasta finales de febrero (Ver acta del C.C. a este propósito), fue la misma cosa, ¡es decir, la mayoría para las izquierdas! Esto demuestra claramente el instinto de clase que animaba a los Soviets y al Partido a pesar del decreto del II Congreso y de la posición de Lenin cuya influencia en el seno del movimiento ruso representaba un obstáculo importante para decidirse contra él. Las izquierdas y su posición de la guerra revolucionaria obtenían, por otro lado, sus más fuertes porcentajes en Petrogrado, Moscú y en los Urales, es decir, en los grandes centros industriales: lo que marca la separación sin ambigüedades entre las reacciones del proletariado y las de la gran masa de los campesinos.

 

Examinemos ahora estas tres tesis una a una y más detalladamente.

 

La tesis de Lenin pág. 99

 

Por las razones ya mencionadas anteriormente, Lenin luchaba a fin de que la revolución tuviese una tregua, un respiro, tiempo. Pero, además de sus consideraciones tácticas (militares, por ejemplo) que podían discutirse, pensaba que un poder proletario estaba en condiciones de aislarse políticamente y comenzar una producción socialista en espera de la revolución mundial; por tanto, en las raíces mismas de su tesis había taras socialdemócratas que pesaban gravosamente sobre todas las justificaciones que podía emitir (taras que la experiencia del movimiento real revelará plenamente a continuación).

 

Así, y principalmente, emplazaba al proletariado ruso a aprovechar la paz para «organizar» el país, es decir, que en cierta medida preconizaba una simple reconstrucción nacional para desarrollar el capitalismo, hasta entonces metido en la argolla del feudalismo o del modo de producción asiático. Para esto, afirmaba que el capitalismo de Estado representaba, a nivel económico, «un paso adelante» hacia el socialismo y que, lejos de temerlo o combatirlo, había que realizarlo con rigor tomando ejemplo en el de... ¡Alemania! El fundamento de su argumentación provenía del análisis erróneo del imperialismo que había extraído en gran parte del libro «El capital financiero» (1909) del socialdemócrata independiente Rudolf Hilferding

 

 

 R. Hilferding y que él desarrolla en «El Imperialismo, fase superior del capitalismo» (26 de abril de 1917). Este análisis hace de la concentración del capital y de la constitución de los monopolios «la antesala del socialismo»: en el plano económico no hay, pues, ruptura entre el capitalismo y el comunismo; hay simplemente un desarrollo más importante de las fuerzas productivas sobre la base de las mismas relaciones fundamentales de producción que son el salariado y la mercancía; el único «cambio» es el establecimiento de un «control obrero» (en términos claros, ¡el montaje de una «autoexplotación» de la clase obrera!) y la substitución progresiva de los monopolios por el Estado. Todo esto aparece claramente después de la firma del tratado de Brest-Litovsk tanto en los textos de Lenin «Las tareas inmediatas del poder de los soviets» (abril del 18), «Sobre el infantilismo de izquierda y las ideas pequeñoburguesas» (5 de mayo del 18), como en sus declaraciones en la sesión del Comité Ejecutivo Central de Rusia (29 de abril del 18 - ver Obras completas, tomo 27, p. 289): « «Si los pequeñoburgueses estuviesen subordinados a otros elementos de clase, al capitalismo de Estado, el obrero consciente debería felicitarse abiertamente por ello, pues el capitalismo de Estado, que con la democracia de Kerensky habría sido un paso hacia el socialismo, constituiría bajo el poder de los Soviets las tres cuartas partes del socialismo, pues uno puede hacerse un auxiliar de aquél que es un organizador de empresas del capitalismo de Estado. Pero los comunistas de izquierda tienen sobre este punto otra actitud, una actitud de desprecio; y cuando tuvimos con ellos, el 4 de abril, una primera conferencia, la cual muestra especialmente que esta cuestión, largamente discutida en una época ampliamente sobrepasada, pertenece ya al pasado, dije que hacía falta, si comprendíamos bien nuestras tareas, aprender el socialismo yendo a la escuela de los organizadores de trusts»

Izquierda comunista

https://es.wikipedia.org/wiki/Izquierda_comunista

 

Kommunist       https://es.wikipedia.org/wiki/Kommunist

 




Kommunist     1918

No. 1, 20 de abril de 1918

 

 

Nikolai Osinsky Sobre la construcción del socialismo (I)

 

Nikolai Osinsky Sobre la construcción del socialismo (II)

 

https://www.marxists.org/history/ussr/publications/kommunist/index.htm

 

 

Los comunistas de izquierda, a través de Osinski (ver los extractos en anejo de su texto «Sobre la construcción del socialismo»), criticaron efectivamente el análisis de Lenin sobre el capitalismo de Estado y sus implicaciones, introducción del sistema Taylor (ej.: el trabajo a destajo), y apoyo a los «capitanes de industria» (organizadores de trusts) así como más generalmente a todos los «especialistas» (técnicos, etc...).

 

Sobre las perspectivas económicas, Lenin no ocultaba, por lo demás, su adhesión a la socialdemocracia: «Recordad lo que escribían los socialistas de otros tiempos sobre la futura revolución socialista; es dudoso que se pueda pasar al socialismo sin ir a la escuela de los organizadores de trusts, que se han ocupado de esta producción en gran escala» (idem). Hay que observar que la visión económica socialdemócrata que se había realizado como programa capitalista en Alemania (Bismarck), además de la influencia de Lasalle, había recurrido a temas de Marx mismo; temas equivocados que después de la Comuna no había tenido tiempo de corregir (su «crítica del proyecto de programa de Gotha» y aquí, aquí, aquí, aquí, ) es demasiado insuficiente a este respecto) y que sus discípulos, en primer lugar Engels, recuperaron tal cual vistiéndolos ridículamente con la etiqueta del ¡«marxismo»! Todo lo que Marx debía escribir aún sobre el Capital, particularmente sobre el mercado mundial (ver el plan inicial del estudio sobre la Economía en «Marx, crítico del marxismo» de M. Rubel en las ed. Payot), y el trabajo inmenso que había proyectado realizar sobre el Estado, no vieron la luz. Únicamente Rosa Luxemburgo iba a hacer un trabajo de profundización teórica que sobre la base del método de Marx, representaría no sólo una condena de las tesis socialdemócratas (revisionistas y «ortodoxas») sino también una crítica y una superación de las «viejas ideas» de Marx en lo que concierne esencialmente a las raíces económicas de la crisis del capitalismo a partir del análisis del imperialismo (ver la Acumulación del Capital) y la cuestión nacional.(*)

 

*Ver el capítulo a este respecto en el cuaderno Spartacus «Rosa Luxemburgo y su doctrina».

 

 

Gastón Caligaris. Revisitando el debate marxista sobre el ‘derrumbe’ del capitalismo. Una crítica metodológica, abril 2018. Debate marxista sobre la acumulación del capital y el imperialismo.

 

 

En consecuencia, Lenin no temía en absoluto los acuerdos económicos y comerciales con los Estados capitalistas: a sus ojos, el poder de los soviets estaba protegido por el monopolio del Estado (llamado proletario) sobre el comercio exterior. No temía más las relaciones diplomáticas. Muy al contrario, deseaba todo lo que podía afirmar «la marcha hacia el socialismo». Contra las acusaciones de traición al internacionalismo proletario que le eran lanzadas por las izquierdas, ponía un ejemplo: «Los obreros que en el transcurso de una huelga aceptan las condiciones de reanudación del trabajo desventajosas para ellos y ventajosas para los capitalistas no traicionan el socialismo. No lo traicionan sino aquéllos que truecan las ventajas de una parte de los obreros por las de los capitalistas, y no hay más que semejantes transacciones que sean en principio inadmisibles» (Ver el resumen de las «21 tesis sobre la paz» en «el Año I de la revolución rusa» de V. Serge, tomo I, p. 175). Su comparación entre la lucha en el curso de una huelga y la lucha por el socialismo es completamente falsa pues procede de una visión de la huelga considerada desde el punto de vista estrictamente económico (hay que recordar que Lenin, en «¿Qué hacer?» en 1902, decía que ¡el proletariado no podía tener espontáneamente más que una conciencia «trade-unionista» y que la conciencia «socialista» era introducida en su seno desde el exterior por los revolucionarios!) y deja traslucir una visión del socialismo considerado como un proceso gradual que se establece en el interior del sistema capitalista. Para un movimiento proletario en la época imperialista, ninguna «transacción» o compromiso es posible pues su fin no es conseguir un arreglo más o menos ventajoso en el interior del sistema, ya sea por la huelga o por cualquier otro medio, sino ir en el sentido de la destrucción del capitalismo y, por consiguiente, desarrollar la conciencia comunista. Hoy, las consecuencias de un compromiso no son simplemente el mantenimiento o la agravación de las condiciones de trabajo y de salario, conllevan la consolidación de la dictadura del capital contra el movimiento comunista, que puede tomar la forma, más allá de la represión, de una masacre generalizada del proletariado.

 

Además de su análisis económico, que iba a revelarse el argumento fundamental y que en nuestra época hay que subrayar sin reservas como tal, Lenin hacía valer un cierto número de otros argumentos «tácticos» para apuntalar su tesis de la tregua. Éstos se basaban en los hechos evidentes siguientes: después de tres años de guerra imperialista, el agotamiento era grande entre todas las capas de la población; después de haber recuperado sus tierras (el reparto de las propiedades de la tierra figuraba en el programa del partido bolchevique y había sido valorizado ¡por las «tesis de abril»!),los campesinos no tenían ningún interés en ver más lejos y podían oponerse a los objetivos proletarios; finalmente, el ejército tradicional, heredado del zar y de Kerensky, no era utilizable para oponer una resistencia obrera al imperialismo alemán y para llevar la guerra revolucionaria contra todos los imperialismos. Pero ¿qué revolucionario no hacía estas simples «constataciones» y no tenía en cuenta los elementos desfavorables para el proceso proletario? Lenin no se elevaba hasta un análisis radical de este proceso: así no comprendía que el proletariado en armas (coordinación de las milicias obreras bajo el control directo de los soviets) significaba una ruptura total con el concepto mismo de ejército y de «democracia». Él decía: «Sería intentar una aventura querer, ante la democratización completa del ejército, hacer la guerra contra la voluntad de la mayoría de los soldados» (!) En cuanto al problema de la actitud de las otras capas de la población frente a la revolución proletaria, como por ejemplo, los campesinos, no podía ser resuelto por una capitulación de la clase obrera para mejor incorporarlos a ella (el reparto de las tierras era una consigna «pequeñoburguesa», como dijo Rosa Luxemburgo en su texto «la revolución rusa») ante su incapacidad, si no su hostilidad, a seguir el cambio histórico. Aquél estaba completamente ligado al establecimiento de la dictadura del proletariado en las relaciones sociales, que es el único medio de separar estas capas «medias» de la influencia del capitalismo.

 

El más serio de los argumentos seguía siendo de hecho la ausencia de ligazón entre una guerra revolucionaria conducida por el poder de los soviets y la acción subversiva del movimiento proletario en Europa occidental. En ausencia de este último, la guerra revolucionaria no puede consistir en exportar el comunismo «a punta de bayoneta» como, por otro lado, intentará hacerlo el ejército «rojo» en Polonia (1920) bajo el impulso de Lenin, que adoptará en ese momento una posición perfectamente contradictoria en relación a la de Brest- Litovsk. Sin embargo, si en enero del 18 el movimiento proletario en Europa occidental no revestía aún un carácter totalmente revolucionario, tampoco estaba ausente: así, como lo hemos subrayado anteriormente, ¡huelgas considerables con formación de soviets estallaron aquel mes en Alemania y Austria! El abandono de las negociaciones y la resistencia armada del poder de los soviets al imperialismo alemán habrían podido cebar el comienzo de ligazón necesaria con el proceso de lucha de clase a escala europea. La prosecución de la guerra en el oeste habría sido contrariada: la guerra revolucionaria se habría impuesto en todos los países en lugar de la guerra imperialista. La secuencia de los acontecimientos iba a confirmar las tendencias profundas a la explosión proletaria en Europa a partir de noviembre del 18 en Alemania.

 

A causa de la debilidad o de la falsedad de sus argumentos, la tesis de Lenin iba, pues, a ser puesta en minoría en todas las organizaciones proletarias (soviets, comités de fábrica, partido...) y durante prácticamente dos meses. Será necesaria la desmoralización ante el avance alemán, ante la pasividad campesina, las ilusiones de la propaganda a través de las conversaciones, la adhesión de Trotsky por medio de su abstención, para que obtenga al fin la mayoría y rija la política de los soviets y del partido. Las confusiones entre «ejército de Estado» y «coordinación de las milicias proletarias», entre «dictadura democrática de los obreros y de los campesinos» y «dictadura del proletariado», entre «capitalismo de Estado» y «socialismo», habían inaugurado esta política que, a continuación de la militarización del trabajo en Cronstadt, iba a ser el factor activo de la contrarrevolución.

 

Fuente:   http://grupgerminal.org/?q=system/files/Tratado.pdf

 

-La tesis de Trotsky

 

León Trotsky. Terrorismo y Comunismo

(El anti-Kautsky)

Publicado en junio de 1919

VIII. Las cuestiones de organización del trabajo 86

 

https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1920/mayo/1920-05-00-terrorismoycomunismo.pdf

 

http://grupgerminal.org/?q=node/1494

 

 

León Trotsky. Terrorismo y Comunismo

Publicado en junio de 1919

 

VIII. Las cuestiones de organización del trabajo       141

El Poder Soviético y la industria                                   141

Informe sobre la organización del trabajo               145

El trabajo obligatorio                                                    146

La militarización del trabajo                                        150

 

En el momento actual, tan sumamente difícil, los salarios no son para nosotros un medio de hacer más grata la existencia personal de cada obrero, sino un medio de apreciar lo que cada obrero aporta con su trabajo a la república proletaria.

 

Por esta razón, los salarios, tanto en dinero como en especie, deben ponerse en la mayor concordancia posible con la produc tividad del trabajo individual. En el régimen capitalista, el tra bajo a destajo, la implantación del sistema Taylor, etc., tenían por objeto aumentar la explotación de los obreros y robar les la plusvalía. Una vez socializada la producción, el trabajo a destajo, etc., tiene por fin el acrecentamiento de la producción socialista y, por consiguiente, un aumento del bienestar común. Los trabajadores que contribuyen más al bienestar común adquieren el derecho a recibir una parte mayor del producto social que los perezosos, indolentes y desorganizadores.

 

El Estado obrero, en fin, al recompensar a los unos, no pue de menos de castigar a los otros, es decir, a los que con todo conocimiento de causa quebrantan la solidaridad obrera, destruyen el trabajo común y causan un daño considerable a la reorganización socialista del país. La represión que tiene por objeto realizar las labores económicas es un arma necesaria de la dictadura socialista.

 

Los ejércitos del trabajo                                              162

 

El plan económico único                                            168

 

Dirección colectiva y dirección unipersonal            171

 

Conclusión                                                                     176


 

https://fundacionfedericoengels.net/images/PDF/trotsky_terror-comunismo.pdf

 

 

V. I. Lenin.   El derecho de las naciones a la autodeterminación

Escrito: Entre febrero y mayo de 1914.
Primera publicación: En los núms. 4, 5 y 6 (abril a junio de 1914) de la revista Prosveschenie

 

El apartado 9 del programa de los marxistas de Rusia, que trata del derecho de las naciones a la autodeterminación, ha provocado estos últimos tiempos (como ya hemos indicado en Prosveschenie) toda una campaña de los oportunistas. Tanto el liquidacionista ruso Semkovski, en el periódico petersburgués de los liquidadores, como el bundista Libman y el socialnacionalista ucranio Yurkévich en sus órganos de prensa, han arremetido contra dicho apartado, tratándolo en un tono de máximo desprecio. No cabe duda de que esta "invasión de las doce tribus" del oportunismo, dirigida contra nuestro programa marxista, guarda estrecha relación con las actuales vacilaciones nacionalistas en general. Por ello nos parece oportuno examinar detenidamente esta cuestión. Observemos tan sólo que ninguno de los oportunistas arriba citados ha aducido ni un solo argumento propio: todos se han limitado a repetir lo dicho por Rosa Luxemburgo en su largo artículo polaco de 1908-1909: La cuestión nacional y la autonomía. Los "originales" argumentos de esta autora serán los que tendremos en presentes con más frecuencia en nuestra exposición.

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/derech.htm

 

Primera Guerra Mundial. Empezó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918, cuando Alemania aceptó las condiciones del armisticio.

 

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/escritos.htm

 

V. I. Lenin. La guerra y la socialdemocracia de Rusia

 


Escrito:
 Antes del 28 de septiembre (11 de octubre) de 1914

Cita.

En Rusia, las tareas de los socialdemócratas, en virtud del mayor atraso de este país, que no ha llevado aun a término su revolución burguesa, deben ser, lo mismo que antes, las tres condiciones fundamentales de la trasformación democrática consecuente: república democrática (con plena igualdad de derechos y autodeterminación de todas las naciones), confiscación de las tierras de los terratenientes y jornada de ocho horas

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/05/v-i-lenin-la-guerra-y-la.html

 

V. I. Lenin. EL SOCIALISMO Y LA GUERRA (La actitud del P. O. S. D. R. ante la guerra)

Escrito: En julio-agosto de 1915[1].

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/05/v-i-lenin-el-socialismo-y-la-guerra-la.html

 

 

Cita:

Sobre el derecho de las naciones a la autodeterminación

 

 

El medio empleado con más amplitud en la guerra actual por la burguesía para engañar al pueblo es el de ocultar los fines de rapiña con la ideología de la "liberación nacional". Los ingleses prometen la libertad a Bélgica, los alemanes, a Polonia, etc. Pero en realidad, como ya hemos visto, se trata de una guerra entre los opresores de la mayoría de las naciones del mundo para afianzar y extender su opresión.

 

 

Los socialistas no pueden alcanzar su elevado objetivo sin luchar contra toda opresión de las naciones. Por ello deben exigir absolutamente que los partidos socialdemócratas de los países opresores (sobre todo de las llamadas "grandes" potencias) reconozcan y defiendan el derecho de las naciones oprimidas a la autodeterminación, y justamente en el sentido político de esta palabra, es decir, el derecho a la separación política. El socialista de una gran potencia o de una nación poseedora de colonias, que no defiende este derecho, es un chovinista.

 

 

La defensa de este derecho no solamente no estimula la formación de pequeños Estados, sino que, por el contrario, conduce a que se constituyan, del modo más libre, más decidido y por lo tanto más amplio y universal, grandes Estados o federaciones de Estados que son más ventajosos para las masas y más adecuados para el desarrollo económico.

 

 

A su vez, los socialistas de las naciones oprimidas deben luchar absolutamente por la unidad plena (incluida la unidad orgánica) de los obreros de las naciones oprimidas y opresoras. La idea de una separación jurídica entre una y otra nación (la llamada "autonomía cultural nacional" propugnada por Bauer y Renner) es una idea reaccionaria.

 

 

El imperialismo es la época de la opresión creciente de las naciones del mundo entero por un puñado de "grandes" potencias, razón por la cual la lucha por la revolución socialista internacional contra el imperialismo es imposible sin el reconocimiento del derecho de las naciones a la autodeterminación. "Un pueblo que oprime a otros pueblos no puede ser libre" (Marx y Engels). Un proletariado que acepte que su nación ejerza la menor violencia sobre otras naciones no puede ser socialista.

 

 

Discurso de Dionisio Inca Yupanqui en las Cortes de Cádiz. 16 de diciembre 1810

Un pueblo que oprime a otro no puede ser libre.

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2017/11/discurso-de-dionisio-inca-yupanqui-en.html

 

 

Rosa Luxemburgo. El folleto Junius: La crisis de la socialdemocracia alemana. 1915

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/12/rosa-luxemburgo-el-folleto-junius-la.html

 

 

Rosa Luxemburgo. Tesis sobre las tareas de la socialdemocracia internacional (1916)

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/11/rosa-luxemburgo-tesis-sobre-las-tareas.html

 

V. I. Lenin. El imperialismo y la escisión del socialismo. 1916

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/v-i-lenin-el-imperialismo-y-la-escision.html

 

 

 

Vladimir Ilich Lenin. Las tareas del proletariado en la revolución actual [También conocido como Las Tesis de Abril]

 

Escrito: En ruso en Petrogrado el 4 y 5 de abril de 1917

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/03/vladimir-ilich-lenin-las-tareas-del.html

 

 

V. I. Lenin: Las tareas del proletariado en la presente revolución ("Tesis de abril")

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/09/v-i-lenin-las-tareas-del-proletariado.html

 

 

Historia militar de los Estados Unidos

 

2.8Primera Guerra Mundial (1914–1918)

 

2.8.1Revolución Rusa

 

Revolución Rusa

Artículo principal: Intervención aliada Guerra Civil Rusa

La llamada Expedición Oso Polar fue la participación de tropas estadounidenses, durante el final de la Primera Guerra Mundial y la revolución rusa, luchando contra los bolcheviques en Arkhangelsk, Rusia en 1918 y 1919.

 

2.8.2Neutralidad

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Historia_militar_de_los_Estados_Unidos

 

Expedición Oso Polar

Entre septiembre de 1918 y julio de 1919.

El presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson envió la Expedición Oso Polar a Rusia en respuesta a la petición de los gobiernos del Reino Unido y Francia para unirse a la intervención aliada en el norte de Rusia (también conocida como campaña del norte de Rusia). Los británicos y los franceses tenían tres objetivos en esta intervención:2

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Expedici%C3%B3n_Oso_Polar

 

Intervención aliada en la Guerra civil rusa

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Intervenci%C3%B3n_aliada_en_la_Guerra_civil_rusa



Rebelión de Kronstadt (1-18 de marzo de 1921)

 

Comunismo de guerra. La implementación de este sistema duró desde el invierno de 1918 hasta la primavera de 1921.

 

 

Nueva Política Económica o capitalismo de Estado. Su implementación de este sistema desde el 21 de marzo de 1921 hasta 1928.

 

 

 

 

 

Aunque la sublevación fracasó, aceleró la implantación de la Nueva Política Económica que sustituyó al «comunismo de guerra»; las exigencias políticas, por el contrario, se vieron frustradas.10

https://es.wikipedia.org/wiki/Rebeli%C3%B3n_de_Kronstadt

 

Trotsky justificando la represión de la insurrección de Kronstadt.

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com.es/2012/04/trotsky-justificando-la-represion-de-la.html

 

Cita del artículo anterior.

 

La N.E.P y la insurrección de Kronstadt

 

Victor. Serge, quien al parecer está tratando de elaborar una especie de síntesis del anarquismo, poumismo y marxismo, ha intervenido desgraciadamente en la polémica sobre Kronstadt. En su opinión, la introducción de la NEP un año antes, podría haber evitado el levantamiento. Admitámoslo. Pero este tipo de consejo es muy fácil de dar después del suceso. Es verdad, como recuerda Victor Serge, que yo había propuesto la transición a la NEP desde 1920. Pero no estaba en absoluto seguro de su éxito. No era ningún secreto para mí que el remedio podía ser más peligroso que la enfermedad. Cuando encontré oposición de los dirigentes del partido, no apelé a las filas con el fin de evitar la movilización de la pequeña burguesía contra los obreros. Fue necesaria la experiencia de los doce meses siguientes para convencer al partido de la necesidad de un nuevo método. Pero lo notable es que fueron precisamente los anarquistas de todo el mundo quienes consideraron a la NEP como... una traición al comunismo. Pero ahora los abogados de los anarquistas nos denuncian por no haber introducido la NEP un año antes.

En 1921 Lenin reconoció abiertamente, más de una vez, que la defensa obstinada por el partido del comunismo de guerra se había convertido en un gran error.

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2012/04/trotsky-justificando-la-represion-de-la.html

 

Esta es la fuente

Alarma por Kronstadt[1]

 

https://www.marxists.org/espanol/trotsky/ceip/escritos/libro5/T09V138.htm

 

Claudio Albertani. La tragedia de León Trotsky

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/11/claudio-albertani-la-tragedia-de-leon.html

 

La tragedia de León Trotsky (Claudio Albertani)

El drama no tardó en repetirse al estallar la revuelta de los marinos de Cronstadt (febrero-marzo de 1921), quienes a pesar de las acusaciones de los bolcheviques, tampoco eran contrarrevolucionarios, pues enarbolaban reivindicaciones democráticas que, en gran parte, el propio Trotsky haría suyas al ser desplazado del poder en 1923 (51).  

 

https://fundanin.net/2019/03/17/trotsky/

 

La Comuna de Kronstadt (Crespúsculo sangriento de los Soviets)

 

Índice

 

Notas bibliográficas

 

Prólogo

 

Segundo prólogo

 

¿Por qué esta reedición?

 

Prefacio de 1970

 

I.- La flota en el movimiento revolucionario ruso

1904-1906

1917

 

II.- Preludio de la insurrección

 

Fortalecimiento de los mandos y miseria del pueblo    39

 

Petrogrado en la víspera de Cronstadt   44

 

La resolución de los marinos de Cronstadt  49

 

Análisis de la resolución

 

III.- La insurrección de Cronstadt

 

El comienzo de la revuelta (1 y 2 de marzo)       57

 

El apogeo de la revuelta (del 2 al 7 de marzo)    63

 

Primeros combates            75

 

Desmoralización en el ejército rojo     79

 

Reorganización y represión en el ejército rojo. Los últimos combates     83

 

Represalias y masacres

 

IV.- Las corrientes políticas y la comuna de Cronstadt     93

 

Los anarquistas                 93

 

Los mencheviques               98

 

Los socialistas-revolucionarios de derecha    101

 

Los socialistas-revolucionarios de izquierda    105

 

El “Juicio” de Lenin             106

 

 El testimonio de Petrichenko    110

 

V.- Cronstadt, último sobresalto de los Soviets   117

 

Las acusaciones de Trotsky            117

 

 Las interpretaciones bolcheviques    124

 

A la luz de Rosa Luxemburgo              128

 

Una tercera revolución soviética           130

 

 

 

https://anarkobiblioteka2.files.wordpress.com/2016/08/la-comuna-de-cronstadt-ida-mett.pdf

 

 

 

Las fuentes del archivo en inglés  de Victor Serge  aquí 

 

 

 

Respuesta de Victor Serge a Trotsky, tras  reconocer la represión en Kronstadt

En inglés

 

Víctor Serge 1938. Kronstadt 1921
La defensa de Trotsky. Respuesta a Trotsky

 

https://www.marxists.org/archive/serge/1938/10/25.htm

 

 

Víctor Serge. La verdad sobre Krondstadt (Noviembre de 1937)

 

Fuente:  Vangard , vol. 4, núm. 1, noviembre de 1937, pág. 6;

 

https://www.marxists.org/archive/serge/1937/11/truth-kronstadt.htm

 

Víctor Serge. Una vez más: Kronstadt (28 abril de 1938)

 

De New Internationalvol. 4, núm. 7 , julio de 1938, págs. 211–212.

 

https://www.marxists.org/archive/serge/1938/04/kronstadt.htm

 

 

I- Octubre 1917/julio 1918: un período fundamental   pág. 179

 

Ciertamente, la lucha contra los S.R. de izquierda va a fragmentar todavía durante algún tiempo al menos las organizaciones soviéticas. Pero la victoria fortalece el prestigio de los bolcheviques y les da más confianza en ellos mismos. Tras los anarquistas, los S.R. de izquierda son vencidos en unas horas. Los partidos de oposición van a meditar estas lecciones. Si los bolcheviques tienen la destreza de no englobar en sus ataques contra los líderes S.R. de izquierda a toda la masa campesina inscrita en este partido, recobrarán rápidamente su influencia en estos ambientes.»

 

Jacques Sadoul, «Carta a Albert Thomas», Moscú, 7 de julio de 1918.

 (Cf. Notas sobre la revolución bolchevique, ed. Maspéro.)

 

En julio de 1918, el proceso revolucionario proletario comenzado en Rusia a partir del mes de febrero de 1917 (formación de los Soviets) se encuentra en un callejón sin salida y será liquidado definitivamente en el curso de los años siguientes (el levantamiento de Cronstadt en marzo de 1921 fue la última reacción importante de la clase obrera que reclamaba « ¡Todo el poder a los soviets, y no al partido!»). En efecto, en aquel momento, la represión contra los S.R. de izquierda tras su intento de insurrección representa la última etapa de una confiscación del poder que los bolcheviques habían comenzado ya con su golpe de Estado político-militar de octubre de 1917. Los nueve meses transcurridos desde esa fecha se revelan, pues, como el «período fundamental» de la revolución rusa: aquel en que todo se trama y todo se juega de modo decisivo. A lo largo de los días y de las semanas, la evolución de los acontecimientos conduce a la asfixia del proceso proletario aprisionado entre una contrarrevolución interior que se desarrolla en su seno después de la toma del poder por los bolcheviques y las maniobras exteriores de los diversos imperialismos a causa de la situación creada por la prolongación de la guerra mundial.

 

Como constata J. Sadoul que, miembro de la Misión popular francesa en Rusia, se unirá a los bolcheviques, éstos acabarán por obtener una victoria total. De este modo establecen la dictadura de su partido a expensas de los órganos que representan la dinámica social del movimiento en ruptura con el capitalismo: los Soviets o Consejos obreros quedan poco a poco vacíos de todo poder y no serán mantenidos más que bajo una forma institucional destinada a enmascarar la dominación de la burocracia. Como consecuencia de su ruptura parcial, no revolucionaria, con la Socialdemocracia (por ej.: las consignas de Lenin sobre el «derrotismo revolucionario» y la «transformación de la guerra imperialista en guerra civil» serán reemplazadas por las de «paz a toda costa» y de «defensa de la patria socialista» después de octubre de 1917) los bolcheviques serán llevados a jugar el papel de principal factor activo de la contrarrevolución en el interior del proceso proletario. Esto se verifica a través de varios hechos:

 

- El substitutismo del partido bolchevique con respecto a los soviets en la toma y el ejercicio del poder: la insurrección fue concebida y se desarrolló como un «golpe de Estado» tendente a un simple derrocamiento del gobierno de Kerensky (sobre todo en Petrogrado: cf. la toma del palacio de invierno), y después a su substitución por un gobierno de «comisarios del pueblo» colocado bajo el control directo y mayoritario de los bolchviques. De este modo era aplicada una especie de prolongación de la vieja concepción de Marx sobre la «conquista del poder político» que databa del «Manifiesto» (1848). Sin embargo, éste había cambiado su concepción a la luz de la experiencia proletaria de la Comuna: en «La Guerra Civil en Francia» (1871), había subrayado, en efecto, la necesidad para la clase obrera de no «contentarse con tomar tal cual el aparato de Estado y hacerlo funcionar por su propia cuenta»(!). Marx había llegado a la teoría de la «destrucción del Estado» por un movimiento social del proletariado en ruptura con el capitalismo.

Resumen, La guerra civil en Francia, de Carlos Marx

 

- La identificación del partido bolchevique con un Estado capitalista no destruido por los acontecimientos de octubre de 1917 y bautizado como «Estado proletario»: el Partido-Estado fue el motor del desarrollo de la clase capitalista bajo una forma burocrática y se dotó rápidamente de los principales órganos de represión (creación de la Checa - policía política - desde diciembre de 1917, constitución de un «Ejército Rojo» bajo la férula de Trotsky y con criterios estrictamente nacionalistas que iban hasta la reintegración de antiguos oficiales zaristas).

 

- La aplicación de un programa económico de desarrollo del capitalismo de Estado: nacionalizaciones, «control obrero» sobre la producción, reforma agraria, etc., que había sido definido mucho antes de octubre de 1917 (cf. por ejemplo las «tesis de abril» de Lenin) y que fue confirmado desde el día siguiente de la toma del poder: «La vanguardia más consciente del proletariado de Rusia se ha asignado ya la tarea de desarrollar la disciplina del trabajo (...). Hay que inscribir en el orden del día, introducir prácticamente y poner a prueba el salario a destajo; aplicar los numerosos elementos científicos y progresivos que comporta el sistema Taylor, hacer los salarios proporcionales al balance general de tal o cual producción o a los resultados de la explotación de los ferrocarriles, de los transportes navales, etc., etc.» («Las tareas inmediatas del poder de los soviets» redactado por Lenin en marzo-abril de 1918).

 

Empujado hacia objetivos tales como el capitalismo de Estado, calificado, a la manera de Rudolf Hilferding y de la Socialdemocracia, de «paso adelante» o de «antesala del socialismo» y la espera de una «revolución internacional» concebida como el desencadenamiento de movimientos controlados por los bolcheviques para aportar su apoyo al fortalecimiento del Estado ruso (¡objetivo al que tenderá un año más tarde, en marzo de 1919, la fundación de la III Internacional!), el proceso proletario no podía más que desembocar rápidamente en un callejón sin salida y sucumbir frente al triunfo de la contrarrevolución. Tanto más cuanto que las luchas autónomas en otros países, especialmente en Alemania, no consiguieron extender la dinámica revolucionaria a escala mundial y fueron desviadas de su terreno de clase por las tácticas bolcheviques impuestas en el seno de la III Internacional (cf., a este respecto, el libro de Otto Rühle titulado «Fascismo pardo, Fascismo rojo» y publicado por las ed. Spartacus, que denuncia las maniobras del emisario bolchevique en Alemania: K. Radek)

 

Desde octubre de 1917 a julio de 1918, la lucha política entre partidos que se enfrentaban por la dirección y la gestión del nuevo Estado va a imponerse a la expresión independiente del proletariado a través de los soviets. Las diferentes fases de esta lucha son: la disolución de la Constituyente y la eliminación de los S.R. de derecha así como de los restos mencheviques (enero de 1918), el desarme de los anarquistas - «Guardia Negra» - y la represión contra ellos (abril de 1918) y finalmente la liquidación de los S.R. de izquierda tras su intento de insurrección (julio de 1918). Sobre el significado del callejón sin salida que representa el enfrentamiento entre los bolcheviques y los S.R. de izquierda, Victor Serge recoge una expresión de Trotsky: «el fin del bloque soviético», y constata claramente lo que esto conlleva:

 

«La declaración fuera de la ley de los socialistas de contrarrevo- lución y la ruptura con los anarquistas y los socialistas-revo- lucionarios de izquierda tienen como consecuencia el monopolio político del Partido Comunista y, de hecho, la extinción de la constitución. Si ya no hay debates políticos entre partidos que representan, por medio de matices de la opinión, diferentes intereses sociales, las instituciones soviéticas, comenzando por los soviets y acabando por el Vtsik y por el Consejo de los comisarios del pueblo, en que los comunistas están sólos, funcionan en vacío, todas las decisiones son tomadas por el partido, aquéllas no hacen más que poner su sello oficial».

 V. Serge, «El año I de la revolución rusa» (tomo II, pequeña colección Maspéro)

 

Es digno de notar que en la época en que son escritas estas líneas, su autor es un partidario y no un adversario del bolchevismo, lo que las hace todavía más interesantes.

 

 

 

 

Otto Rühle

https://es.wikipedia.org/wiki/Otto_R%C3%BChle

 

Otto Rühle    1874-1943

 

https://www.marxists.org/espanol/ruhle/index.htm

https://www.marxists.org/espanol/index.htm

https://www.marxists.org/xlang/index.htm

 

 

Otto Rühle.  La lucha contra el fascismo comienza con la lucha contra el bolchevismo

 

Publicado por vez primera: Este artículo de Otto Rühle apareció en la revista consejista estadounidense Living Marxism (Vol. 4, No. 8, 1939). Parece estar basado en un texto mucho más extenso, parte del cual fue publicado en francés como “Fascisme Brun, Fascisme Rouge” por Spartacus en 1975 (Série B — No 63). Esto es parte de un texto aún más extenso en alemán llamado "Weltkrieg — Weltfaschismus — Weltrevolution".


Traducci&aocute;n al castellano: Por Rubén Tala, para marxists.org, en marzo de 2021.

 

 

https://www.marxists.org/espanol/ruhle/1939/lucha.htm

 

 

Otto Rühle. Fascismo marrón, fascismo rojo/ Fascisme Brun, Fascisme Rouge   1939

 

 

Estalinismo y fascismo: crítica socialista del bolchevismo

 

 

https://www.marxists.org/francais/ruhle/works/1939/ruhle_1939.htm

 

Buceando en la resolución reaccionaria anticomunista del Parlamento Europeo, que amenaza con ilegalizar la ideología comunista. Crítica del Libro negro del comunismo: crímenes, terror, represión. Los procesos de Moscú y el proceso de Moscú en la España republicana. (1936-1939)

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2019/11/buceando-en-la-resolucion-reaccionaria_8.html

 

 

Bibliografía imprescindible sobre la concepción marxista del poder (En Francia - Rusia- Alemania-España)

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2019/11/bibliografia-imprescindible-sobre-la.html

 

 

 

Comunismo de guerra. La implementación de este sistema duró desde el invierno de 1918 hasta la primavera de 1921.

 

 

La invitación al primer Congreso de la Internacional Comunista

Escrito: El 24 de Enero de 1919

 

https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1919/1919_inv_ic.htm

 

V. I. Lenin. La tercera internacional y su lugar en la historia

Primera publicación: Mayo de 1919.

V. I. Lenin. Discursos pronunciados en el I Congreso de la III Internacional

Realizado en Petrogrado, 2-6 de marzo de 1919

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/09/v-i-lenin-la-tercera-internacional-y-su.html

 

 

Vladimir Ilich Lenin. La enfermedad infantil del “izquierdismo” en el comunismo. 1920

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/vladimir-ilich-lenin-la-enfermedad.html

 

Franz Pfempfert. La Enfermedad Infantil de Lenin. . .y la Tercera Internacional. 1920

 

https://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/franz-pfempfert-la-enfermedad-infantil.html

 

 

 

 

Tesis, manifiestos y resoluciones adoptados por los Cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista (1919-1923) Textos completos

 

https://www.marxists.org/espanol/tematica/internacionales/comintern/4-Primeros3-Inter-2-edic.pdf

 

Los Cuatro primeros congresos de la Internacional Comunista

 

https://www.elsoca.org/pdf/libreria/Los%20cuatro%20primeros%20congresos%20de%20la%20internacional%20comunista.pdf

 



Historia de las 4 internacionales.indd - Biblioteca virtual ...

https://omegalfa.es › downloadfile › historia-de-la...

 

AMARO DEL ROSAL

LOS CONGRESOS OBREROS INTERNACIONALES EN EL SIGLO XX De 1900-1950

 

http://anchecata.colmich.edu.mx/janium/Tablas/tabla156741.pdf

 

La Internacional Comunista y el surgimiento de la política de frente único

Daniel Gaido

Universidad Nacional de Córdoba – CONICET

 

https://core.ac.uk/download/pdf/52478683.pdf

 

Moscú. Lenin en el primer congreso de la Tercera Internacional Comunista de marzo de 1919 la URSS 

- ID de la imagen: GG2EYN

https://www.alamy.es/foto-moscu-lenin-en-el-primer-congreso-de-la-tercera-internacional-comunista-de-marzo-de-1919-la-urss-113152361.html

Documentos de la Internacional Comunista

 

https://ceip.org.ar/catalogo/spip.php?mot10720

 

 

 

Nueva Política Económica o capitalismo de Estado

Desde el 21 de marzo de 1921 hasta 1928.

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_Pol%C3%ADtica_Econ%C3%B3mica

 

Revolución rusa

 

6.6 La paz de Brest-Litovsk

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_rusa

 

Testamento de Lenin

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Testamento_de_Lenin

 




El último "Testamento" de Lenin o Carta al Congreso del Partido Comunista de Rusia bolchevique

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/02/el-ultimo-testamento-de-lenin-o-carta.html

 

Lenin y  la cuestión nacional


"Testamento" político de Lenin. I. Lenin Carta al Congreso (22 dic. 1922 - 4 enero 1923)

 



La cuestión de las nacionalidades o "Autonomización" y el incidente de Georgia 

 

Acerca del problema de las nacionalidades o sobre la «autonomización»

 

https://www.elviejotopo.com/topoexpress/acerca-del-problema-de-las-nacionalidades/

 

 

Lenin y el socialismo en un solo país. El término marxismo-leninismo fue creado por José Stalin

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/02/lenin-y-el-socialismo-en-un-solo-pais.html

 

V. I. Lenin.  La consigna de los Estados Unidos de Europa

 

Escrito: En 1915.

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/8-1915eu.htm

 

V. I. Lenin.  El programa militar de la revolución proletaria

 

Escrito: En septiembre de 1916.

 

https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1916mil.htm

 


                        Estados Unidos de Europa

 

Carlos Marx Crítica del programa de Gotha 1875

Entre la sociedad capitalista y la sociedad comunista media el período de la transformación revolucionaria de la primera en la segunda. A este período corresponde también un período político de transición, cuyo Estado no puede ser otro que la dictadura revolucionaria del proletariado.

Pero el programa no se ocupa de esta última, ni del futuro régimen estatal de la sociedad comunista…

 

NOTA

 

13 La Liga de la Paz y la Libertad, organización pacifista burguesa, fue fundada en 1867 en Suiza por un grupo de pequeñoburgueses republicanos y liberales (V. Hugo y G. Garibaldi así como otros tomaron parte activa en sus actividades). De 1867 a 1868, Bakunin participó en su trabajo. Al comienzo, la Liga trató de utilizar el movimiento obrero para sus propios fines. Difundía entre las masas la ilusión de que la creación de unos "Estados Unidos de Europa" permitiría poner fin a las guerras, y desviaba así al proletariado de la lucha de clases.

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2017/12/carlos-marx-critica-del-programa-de.html

 

Rosa Luxemburgo: Utopías pacifistas - Estados Unidos de Europa 1911

 

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/05/rosa-luxemburgo-utopias-pacifistas.html

 

Lenin y Trotsky: la consigna los Estados Unidos de Europa, el socialismo en un solo país y el capitalismo de Estado (1914-1915)

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2016/05/lenin-y-trotsky-la-consigna-los-estados.html

 


León Trotsky.   El derecho de las naciones a la autodeterminación


Escrito: Mayo de 1917

Estados Unidos de Europa


https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1910s/19170500.htm

 

 

 

Luise Kautsky Introducción a Rosa Luxemburg: Cartas a Karl y Luise Kautsky de 1896 a 1918 y Postdata y Apéndice. 1919

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/12/luise-kautsky-introduccion-rosa.html

 

Teoría Marxista del Partido Político. II (Problemas de Organización) Lenin, Rosa Luxemburgo, Georg Lukás

 

http://eljanoandaluz.blogspot.com/2018/11/teoria-marxista-del-partido-politico-ii.html

 

 

 

Nikolai Osinsky. Sobre la construcción del socialismo (20 abril de 1918)

 

 

Nikolai Osinsky 1918

Sobre la construcción del socialismo [1]

https://www.marxists.org/archive/osinsky/1918/construction-socialism.htm

 

Primera publicación: N. Osinsky, "O stroitelstve sotsializma", en Kommunist. Ezenedel'nyi zurnal ekonomiki, politiki i obsenstvennosti. Órgano Moskovskago Oblastnogo Byuro RKP (bol'sevikov) [El comunistaRevista semanal de economía, política y cuestiones sociales. Órgano de la Oficina de Distrito de Moscú del PCR (B)], No. 1, 20 de abril de 1918, págs. 5-11; No. 2, abril de 1918.
Fuente: 
libcom.org .
Versión en línea: Marxist Internet Archive 2021
Marcado HTML: Zdravko Saveski

 

Valerian Valerianovich Obolensky

 

https://en.wikipedia.org/wiki/Valerian_Osinsky

 


El periódico Kommunist 

 

Nikolai Osinsky. (Valerian Valerianovich Obolensky) 1887-1938

 

Sobre la construcción del socialismo , abril de 1918

 

https://www.marxists.org/archive/osinsky/index.htm

 

 

                                                        I

 

                                                       1.

Recientemente, la mayoría de nuestro partido ha aceptado una "nueva orientación" y nuevas formas de abordar los problemas. No estamos hablando de política exterior, sino de política interior, y especialmente de política económica. [2]

 

[2]Esta polémica con Lenin fue muy amarga. Lo que Osinsky está resumiendo en esta primera sección de su texto es la doctrina de Lenin, es decir, el fortalecimiento interno de Rusia y la centralización, así como el tratado de paz ad hoc con Alemania durante la Primera Guerra Mundial para no tener que enfrentarse a Hitler. sic] tan poco después de la Revolución Rusa de 1917. Lenin sostuvo que era mejor firmar un tratado de paz con Alemania, incluso si esto significaba negarse a atacar al imperialismo alemán y entregar a este último, además, territorios en el noroeste de Rusia, porque esto La humillación era preferible a emprender una nueva guerra y arriesgar las conquistas revolucionarias de Rusia de 1917. Osinsky se opuso a esta posición y abogó por una política contraria (como se expone en las siguientes secciones), es decir, la liberalización o el internacionalismo.

 

Esta nueva orientación, que en su mayor parte puede atribuirse al camarada Lenin, se puede resumir de la siguiente manera. Hasta fines de enero de 1918 vivimos un duro período de guerra civil, una época de abrupta caída de las fuerzas y de los órdenes políticos y económicos que defendían esas fuerzas. Ahora que ese tiempo ha pasado, ha comenzado un tiempo de trabajo concreto y positivo, el tiempo de la "construcción orgánica" de una nueva sociedad. Por un lado, tenemos que construir el socialismo. Por otro lado, debemos ante todo y ante todo crear las condiciones ordenadas por las que todos claman, y debemos poner fin a la descomposición, la indisciplina y la corrupción. Porque ahora somos fuertes, ya que nuestros enemigos han sido aniquilados, no tenemos por qué temer hacer uso de las fuerzas sociales que antes se oponían a nosotros. Por lo tanto, debemos permitir que la "intelectualidad", que anteriormente saboteó nuestros esfuerzos, trabaje para nosotros. Trabajaban por capital a cambio de dinero. Y los compraremos con dinero y los haremos trabajar para nosotros. Entre la intelectualidad encontraremos a los organizadores de la producción, los "capitanes de la industria" que organizaron la economía para el capital y los que desempeñaron papeles importantes en esa organización. Así como obligamos a los generales zaristas a ayudarnos a construir el Ejército Rojo, también obligaremos a los organizadores de la quienes organizaron la economía para el capital, y quienes desempeñaron papeles importantes en esa organización, La confía en trabajar por un buen sueldo y por la organización del socialismo.

 

 

"Enseñar la organización del socialismo a los organizadores de los trusts ", esa es la consigna del camarada Lenin. Otro lema suyo es el siguiente: "Abajo la negligencia". En las organizaciones que se encargan del funcionamiento de los distintos sectores de la economía, de arriba abajo, la orden del día es la negligencia, la holgazanería y el robo, todo lo cual florece en nuestro suelo nacional. “No robes, no seas holgazán, sobre todo lleva cuentas precisas”, estos simples llamamientos pequeñoburgueses deben ser nuestras consignas más importantes. [3]Todos deben estar convencidos (empleados de cuello blanco, trabajadores de cuello azul, personal de oficina) de que no solo deben consumir, sino también trabajar correctamente. Para ello es necesaria la autodisciplina y el compañerismo, y el fortalecimiento del poder directivo de los comisarios que han sido elegidos por los soviets y, en una palabra, deben estar ocupados, no solo hablando, sino trabajando. La intensidad del trabajo debe aumentarse en las fábricas mediante la introducción de salarios a destajo y bonificaciones por productividad, y las mismas políticas deben aplicarse también a los ferrocarriles, etc. Quizás incluso tengamos que adoptar el Sistema Taylor estadounidense[4] que combina el salario por hora y el trabajo a destajo: a uno se le paga no solo por la cantidad que ha producido, sino también por producirla en el menor tiempo posible.

 

[3] Se suponía que todas estas consignas y principios, así como el programa derivado de ellos, estaban plasmados en las tesis del camarada Lenin que prometió publicar lo antes posible tras una reunión celebrada el 4 de abril entre los dirigentes miembros del Comité Central y un grupo de comunistas de izquierda. ¿Por qué estas tesis aún no se han publicado?

 

[4] El Sistema Taylor: concebido por el ingeniero estadounidense FW Taylor (1856-1915) sobre la base de la cuantificación exacta del tiempo necesario para cada gesto requerido para cada tarea particular en el lugar de trabajo.

 

 

 

Los responsables de la "nueva organización" afirman que todas estas medidas conducirán rápidamente a la construcción del socialismo, y que su nueva concepción de cómo abordar los problemas que plantea la construcción del socialismo sólo está determinada por el hecho de que el país ha entrado en un nuevo período orgánico. Todos estos nuevos requisitos que conlleva este nuevo período orgánico, sin embargo, han surgido sorprendentemente en el mismo momento en que se firmó el tratado de paz [5]. 

 

[5] Osinsky se refiere al tratado de paz celebrado con las potencias centrales el 3 de marzo de 1918 en Brest-Litovsk, al que los comunistas de izquierda se opusieron hasta el momento de su firma.

 

con motivo de ese retiro ante la capital mundial; fueron aceptadas como estipulación básica de la paz impuesta, junto con las amplias concesiones al imperialismo extranjero que se proclaman en el tratado. La guerra se libró no solo por la conquista del país y su territorio, sino también para unir económicamente sus territorios en las garras de los tentáculos del capital. Los imperialistas confían esta misión a estas conquistas de paz para obtener los beneficios de la economía del país derrotado. Sin embargo, este nuevo período "socialista" orgánico, según el propio camarada Lenin, concluye con la alianza y el establecimiento de relaciones con el capital extranjero, del que quiere adquirir dinero, ingenieros, armas, expertos militares y tal vez incluso tropas. Ahora Rusia está construyendo su propio "ejército rojo".

 

 

                                                  2.

 

Seremos reprochados (por Lenin): ¿No acabas de salir del difícil momento de la aniquilación de la sociedad burguesa? ¿Resistirá ahora la necesidad de hacer el trabajo básico de establecer el orden en nuestra "patria socialista"?

 

No rechazamos ni lo uno ni lo otro. Pero esto no es lo que queremos decir cuando decimos que el período difícil ha terminado. Porque somos de la opinión de que lo que se necesita es un "orden" muy diferente al que defiende la mayoría de nuestro partido.

 

Han llegado a su fin los tiempos difíciles en los que las fuerzas armadas de la burguesía (la Guardia Blanca, los partidarios de Kaledin [6] y otros) fueron aplastadas. Así también ha llegado a su fin ese otro momento difícil, el del sabotaje de la burguesía y la intelectualidad. Y también lo ha sido ese período difícil en el que el orden económico y estatal burgués (el antiguo poder judicial, los Zemstvos , [7]y las ciudades, los bancos, los capitalistas) y la economía de los propietarios, etc., fueron aniquiladas. Pero el período de aguda confrontación de clases entre el proletariado y la burguesía no ha llegado a su fin: es imposible que ya haya terminado. Después de su victoria sobre la burguesía, los trabajadores no pueden establecer ningún tipo de paz sobre esa base, pero deben liquidar por completo a la burguesía como clase. Después de la destrucción de las fuerzas militares de la oposición y de los baluartes de la clase burguesa, no podemos comenzar la tarea de avanzar con los fragmentos destrozados de sus fuerzas organizadas y construir nuestras relaciones sociales sobre los restos del estatus social burgués.; no podemos firmar ningún tratado con la burguesía como clase. Debemos aprovechar el conocimiento y la experiencia de los antiguos mercenarios de la burguesía, de sus organizadores, técnicos, científicos y muchos otros (la burguesía, los capitalistas, incluso, solo poseen una pequeña parte de este conocimiento y experiencia). Pero debemos usarlos a todos de esta manera, después de haber destruido la totalidad de su fuerza organizada como clase, así como su conexión con la burguesía y el orden burgués.

 

[6] El atamán de los cosacos del Don, AM Kaledin (1861-1920), en enero de 1918 proclamó la República independiente del Don, que, sin embargo, sólo duró un par de semanas.

 

[7] El Zemstvo era una especie de gobierno local especial caracterizado por una administración autónoma y corporativa que se introdujo en Rusia el 1 de enero de 1864. Véase Victor Leontovitch, History of Liberalism in Russia , Frankfurt, 1957.

 

 

 

Debemos permitirles trabajar en un nuevo orden, en un nuevo contexto social, como creadores que trabajan en beneficio de toda la sociedad; portarán el carnet de afiliación de los trabajadores y los lugareños y estarán inscritos entre sus filas.

 

También debemos cambiar nuestro trabajo práctico y la "construcción orgánica" del socialismo. Los organizadores de los fideicomisos no quieren ni pueden construir el socialismo. Esto sólo puede lograrse mediante la actividad creadora de la propia clase proletaria, con el esfuerzo de las masas, y sólo puede construirse con la asistencia técnica simultánea de la "intelectualidad".

 

 

Igual de insensato es concebir un desarrollo orgánico y pacífico según el modelo pequeño burgués. Sobre todo porque la situación exterior no permitirá tal desarrollo, ahora que el imperialismo nos ataca por todos lados. Tan pronto como construyamos el socialismo, este edificio estará indisolublemente unido a la lucha por la repulsión de los ataques del imperialismo extranjero. Y esto no se puede lograr simplemente con apelaciones pequeñoburguesas y la afiliación mecánica de elementos externos. No, los antiguos servidores del capital pondrían a los trabajadores en movimiento como si fueran marionetas muertas; en cambio, las masas de los propios trabajadores deben desarrollar su propia iniciativa y actividad al más alto grado. Durante el transcurso de este proceso de construcción, los trabajadores desarrollarán su poder y lo organizarán. Sólo entonces el socialismo se asentará sobre bases firmes y sólo entonces podremos evitar que nos arrinconen, cuando la nueva economía del proletariado mismo se organice y conciba al proletariado mismo como dueño, cuando el proletariado tenga fe en sí mismo y cuando la organización de esta economía está organizada por los propios trabajadores. Nuestro punto de partida no es el trabajo material pasivo, bajo la dirección de los antiguos servidores del capital, ni es la organización del "socialismo" engendrado por ese trabajo pasivo, según los métodos organizativos de la cuando el proletariado tiene fe en sí mismo y cuando la organización de esta economía la organizan los propios trabajadores, sino la construcción activa del socialismo, emprendida por los trabajadores con la colaboración técnica de la intelectualidad, y la lucha del proletariado por el socialismo y contra los enemigos tanto extranjeros como internos (según las circunstancias, en forma de defensa activa o de ataque).

 

                                                    3.

 

Antes de continuar con nuestra discusión, nos gustaría ofrecer algunos puntos generales de aclaración sobre la organización de la producción, especialmente sobre la organización de la producción en la sociedad capitalista.

 

Uno de los signos característicos que evidencian la intrusión del capital en el dominio de la producción consiste en que todos los elementos, todos los componentes del proceso productivo, adoptan la forma de valores, que en conjunto forman el marco y el capital que produce plusvalía.

 

Esto se aplica, sobre todo, a la fuerza de trabajo, que se compra como una mercancía, cae en las garras del capital, y luego, mientras esta fuerza de trabajo sea explotada y utilizada, crea un nuevo valor incrementado, que preserva lo antiguo valor (el valor de los medios de producción como máquinas, materiales, etc.) que se "transfiere" a la mercancía producida. A partir de ese momento, este carácter de la fuerza de trabajo constituye la base de la denominada primacía económica del capitalismo, su fuerza más poderosa (el mando del capital-Marx).

 

En una fábrica capitalista el trabajador sirve menos como medio de producción de un producto que como medio por el cual los medios de producción pueden hacer uso del trabajador, para convertirlo en una herramienta, para chuparle la sangre, mientras que los capitalistas obtienen la plusvalía. Por eso, en el capitalismo, los agentes del capital en una gran fábrica se dedican sobre todo a organizar sus ojos y oídos (los capataces, ingenieros, jefes de departamento, etc.), no solo organizan el proceso técnico de producción, ellos no organicemos el trabajo sólo como trabajo "concreto", productor de valores de uso, sino también el uso de la fuerza de trabajo, la ganancia del trabajo "abstracto", de un gasto fisiológico de energía entre los trabajadores, que produce valor de cambio. Esto último es lo más importante. Y en esta relación, en lo que respecta al capitalismo, no hay un solo hombre libre con voluntad propia. Para el capitalismo lo único que cuenta es una determinada mercancía que se compra con dinero, un ser vivo, una fuente de valor de cambio, la gallina de los huevos de oro. Una vez que esta mercancía (el trabajador) se vende por dinero, no tiene nada más que "decir". 

 

Por eso la principal tarea de todos estos ingenieros, técnicos y delatores, consiste en explotar esta mercancía humana de la manera más eficaz posible y exprimir al máximo, para su propio beneficio, la gallina de los huevos de oro. Para lograr esto, el estado mayor empleado al servicio del capitalismo debe tener un poder ilimitado sobre la fuerza de trabajo del trabajador una fuente de valor de cambio, la gallina de los huevos de oro. 

 

La gestión de un gran complejo fabril siempre es centralizada, emana de un solo punto, y esto se debe sobre todo a la concentración técnica que ha supuesto el capitalismo; además, siempre es autocráticosamoderzavno ) porque está dirigido a la adquisición de plusvalía.

 

Un aspecto de significado más general también acompaña a esta aspiración de la producción capitalista. Para los capitalistas, lo importante no es solo la explotación total de la mercancía comprada (fuerza de trabajo); es igualmente importante poseer al poseedor de esa mercancía. El trabajador es poseedor de mercancías, poseedor de mercancías cuya naturaleza es tal que siempre lleva sus mercancías a donde va (su fuerza de trabajo) y las tiene siempre a su disposición. Es por eso que el capitalista busca arreglar sus relaciones de tal manera que pueda mantener el mando sobre su capital y seguir ejerciendo el derecho ilimitado de explotación que reduce al trabajador a un instrumentum vocale., mientras que al mismo tiempo obliga al trabajador, como dueño de una mercancía y hombre que tiene control sobre su fuerza de trabajo, a servir cada vez más como una gallina que pone una cantidad cada vez mayor de huevos de oro para que los recolecte el capitalista. Lo consigue, por decirlo con las palabras de Marx, mediante la inversión en la que el salario como precio de la fuerza de trabajo se convierte en salario como precio del trabajo. El trabajador no recibe su dinero por un tiempo determinado (un mes, dos semanas), se le paga hora tras hora, minuto a minuto, le dan bonificaciones, etc.

 

 

Como hombre que no posee ningún capital y no está interesado en la producción de plusvalía (que se adquiere a su costa, no para él), el proletariado considera la producción y su propio trabajo, sobre todo, desde el punto de vista social. . En la medida en que el proletario en cuestión es un miembro de su clase con conciencia de clase, la clase de los trabajadores productivos, considera a la fábrica como una fuerza social de producción, que produce valores de uso y que en todo momento debe estar al servicio de la sociedad exclusivamente. . También ve su trabajo como la función social de producir bienes útiles. Posee la impotencia de considerarse un hombre vivo y un miembro de la sociedad. Y, como propietario de una mercancía, no le interesa en modo alguno provocar una situación en la que su fuerza de trabajo se consuma excesiva y prematuramente.

 

Sin embargo, tal conciencia proletaria es absolutamente desagradable para el capitalista. Para él es importante dividir a los trabajadores, transformarlos en propietarios aislados de mercancías, que venden su fuerza de trabajo a bajo precio y obtienen centavos de ella. Esto fortalece el poder ilimitado del capital y facilita su explotación de la plusvalía a expensas del trabajador. Es por esto que el sistema autocrático y jerárquico de gestión de los negocios capitalistas está tan estrechamente ligado al sistema de salarios a destajo, bonificaciones, "participación en los beneficios" y, finalmente, a la síntesis culminante de todos estos métodos: el Sistema Taylor (desde el la máxima prioridad es un sistema de explotación del sudor de otra persona).

 

                                                    4.

 

Examinaremos ahora la forma en que los camaradas de la mayoría partidaria conciben la "construcción" del socialismo. Para ellos se destacaba claramente como modelo la siguiente forma de organización de la producción: aplicada a la industria productora de locomotoras y material rodante, [8] por ejemplo. Para implementar su política, todas las industrias relacionadas con la fabricación de material rodante y locomotoras pasarán a ser propiedad del Estado. Se forma una sola empresa, un fideicomiso estatal. Desde el exterior, esta empresa da la impresión de una corporación comercial cuyos activos pertenecen en su totalidad (o al menos en su mayoría) al Estado. Para "comprar" la participación de los "capitanes de la industria" y de los fideicomisarios organizadores del proyecto, el estado les entrega acciones u obligaciones, es decir, el estado utiliza deuda pública por la cual el estado paga una cantidad fija. Porcentaje (a diferencia de las acciones que se pagan con tasas variables en forma de dividendos, que a su vez dependen de la cantidad total de ganancias que se obtienen anualmente). Con estas obligaciones se están comprando ahora mismo los organizadores capitalistas. Se puede observar, por otro lado, que no solo se compran con él, sino que las industrias nacionalizadas también están implicadas en este trámite. Por lo tanto, esto último no conduce a la aniquilación y liquidación del antiguo capital anónimo, sino que este capital se transforma en obligaciones mediante este cambio. Los accionistas se convierten en sus acreedores, sus fuentes de crédito, después de haber desempeñado previamente el papel de copropietarios de los activos de la empresa. Si se les indemniza por todo su capital o solo por una parte, es otra cuestión. En todo caso, estos accionistas obtienen una parte del capital, y por medio de este cambio de acciones de capital a obligaciones, los organizadores de los fideicomisos aún pueden llenarse los bolsillos por un tiempo más, pues entonces habrán ganado el "dinero de la corrupción”. 

 

[8] Sabemos "de buenas fuentes" que los ejemplos que hemos ofrecido no son solo producto de nuestra imaginación, sino que corresponden a proyectos reales que se han discutido en las instituciones responsables. En el pasado (cuando se escribió este texto por primera vez), los proyectos en cuestión se archivaban en su forma original. Y la resolución de poner el socialismo bajo la dirección de los organizadores de los fideicomisos  también se ha "secado en la vid" para no provocar oposición. Pero esto no cambia la situación. Analizaremos el curso total de la política en su manifestación más distinta. Estos proyectos pueden volver a surgir en cualquier momento. Las declaraciones del "comunista" Gukovsky demuestran que las ideas de Smiles se están siguiendo ampliamente en el ámbito de la política financiera y que son predominantes. (Consulte la Nota 13, a continuación).

 

¿Cómo se estructura la gestión de tal fideicomiso? En primer lugar, no cabe la menor duda de que será una organización absolutamente organizada. Se concentrará en un centro, en un núcleo, que estará integrado por los representantes del Estado, los "señores capitanes de la industria" (son también los representantes de los acreedores, de los tenedores de la deuda estatal) y los representantes de los sindicatos. La iniciativa completa en la organización y gestión de la empresa estará en manos de los "organizadores de los fideicomisos los representantes de las fuerzas proletarias y campesinas, así como los de las más altas esferas de los sindicatos, tendrán su lugar en la mesa redonda. Se dejarán enseñar, ciertamente y sobre todo, por los señores capitalistas; pero esto no es un problema grave, porque los estudiantes pueden controlar a sus profesores.

 

También es muy importante preguntar qué tipo de organización del trabajo industrial se está creando aquí. A partir de ahora, no más asambleas y "resolución de conflictos". ¡Sobre todo trabajo! Nadie se ocupará de la organización de la producción excepto el centro; el trabajador corriente, sin embargo, debe pensar, sobre todo, que no es más que fuerza de trabajo, que debe explotarse con la mayor intensidad posible. Los trabajadores no han pasado la prueba de madurez social, no han aprendido a organizar la producción, ni a combinar la venta de mercancías sin deshacerse de los capitalistas con una mayor productividad del trabajo: y por eso hay que despojarlos de su gestión de la producción y obligados a trabajar con la ayuda de incentivos materiales: salarios a destajo e incluso el Sistema Taylor debe ser introducido. Si no hay capitalistas, no hay motivo de preocupación. Además, se debe realizar y estimular la agitación entre los trabajadores para fomentar la autodisciplina, establecer tribunales de sanción de conductas antisociales, hacer cumplir cuotas de producción, etc. Las riendas deben controlarse de arriba hacia abajo, y los trabajadores, de abajo hacia arriba, deben dejarse llevar por esas riendas e incluso atarse las bridas por su propia voluntad. Todos estos prospectos son inmunes al peligro, ya que es la clase trabajadora la que está en el poder y los organizadores de los fideicomisos solo van a enseñar a los que sean estudiantes diligentes.

 

                                                5.

 

¿Pero es realmente cierto que esta política (defendida por el camarada Lenin) no es peligrosa? ¿Qué está ocurriendo actualmente con este tipo de "construcción del socialismo" y qué puede pasar en el futuro? Creemos que este es un camino muy peligroso y no es en absoluto un atajo hacia ningún tipo de socialismo.

 

Sobre todo, en respuesta a quienes piensan que la transición al socialismo es una simple cuestión de nacionalización de la industria, hay que decir que tal nacionalización considerada en sí misma, como una transición de una industria al estado de propiedad estatal, es todavía no cualquier tipo de socialismo. En Prusia, los ferrocarriles en su totalidad han pasado a manos del Estado, pero nadie piensa que eso signifique que una medida de este tipo signifique la transición hacia el socialismo.

 

 

Para que la nacionalización posea tal significado para el socialismo, para que se convierta en socialización, es necesario ante todo que la organización de la economía en las industrias nacionalizadas esté de acuerdo con los principios socialistas, que ponga fin al poder del estado mayor general de la capital y se encarga de que la construcción de una nueva estructura no ofrezca ninguna posibilidad para la resurrección del poder de ese estado mayor; en segundo lugar, es necesario que el poder social en manos del cual pasa la propiedad de los medios de producción, sea un poder proletario. Pero, ¿cómo podemos mantener estos dos supuestos o puntos de partida?

 

En cuanto al segundo punto de partida, lo tenemos a mano. Hasta ahora hemos tenido una dictadura del proletariado y los campesinos pobres. ¿Los mantendremos en esta posición en el estado? Si la pregunta se formulara en términos de la "amenaza que nos plantea el peligro de que la banda de intelectuales llegue a algún tipo de acuerdo con la burguesía kadet" [9].para que nos puedan arrebatar el poder ", entonces la respuesta sería negativa. Sin embargo, si nos preguntamos si las tendencias degenerativas de la dictadura proletaria-semiproletaria no son un legado político de las masas semiproletarias-pequeñoburguesas, entonces el La pregunta debe ser respondida afirmativamente. Tal peligro sí que nos amenaza, como se ha explicado en las "Tesis sobre el momento presente" “Tesis sobre la situación actual [10].que también se imprimen en este número: las consecuencias económicas e internacionales del tratado de paz evocaron una tendencia de este tipo, y el peligro sólo podrá evitarse mediante una política de clase decidida y la construcción igualmente decidida de un socialismo puro. La clase obrera fortalecería así su base social, sus cimientos, que ahora han sufrido un daño significativo; de esta manera se organizará y aumentará su propia fuerza. Pero si no sigue nuestro consejo, si se deja liderar por la otra facción (la facción de Lenin), entonces la degeneración del poder político gobernante en Rusia, así como el poder de los soviets, es inevitable. Es por eso que la respuesta a la pregunta de si tendremos un gobierno ( Vlast) en el que la nacionalización sería un paso hacia el socialismo, dependerá de cómo se organice la producción: si se emplean principios socialistas en la organización de la producción y si esta organización de la producción educará y organizará al proletariado de manera socialista. Por tanto, debemos manifestar nuestro desacuerdo con la opinión sobre la forma de organización de la producción propuesta por la mayoría del partido. Su disfraz legal externo es la nacionalización. Diremos abiertamente que, en sí mismo, esto todavía no implica ningún tipo de socialismo. La forma de la corporación comercial, bajo la cual el estado confía debe ser encubierto de acuerdo con las propuestas que están discutiendo la mayoría, es en su forma un vástago de la época del capital financiero y el capitalismo de Estado. La corporación es la forma más adecuada para la fusión de los bancos y la industria emprendida por el capital financiero.

 

[9] Los miembros del Partido "Constitucional Democrático".

 

[10] " Tezisy o Tekuscem momente ", publicado en el mismo número de The Communist que este artículo, págs. 4-9.

 

 

 

En cierto sentido, esta forma podría incluso ser un recurso temporal (aunque en nuestra opinión no es en absoluto temporal). De ninguna manera es un expediente temporal que el "dinero de la corrupción" se entregue a los organizadores de los fideicomisos en forma de reclamaciones sobre la deuda estatal. [11]Si este endeudamiento se incurriera en dinero pagado a personas que tenían experiencia en tales transacciones de crédito o tenían experiencia como organizadores y empresarios, entonces el gasto tomaría la forma de una lucrativa compensación personal. Sin embargo, las acciones de la empresa se compran a una clase en particular y el dinero de la corrupción (más precisamente, el precio del rescate) se le da a esta clase en su conjunto. A esta clase se le otorga así una concesión que aumenta su influencia social, por un lado; por otro lado, se apuntala la conexión con quienes se forman con su clase, la burguesía. Ya no aparecen únicamente como empleados de la república soviética, sino también como representantes del capital financiero. Casi ineludiblemente, su actividad como representantes oficiales de los tenedores de la deuda estatal está ligada a los fideicomisos del futuro. Pero dado que estos tenedores de la deuda estatal serán en realidad los banqueros extranjeros que ya eran anteriormente accionistas importantes de las corporaciones rusas, y con la ayuda de los cuales los Meshchersky [12] 

 

[11] Esto se indica mediante la entrega de una parte de las acciones a los principales banqueros y otras condiciones de este tipo.

 

[12] Meshchersky fue un famoso magnate del hierro y el acero. En marzo de 1918 presentó una propuesta al gobierno bolchevique para que formara y controlara, junto con otros magnates, la confianza de la industria de los trabajadores del metal al cincuenta por ciento. Esta propuesta y su cálida acogida por parte del gobierno generó una violenta oposición entre los comunistas de izquierda. Véase Edward Hallett CarrLa revolución bolchevique 1917-1923, vol. II, Londres, 1952, págs. 88-89.

 

La Revolución Bolchevique (1917-1923) / Edward Hallett Carr

 

http://www.blr.larioja.org/content/la-revoluci%C3%B3n-bolchevique-1917-1923-edward-hallett-carr

 

Edward Hallett Carr: La revolución rusa: De Lenin a Stalin (1917- 1929)

 

https://historiadelascivilizacionesblog.files.wordpress.com/2015/12/carr-e-h-la-revolucic3b3n-rusa-de-lenin-a-stalin-1917-1923.pdf

 

1917-2017: E.H. Carr y la Rusia soviética

 

https://kaosenlared.net/1917-2017-e-h-carr-y-la-rusia-sovietica/

 

La Historia según E. H. Carr

 

https://www.sinpermiso.info/textos/la-historia-segun-e-h-carr

 


 

y los otros "organizadores de los fideicomisos " llegaron a la Arriba, está claro que, teniendo en cuenta todos estos hechos, debe existir la conexión más íntima con el capital financiero extranjero (especialmente con el capital financiero alemán). Es por eso que el sistema de emisión de deuda estatal y el establecimiento de corporaciones no es un expediente temporal ni una cuestión de azar. No: al contrario, para los organizadores de los fideicomisos son elementos necesarios de un negocio estrictamente ligado al capital internacional, un pequeño punto de apoyo desde el que un capital internacional rejuvenecido comenzará a incursionar en la industria "socializada". En Rusia ya existe el peligro de que nuestros "maestros" no nos ayuden a construir el socialismo, sino que, por el contrario, nos prepararán subrepticiamente para una confianza puramente capitalista que representará los intereses de su propia clase.

 

Pero todo esto es simplemente la capa exterior de la conexión con el "mundo exterior" capitalista. Es cierto que avanzar en esta dirección está a la orden del día, ya que los tentáculos de los banqueros extranjeros y las bayonetas de las coaliciones imperialistas al servicio de esos banqueros nos amenazan por todos lados, desde el mismo momento en que cada y toda conexión con el capital extranjero puede resultar en una concesión-entrega especialmente peligrosa. Sin embargo, como dijimos, este es solo un aspecto externo; el aspecto realmente importante del problema es que, en la organización interna de la producción, la dictadura debe permanecer en manos del estado mayor del proletariado y no de los capitalistas.

 

¿Qué tipo de situación surgirá de estos presupuestos? Uno muy dañino. Se recomendará a las masas proletarias que se conviertan sobre todo en trabajadores sometidos a sus oficios, técnicos en el sentido tecnocrático de este término. "Dediquen la atención en primer lugar a su trabajo, déjese convencer por los imperativos pequeñoburgueses": esto es lo que se les recomendará hacer a partir de ahora. No se preocupen por el control de su trabajo ni por el significado de su actividad. Para eso están los organizadores de su industria. Su tarea social se reducirá a participar en las elecciones a las instituciones que defenderán sus intereses y que ayudarán a mantener la "disciplina laboral" y el orden en los lugares de trabajo, mientras que los trabajadores permanecerán pasivos. Por tanto, también está claro que el carácter autocrático de las funciones de gestión va de la mano de su centralización. Los gerentes tienen plenos poderes y todo el derecho a exigir completa obediencia. Es así como se consigue la autodisciplina y el orden (ver el decreto sobre la gestión de los ferrocarriles).

 

¿Estarán preparadas las fracciones minoritarias de los trabajadores, que se encuentran junto a los empresarios capitalistas en los puestos directivos de los trusts, para asegurar al proletariado el poder real de constituir el Estado Mayor al mando de la producción? Dudamos seriamente de que así sea, ya que el proletariado como clase ha sido reducido a un elemento pasivo, un objeto, más que el sujeto de la organización de la producción y el trabajo. El personal directivo de la clase trabajadora solo puede ser fuerte a través de su unidad directa con las masas activas. La burocracia de la clase obrera, sin embargo, sólo jugará el papel de estudiantes pasivos de los señores representantes del capital, y como mucho podrá aspirar a ser susceptible a las peticiones "concretas" del tipo Smiles. [13] Aquí, también, hay un punto de apoyo muy efectivo para que el capital financiero lo utilice en un intento de recuperar sus antiguas posiciones (especialmente en su poderosa presión de países extranjeros).

 

[13] Samuel Smiles (1812-1902), periodista y financiero escocés.

 

Finalmente, también debemos mencionar un tercer punto de apoyo. Con el fin de acentuar el celo de los trabajadores por el trabajo duro, se está introduciendo el estudio de tiempos (un medio para medir la producción posible del trabajador por hora, es decir, el Sistema de Taylor). [14]

 

[14] En la actualidad lo que realmente interesa a los responsables de esta "nueva orientación" es el aspecto puramente económico del Sistema Taylor, más que sus aspectos positivos y organizativos.

 

Ya hemos mencionado el impacto de estas formas de pago de salarios en la conciencia de los trabajadores y su unidad de clase. Estas formas salariales fueron creadas por el capital para destruir la solidaridad proletaria. Conducen a la competencia y la división dentro de la clase trabajadora. Conducen a un énfasis excesivo en los intereses personales y egoístas en contraposición a los intereses generales de clase. Transforman a los trabajadores en pequeños tenderos que venden su fuerza de trabajo a bajo precio; son el mejor medio para introducir una mentalidad pequeñoburguesa y difundir esta mentalidad entre las masas obreras; y, finalmente, son la forma más eficaz de transformar a los trabajadores más alertas e inteligentes en meros pequeños empresarios. Estas formas salariales capitalistas obligan a los trabajadores a dedicar toda su atención a sus trabajos, a su trabajo en las fábricas, y alejarlos de cualquier consideración de sus deberes sociales. El trabajador está obligado a "exprimir" tanto como sea posible su trabajo diario; después de trabajar tantas horas como sea posible a destajo, no tiene ni el tiempo ni la inclinación para ocuparse de las cuestiones más amplias de los asuntos sociales. Si se tiene en cuenta lo agotadores y agotadores que son hoy los puestos de trabajo de los trabajadores, hay que decir que la introducción de todos estos incentivos capitalistas resultará en un aumento significativo de la pasividad e inactividad del proletariado ruso como clase. Esto entraría en vigor muy rápidamente porque, por un lado, el imperialismo mundial nos está presionando con toda su fuerza.

 

Ni siquiera queremos discutir cómo se desarrollará todo esto: por un lado, considerando la situación de los trabajadores desempleados; y, por otro, teniendo en cuenta las relaciones entre los trabajadores ocupados y desocupados. Mire donde mire se ve un panorama lúgubre: el proletariado no sólo está dividido, una parte de él se ha separado -la aristocracia obrera en el terreno de la política y los pájaros del mal augurio que los envidian- sino que también se caracteriza por pasividad. En medio de tales circunstancias, los llamados servicios realizados por los capitalistas con respecto a la organización de la producción prometen rendir poco que sea bueno.

 

                                                        6.

 

¿Cuáles son los supuestos beneficios, en general, que promete esta nueva política? Supongamos que los trabajadores lo aceptan (aunque la introducción en las fábricas de los antiguos administradores, los viejos opresores y saboteadores, bajo el control del poder soviético, es extremadamente improbable). Les prometerá, sobre todo, el fortalecimiento de las posiciones de los capitalistas. El fin del "período difícil" de la destrucción del orden burgués significará básicamente el comienzo de concesiones a los maltrechos restos de la burguesía derrotada. E incluso si esto no fortalece las posiciones de la burguesía rusa, significa abrir subrepticiamente las puertas traseras al capital internacional. El imperialismo alemán está intentando abiertamente abrir estas puertas y, para ello, ha comprado cientos de empleados y "

 

La forma de organización de las industrias estatales mediante su fusión en un fideicomiso., emisión de deuda estatal, centralización burocrática, disfraz de corporación. Todas estas políticas facilitan la infiltración de capital financiero extranjero, ya sea bajo la forma de capital alemán "malo" o de capital estadounidense "bueno". El poder absoluto de los escalones más altos de este estado mayor, el cincuenta por ciento de los cuales son titulares de patentes, se transformará gradualmente en el poder del estado mayor de la capital. Si se tienen en cuenta las demás circunstancias que conlleva tal línea política, se entenderá que todo el sistema podría atravesar una etapa conducente a la resurrección del capitalismo de Estado en Rusia, incapaz de germinar en el suelo putrefacto de la autocracia zarista. (incluso si hubo una fuerte tendencia a la descomposición en la Revolución Rusa.

 

El proletariado ruso debe seguir un camino diferente, el camino que refuerza su poder activo como clase, su capacidad para asestar poderosos golpes contra los ladrones internacionales y su impacto en el desarrollo y éxito de la revolución internacional, la gran y definitiva liberación del yugo del capital. Este camino se llama construir el socialismo puro con las fuerzas del propio proletariado, sin la tutela de los maestros capitalistas.

Discutiremos este camino en un artículo posterior.

(Continúa a continuación)

 

                                                    II

 

                                                   1.

 

No defendemos el punto de vista de la "construcción del socialismo bajo la dirección de los organizadores de los trusts”. Defendemos el punto de vista de la construcción de la sociedad proletaria por la creatividad de clase de los propios trabajadores, no por el ukase de "capitanes de industria". ¿Cómo caracterizaríamos las tareas y métodos de este tipo de construcción?

 

En primer lugar, conviene una aclaración: el proletariado debe crear el socialismo. Sin embargo, existe una gran falta de conocimientos técnicos y de agentes capacitados para construir una economía socializada, no solo entre el proletariado ruso, sino también entre el proletariado de Europa Occidental. El trabajador en la sociedad capitalista (y nosotros venimos de esa sociedad) es un trabajador, un simple soldado raso en el ejército industrial. Los oficiales de este ejército son los ingenieros. Además, el "gran ejército de trabajo" recuerda claramente (para continuar con nuestra analogía con la organización militar) las compañías militares de ingenieros, zapadores y constructores de puentes, y las unidades especiales de electricistas, en las que los oficiales no son solo autoridades que dar órdenes, pero también especialistas calificados en sus propios campos de especialización. Sin ingenieros y otros especialistas capacitados, no se puede organizar la industria socialista a gran escala. En una sociedad socialista desarrollada, los trabajadores, aunque no todos se convierten en ingenieros, son "técnicos de rango medio". Sin embargo, esto vendrá más tarde; en la actualidad, todavía tenemos que enfrentar la vieja sociedad y su división del trabajo, así como su aumento de las filas de los trabajadores calificados que ahora forman un grupo especial y privilegiado.

 

Por eso tenemos que hacer que este último grupo funcione de tal manera que el "estado mayor" de producción quede en manos de la clase obrera. La organización de la producción debe garantizar la supremacía de la clase trabajadora. La organización del trabajo debe favorecer el desarrollo de la autonomía de clase y la actividad del proletariado. Toda persona que tenga algo que ver con la producción debe permanecer bajo la influencia de la clase proletaria y debe estar imbuida de la atmósfera de la economía socialista.

 

Los ingenieros deben pasar de ser servidores del capital, personas que explotan la plusvalía y miembros de la masonería del capital financiero, a ser ingenieros que trabajan por el interés de toda la sociedad. Este tipo de ingeniero existe incluso en algunas partes de la sociedad capitalista. Actualmente, debido a nuestro subdesarrollo, existe en Rusia el ambiente perfecto para este tipo de existencia. Los ingenieros de las principales centrales eléctricas estatales, los ingenieros de carreteras, canales, minas e industrias manufactureras recuerdan a este tipo de ingenieros. Los ingenieros agrónomos de los Zemstvosse acercan aún más a este tipo: comprenden un elemento que se adapta muy bien a la organización de la economía socialista. Una gran proporción de ellos, si fueran colocados en el suelo del nuevo orden social, romperían rápidamente sus relaciones con la mentalidad de clase de los antiguos gobernantes de la producción. Por eso (siempre en menor medida) también se puede decir de los ingenieros que la generación más joven, que aún no se ha convertido en "hombres de orden", y está menos acostumbrada a participar en el lucro, podrá participar en la organización técnica de la economía socialista, si se inserta en el nuevo orden social y permanece bajo los nuevos patrones. Y entre los "novatos", entre los jóvenes ingenieros que hasta ahora se han dedicado al sabotaje del nuevo orden, también encontraremos técnicos útiles y organizadores activos, que no habrían podido prosperar bajo el dominio de la jerarquía capitalista. La "intelectualidad" empieza a renunciar al sabotaje de la forma más resuelta. Y es renunciar al sabotaje no solo para enfocarse en reorganizar el nuevo orden. Una nueva dimensión está emergiendo en su ideología: como grupo social, la "intelectualidad" comienza a comprender que el proletariado tendrá que pagarlo, en un futuro previsible, tal vez incluso más de lo que la burguesía hubiera pagado. El nuevo orden es algo que ofrece ciertas ventajas para la intelectualidad. Es por ello que el nuevo orden ofrecerá a todos aquellos que sean técnicos cualificados mayores posibilidades de desarrollo: la "renta diferencial de la habilidad" Siempre fue una buena forma de hacer dinero para la "intelectualidad". El pensamiento creativo, así como las capacidades organizativas, entenderán que las puertas están abiertas para ellos, y esto satisface las necesidades profesionales de la "intelectualidad" como grupo de producción.

 

El proletariado debe comprar las fuerzas de la intelectualidad sin codiciar el beneficio personal. Debe hacerlo como un jefe sensato. En cualquier caso, el salario debe ser estrictamente personal, en el marco del concepto de fuerza de trabajo especializada, pero nunca debe tomar la forma de acciones y derechos sobre el endeudamiento del Estado entregados a los ingenieros de manera que constituyan "dividendos" pagado sobre las ganancias ", con la subsiguiente creación de un fideicomiso semi-estatal, semi-capitalista. De lo contrario, se habrá establecido un punto de apoyo de acceso para el capitalismo de Estado y, mucho más grave, posibilitará la convergencia material y psicológica de la "intelectualidad" con el capital financiero. Por el contrario, el ingeniero durante la transición al socialismo debe ser una persona activa en los intereses de la sociedad, y si bien recibe un salario personal alto, no necesariamente tiene un derecho permanente a este último debido a la competencia de ningún otro colega suficientemente capacitado.

 

 

¿Qué pasa con la situación general del trabajador? ¿En qué debe consistir esta situación? No nos interesa aquí el aspecto material, debido a que después de la Revolución de Octubre el proletariado alcanzó un nivel normal de existencia humana (donde esto no fue impedido por la desorganización del sistema de abastecimiento de alimentos y la escasez de mercancías); esta existencia humana normal será igualmente el caso en el futuro. Lo que nos interesa aquí es la influencia y el papel del proletariado en la organización de la producción.

 

La clase obrera en su conjunto debe ser dueña de la producción. Naturalmente, los trabajadores de una empresa individual no pueden ser los propietarios de esa empresa. En cuanto a esta última tesis, hay un acuerdo absoluto tanto de la derecha comunista como de la izquierda. Nos reservamos la discusión sobre la organización de la gestión de las empresas [15].hasta más tarde. Empezaremos por subrayar, sobre todo, que la organización del trabajo no debe transformar en ningún caso al trabajador en un mero servidor de la máquina, una fuerza mecánica, cuya tarea principal consistiría más que nunca en producir. La organización socialista del trabajo pone el trabajo "concreto", el trabajo consciente de la creación, al servicio de la sociedad en la producción de bienes útiles. No sólo debe asegurarse al trabajador la oportunidad de ejercer todos sus derechos y deberes "burgueses-republicanos"; También, y sobre todo, debe convertirse en un experto con una ética profesional elevada, debe tener todas las oportunidades para avanzar en el dominio de la parte técnica de su trabajo y, por lo tanto, debe estar obligado a aumentar la producción de su trabajo fuerza mecánica y física.

 

[15] Siempre usamos la palabra " predpriyatie " (empresa) para designar una unidad de producción (fábrica, complejo industrial, mina, etc.). Y usamos esta palabra porque no existe una palabra rusa que corresponda a la palabra alemana, " Betrieb ", que se refiere exclusivamente a una unidad técnica de producción, y no tiene el alcance más amplio de la "empresa" capitalista.

 

Visto desde el punto de vista de la organización social del trabajo, los salarios a destajo y los estudios de tiempos parecen ser profundamente inadecuados. En oposición a estas políticas, cabe señalar que el establecimiento de cuotas de producción en conexión con un salario por hora (salario que asegura una existencia normal) no solo es suficiente, sino que también afecta el honor del trabajador que labora en el servicio de la sociedad; y ahora todo proletario estará al servicio de la sociedad. Una gestión de la producción cuidadosamente pensada y ajustada a las competencias de un hombre medio es, para el trabajador, una cuestión de honor profesional y de su deber como ciudadano. El trabajo que se realiza de forma ordenada, sin eludir, sin descuidos, es en adelante también una cuestión de honor. Quien no se someta en este sentido a las cuotas establecidas por las organizaciones de los trabajadores, está cometiendo consciente o inconscientemente un sabotaje contra el socialismo, que debe ser sancionado por los tribunales obreros con el mayor rigor. Para los hombres sin sentido de camaradería y para los huelguistas no hay lugar entre sus compañeros de trabajo.

 

Pasamos de la confianza al instinto de clase, a la iniciativa de clase activa del proletariado. No puede ser de otra manera. Si el proletariado mismo no sabe cómo crear los requisitos previos necesarios para la organización socialista del trabajo, nadie puede hacer esto por él y nadie puede obligarlo a hacerlo. El palo, si se levanta contra los trabajadores, se encontrará en manos de una fuerza social que está bajo la influencia de otra clase social o está en manos del poder soviético; entonces el poder soviético se verá obligado a buscar apoyo contra el proletariado de otra clase (por ejemplo, el campesinado), y así se destruirá a sí mismo como dictadura del proletariado. El socialismo y la organización socialista deben ser establecidos por el mismo proletariado, o no se establecerán en absoluto; otra cosa será el capitalismo de estado.

 

                                         2.

 

Los camaradas que recientemente (en las páginas de Izvestia CIK e Izvestia Moskovskago SRD ) [16] han expresado con tanta pasión su desacuerdo con la afirmación de que existe la necesidad de un aumento en la "productividad del trabajo" han sido víctimas de una muy seria error, y he pasado por alto una circunstancia muy importante.

 

[16] "El periódico del Comité Ejecutivo Central" y "El periódico del Soviet de diputados obreros de Moscú"

 

El error de quienes proponen elevar la productividad del trabajo mediante la introducción de salarios a destajo, jornadas más largas y otras medidas capitalistas similares, consiste en el hecho de que confunden la productividad del trabajo con la intensidad del trabajo. La productividad del trabajo, es decir, su capacidad de producir más o menos producción en una determinada unidad de tiempo, depende de tres factores principales: las herramientas y los medios de producción que utiliza el trabajador; su habilidad; y, finalmente, la intensidad de su trabajo. El salario a destajo aumentará sobre todo la intensidad del trabajo. Una jornada laboral más larga aumentará no la productividad del trabajo, sino la de la empresa considerada como una totalidad técnica, y reducirá la intensidad del trabajo (y por la misma razón aumentará el número de "desempleados" o al menos obstaculizar su empleo en las fábricas). En un grado apenas significativo, el salario a destajo podría incrementar el nivel de habilidad de los trabajadores, que, sobre todo, aumenta con una experiencia profesional más amplia por parte del trabajador (profesional'noi Kul'turnostii ), con una correcta organización de la producción y con la elevación de la conciencia social.

 

 

El punto más importante que los colaboradores de Izvestia han pasado por alto, sin embargo, es el hecho de que las condiciones previas más importantes para aumentar la productividad del trabajo son el buen estado de las herramientas y los medios de producción, el correcto funcionamiento de las buenas máquinas que se tratan con cuidado y mantenido con los materiales adecuados. Todas estas condiciones objetivas tienen una influencia directa sobre los factores de la productividad del trabajo o, como dice Marx, el funcionamiento de la maquinaria arrastra al trabajador consigo. El funcionamiento rápido y regular de las máquinas obliga a incrementar tanto el nivel de habilidad como la intensidad del trabajo, y que el proceso de trabajo debe mejorarse tanto cuantitativa como cualitativamente. Para los capitalistas, esta es una de las formas en que obtienen plusvalía.

 

Y habiendo llegado a este punto, se nos ocurre la siguiente pregunta (que de ninguna manera mencionamos simplemente en un intento de "justificar lo que hagan los trabajadores"): ¿está el aparato de producción en buen estado de funcionamiento en Rusia? ¿Nuestras máquinas están en pleno funcionamiento y son capaces de hacer lo que fueron diseñadas para hacer? ¿Se operan y mantienen adecuadamente con respecto a las materias primas, combustible, lubricantes, etc.? ¿No es la falta de todas estas cosas, el deterioro y desgaste de las máquinas, el desorden en los aparatos de la fábrica, las constantes interrupciones de la producción por escasez de materias primas y problemas similares, una de las causas más importantes, o ¿Quizás la causa más importante de la disminución de la producción en la industria y del trabajo en general?

 

Tenemos que responder afirmativamente a todas estas preguntas. Basta echar un vistazo superficial para observar los esfuerzos sobrehumanos desplegados por los comités de empresa en las fábricas textiles en sus intentos por obtener algodón; en el sector metalúrgico, metales y carbón; en las minas, la industria maderera y las refinerías de gasolina, en todos los sectores y todas las industrias productoras de medios de subsistencia; por eso la cuestión fundamental de nuestro tiempo es la organización de la producción y del intercambio dentro de la sociedad.

 

Todos estos defectos en el dominio de los prerrequisitos materiales de la producción conducen no solo a una disminución de la productividad, sino también a una reducción de los niveles de calificación y la intensidad del trabajo de los trabajadores. Estas circunstancias colocan al trabajador en la trágica situación de "no trabajar realmente, pero tampoco se le permite no trabajar", y esto contribuye en gran medida a desorganizar a los trabajadores como agrupación profesional, los acostumbra a un ritmo de trabajo perezoso, los coloca en una posición en la que se ven obligados a trabajar "a corto plazo", y esto es tanto más cierto en la medida en que el corto plazo es estándar en muchas fábricas y durante períodos de tiempo considerables. En estas condiciones, ¿Son estas interrupciones del proceso laboral y estos permisos que duran un mes y medio o dos meses profesionalmente ventajosos para el trabajador? Ciertamente hay motivos para dudar de que sean ventajosos.

 

Es necesario organizar la producción. Es necesario organizar el intercambio dentro de la sociedad, supervisarlo y asignarlo. La organización de la producción es la base material de la organización del trabajo. El "ser" técnico determina la conciencia profesional. Y aunque los factores subjetivos tienen un papel autónomo en la determinación de la productividad del trabajo, ellos mismos están determinados sobre todo por la realidad objetiva (por la condición de la parte "muerta" de las fuerzas productivas). Además, estos factores objetivos, este funcionamiento de la parte muerta del proceso industrial, condicionan dos tercios o tres cuartos de la productividad del trabajo.

 

Si a los trabajadores se les predican llamados a trabajar más y a ejercitar la "autodisciplina" como tareas primarias, entonces esto es perjudicial, porque implica la mecanización del proletariado, un proletariado cuyo deber más importante ahora, sin embargo, es emplear todos sus poderes vitales, sociales y organizativos [17] . Tales llamamientos y predicación desvían la atención del tema más importante, es decir, la organización de los factores decisivos de la productividad del trabajo.

 

[17] Es interesante, en relación con este punto, señalar que dondequiera que estos poderes vitales rompan el caparazón del desorden material y organizativo, la productividad del trabajo aumenta por sí misma y se logra la "autodisciplina", sin cualquier decreto. En el complejo industrial Gartman, en Lugansk, donde se organizó rápida y eficazmente el consejo económico local, donde los ingenieros colaboraron con los trabajadores, donde se les enseñó a comprender (después de increíbles esfuerzos) la necesidad de materiales para la productividad, la gestión del proceso laboral en este complejo fabril nacionalizado ha logrado en marzo una producción de trece locomotoras, frente a las tres locomotoras mensuales que era la media del otoño anterior.

 

 

                                             3.

 

Pero, ¿qué evidencia de esta organización encontramos hoy? Tácticas dilatorias burocráticas, decretos que no dicen nada, proliferación de comisarios con plenos poderes extraordinarios, despilfarro sin controles presupuestarios por un lado, y codicia desenfrenada y un sistema de engaño formal en la concesión de medios. Y que necesitamos Trabajo constructivo vital y organizativo, dirigido e inspirado por el proletariado e impregnado del espíritu refrescante del socialismo. Este espíritu es necesario en las provincias, en las fábricas (organización de la gestión de las empresas) y en las instituciones centrales (organización de los comités directivos). También necesitamos simplificar y regular el financiamiento, y esto se puede lograr siguiendo dos caminos: uno conduce definitivamente a la nacionalización de los bancos, y el otro, igualmente claro, conduce a la nacionalización de la industria. Finalmente, será necesario un plan de trabajo para la economía, un plan que debe ser implementado de manera resuelta y consciente de acuerdo con una meta establecida.

 

Una de las tareas más importantes consiste en la organización de una red articulada de múltiples instituciones reguladoras; en lenguaje corriente, una red de soviets locales, sobre todo de distritos, que deben encargarse de crear en sus proximidades grandes redes de pequeñas organizaciones que emanan de ellos como secciones.

 

El consejo supremo económico fue en el pasado blanco de una implacable y constante campaña de persecución por parte de un sector de compañeros de partido, quienes, llamando la atención sobre la defectuosa organización de estos consejos y su impotencia, atacaron esta forma de organización. Y no hace mucho, el camarada Lacis, que se considera profesor de "la ciencia general de la organización", en el CiK de Izvestia pidió un recorte de los derechos del consejo económico supremo, con el fin de restituir a las distintas autoridades su separación de funciones económicas, que anteriormente fueron sometidas a un intento de concentrarlas en el consejo económico supremo.

 

Por supuesto, no se puede negar que, a fines de enero, este consejo económico supremo estaba muy mal organizado, lo que se agravó aún más con la salida de algunos de sus miembros más importantes. Además, había causas locales de desorganización y por eso la situación era particularmente grave en ese momento. Pero la principal causa de su debilidad consistió en que el concejo está desconectado de las provincias, carece de instituciones locales y, además, no delega su labor en estas últimas.

 

 

Era (y sigue siendo) una camarilla profesional puramente elitista: en ella participan los representantes de los diversos comités centrales de los sindicatos de toda Rusia, es decir, la burocracia sindical que había surgido de su anterior posición de clase en el los puestos de los niveles inferiores y los representantes de las autoridades. Pero no hay representación de las organizaciones económicas locales, no hay organización interna, y no hay instrucciones de ningún tipo para crearlas. Y como resultado de estas deficiencias, el consejo económico supremo queda flotando en el aire, aislado de las fuerzas y necesidades locales y, por lo tanto, se está convirtiendo cada vez más en una burocracia de compinches y personas de adentro.

 

Los soviets de distrito no son así en absoluto. Solo hace falta darles alguna dirección (que se acomete fundamentalmente con el envío de un instructor del centro), y desde ese mismo momento el trabajo comienza en un equipo con una gran red de organizaciones locales, y también comenzando en el mismo tiempo para realizar tareas vitales y muy concretas. El soviet del distrito de Jarkov, que mientras tanto ha sido destruido por la invasión alemana, puede servir de ejemplo, en el que, en un mes, después del congreso distrital dedicado a la educación, colaboró ​​con dieciocho soviets locales, y su trabajo fue llevado a cabo de forma seria y correcta.

 

La organización del soviet de Jarkov podría ser un modelo para la creación de instituciones similares y, por lo tanto, nos gustaría describirlo brevemente. Sobre todo, el aparato del soviet abarca, después de una cierta modificación, no sólo las instituciones especiales y los comités que se ocupan de la regulación de la economía, sino también todas las autoridades "económicas" de un distrito. Los comisarios de distrito a cargo del suministro de alimentos, el tráfico, los consejos económicos, las finanzas y el trabajo, son también necesariamente los representantes de la sección correspondiente del soviet. Las instituciones dependientes de estas últimas comprenden el aparato técnico de las secciones. El representante responsable de toda la economía del soviet es el comisario de economía de distrito, que también dirige el departamento "general" del soviet, es decir,

 

De esta manera, todas las instituciones que regulan la economía se agrupan en un solo punto y se logra así la unidad total en lo que respecta a la organización de la economía. No necesitamos enfatizar lo importante que es esto.

 

Además de la sección "general", entre las secciones que también son comisarías y entre algunas que fueron simultáneamente otras dos comisarías, también hay tres secciones con tareas en común: personal técnico; estadístico, finanzas e inspección; y asuntos legales. También pertenecen al soviet una serie de departamentos de producción: el departamento de carbón, de minas de hierro, de sal, de químicos, de metalurgia, etc. La composición de estos departamentos es de dos tercios de trabajadores calificados de cada sector de producción, y un tercio de ingenieros. Estos trabajadores y empleados son elegidos por el congreso distrital de sindicatos y el comité de empresa [18].y compuso en su totalidad el pleno del soviet. Los presidentes de los departamentos de producción son elegidos por el pleno. La sesión conjunta de representantes de todas las secciones constituye la Mesa del soviet, que dirige toda la economía del distrito de una manera muy directa. Esta Oficina unifica así a todos los comisarios de la "economía" ya todos los dirigentes de los distintos sectores productivos.

 

 

[18] Posteriormente se propuso elegir el pleno del congreso entre los consejos económicos de cada sector (incluidos naturalmente los representantes de los sindicatos).

 

 

Así, los soviets están obligados, y en realidad son incapaces de hacer otra cosa, a realizar sus tareas de manera eficiente y a reunir una fuerza organizadora creativa y general para la totalidad de los comités y grupos que los componen. Y este es el caso por lo siguiente: 1., concentran en sus manos todo el trabajo de construir la economía; 2., se mantienen en contacto directo con la praxis y actúan de acuerdo con las realidades locales a través de los colegios de producción y los trabajadores de todos los oficios y los ingenieros (que a su vez también son miembros de los sindicatos); 3., se organizan de acuerdo con los principios del puro "centralismo democrático" y de gestión colegiada, y no de acuerdo con los principios del centralismo burocrático (es decir, el centralismo basado en los sindicatos.

 

Los soviets de este tipo deben crear (y esto está ocurriendo ahora) una buena organización de especialistas: una organización estadística de las industrias para la preparación de presupuestos con respecto a los costos, la ubicación y el momento de su colaboración con la institución central, asignación de los productos, organización técnica de la producción, etc.

 

 

Solo cuando tales instituciones se creen en los sectores importantes de la Rusia soviética que aún permanecen intactos, solo cuando a estas instituciones se les permite participar en sus propias iniciativas, solo cuando el consejo económico supremo es elegido por los congresos de estas instituciones y los miembros de sus instituciones. Los plenos son elegidos por órganos compuestos por al menos dos tercios de representantes de la clase trabajadora local, solo entonces las actuales flaquezas de nuestras instituciones directivas comenzarán a desaparecer. Entonces el consejo económico supremo ya no estará flotando en el aire; se unirá a las organizaciones locales, dejando de ser una camarilla cerrada. Entonces ya no se verá envuelto en pequeños detalles. Su tarea consistirá en redactar orientaciones generales, planes generales de producción, propuestas de costes y pedidos, y se verá privado de gran parte de su poder para tomar las decisiones. En consecuencia, los trabajadores comenzarán a observar cómo aparecen el orden y la organización, cómo son razonables las decisiones de las instituciones centrales. El "separatismo" y el "sindicalismo" desaparecerán, ya que prosperan en un entorno de colapso de las redes organizativas y como resultado de la amarga experiencia de tantas peticiones arrojadas a la papelera en los altos cargos de la burocracia.

 

Como resultado, no más trabajos cómodos en un sistema cerrado de regulación socialista de la economía, y no más poderes de distribución para ciertas "autoridades" independientes (y por lo tanto burocráticas); en cambio, la construcción del sistema de abajo hacia arriba y la delegación de tareas de arriba hacia abajo.

 

En este punto debemos enfatizar que todo este sistema solo puede implementarse de manera clara si los bancos y la industria son nacionalizados agresivamente. Sólo una política concebida en estos términos nos da la oportunidad de: 1. Deshacernos del gruñido organizativo de las comisiones de control obrero, que no ofrecen ninguna posibilidad a la organización de la dirección de las industrias desde el nivel local ni ¿Sirven de alguna manera para preparar presupuestos unitarios de costos y planes? [19]2. liberarnos de los métodos duales de financiación, que generan confusión en los soviets; 3., alejarnos más de formas capitalistas completamente superfluas, formas de "disfraz" que impiden el trabajo fructífero, y formas de concesión de préstamos mediante canje, de pignoración de mercancías, etc .; 4., prevenir la dualidad y confusión antes mencionadas mediante el registro de mercancías, organización técnica, etc.

 

[19] Las comisiones de control son en la época del predominio absoluto de la clase obrera un remanente que no favorece el desarrollo de la iniciativa personal y organizativa del proletariado, sino que la inhibe . Lo único que quedará de nuestras actuales comisiones de control serán las funciones de fiscalización que ejercen sobre las comisiones de control. Los trabajadores de las fábricas deben participar directamente en las operaciones de estas comisiones (pero no deben tener la mayoría en los comités dirigentes de las empresas)


 

                                                      4.

 

El sistema de consejos económicos debe enraizarse en una gestión de fábrica correctamente organizada. Acabamos de decir que esto presupone la nacionalización total (o, más correctamente, la socialización) de la producción. Todas las industrias principales deben ser nacionalizadas. Todas las pequeñas y medianas empresas, según las relaciones locales y la opinión de los consejos económicos, deben ser "asignadas" a las grandes empresas y administradas por los órganos gubernamentales correspondientes o bien deben fusionarse todas en unidades más grandes. Con el fin de asegurar una correcta gestión de la producción, estimaciones de producción, planificación, distribución y control. En este último caso los beneficios de la empresa son limitados, se introducen controles estrictos a través de los sindicatos y los consejos económicos.

 

 

La gestión de las fábricas socializadas debe organizarse de acuerdo con los siguientes principios: 1. La clase obrera posee la mayoría definitiva en la gestión de cada industria, definitiva no en relación con los capitalistas sino con respecto a la fábrica [?], Y lo mismo ocurre con los empleados. 2. Los trabajadores de las fábricas no pueden tener una mayoría en la gestión de su propia fábrica, ya que el dueño de la industria es la clase obrera en su conjunto. Por lo tanto, se sigue que si bien dos tercios de la dirección deben estar compuestos por representantes de la clase obrera, no más de la mitad de esos representantes, sin embargo, como máximo, deben ser trabajadores de la fábrica en cuestión. La otra mitad estará compuesta conjuntamente por representantes de los consejos económicos de distrito (o gobierno regional), soviets de diputados obreros y sindicatos. 3. Los técnicos, y más generalmente los empleados administrativos de las fábricas, no solo deben colaborar en la gestión de las fábricas, sino que también deben poseer autonomía en sus funciones "ejecutivas" (que son independientes de las funciones "legislativas" y administrativas) en un grado considerable. Los técnicos y directores comerciales deben ser reconocidos por los directores de empresa y confirmados por los consejos económicos del distrito, sin cuya aprobación un ingeniero o un contable no pueden ser destituidos. Son responsables de la gestión de los servicios contables; la dirección de la fábrica puede darles sugerencias y, en general, orientar su actividad, pero la autoridad directa sobre ellos sólo la posee la dirección de la industria y el soviet distrital; como ambas organizaciones de trabajadores son responsables de ellos, deben apoyar a los trabajadores y orientarlos. Esto debe realizarse de tal manera que los ingenieros se acostumbren a colaborar y que se introduzca el orden en el proceso laboral, orden que esté garantizado, además, frente a los abusos por parte de los ingenieros y personal administrativo. . 4. Las directivas de la industria deben poseer suficiente autonomía, pero a pesar de ello deben estar estrictamente subordinadas al consejo económico del distrito, que aprueba los planes de producción y las propuestas presupuestarias elaboradas por el personal de la industria, y también es responsable de asegurarse de que el La gestión de las instalaciones industriales actúa en el marco de los planes correctos, deben apoyar a los trabajadores y orientarlos. Esto debe realizarse de tal manera que los ingenieros se acostumbren a colaborar y que se introduzca el orden en el proceso laboral, orden que esté garantizado, además, frente a los abusos por parte de los ingenieros y personal administrativo.

 

 

¿Son necesarios los comisarios en las fábricas? Aquellos camaradas que se inclinan por la "disciplina severa" creen que un comisario es necesario y que sin su aprobación ninguna decisión puede ser válida. Pero no creemos que esto sea necesario. El nombramiento de un representante especial del consejo económico del distrito con las prerrogativas de decisión individual es posible durante un cierto período de tiempo, pero no es necesario. Solo es necesario en aquellas fábricas donde la clase trabajadora está extremadamente atrasada. E incluso allí, lo que realmente se necesita es un instructor, pero no un presidente ni un comisario. "La liberación del trabajador es asunto del trabajador", y si el proletariado no está en condiciones de liberarse y establecer su propio orden, ningún comisario puede hacerlo por él.

 

 

                                       5.

 

Hace unas páginas mencionamos una crítica a este plan, una crítica dirigida contra la base de este plan en una completa nacionalización de la producción. Esta crítica consiste en afirmar que desde el punto de vista financiero este plan es imposible por falta de medios para su implementación.

 

Pero, ¿qué medios están involucrados aquí? ¿Dinero (ya sea en forma de cheques bancarios, dinero de cuenta, efectivo en oro o en moneda), en forma monetaria de capital o medios materiales de producción y bienes de consumo que son necesarios para la completa realización del plan?

 

Si hablamos de giros bancarios, hay que decir que después de la Revolución de Octubre (y propiamente dicho, incluso antes), casi todas las liquidaciones monetarias que hizo la industria privada (sobre todo la paga de los trabajadores) se hicieron con ayuda de financiamiento (préstamos, etc.) del banco estatal, o con la ayuda de anticipos de diversas instituciones estatales. Este es un hecho establecido, reconocido por todos aquellos que están familiarizados con este tema. Con respecto a este tema, nada cambiará con el traspaso de las industrias a manos del Estado; lo único que cambiará es que desaparecerán los obstáculos que una vez obstaculizaron la circulación del capital social.

 

 

Si se trata de capital en forma de oro de lo que estamos hablando, cuya suma es siempre considerablemente mayor que los pagos en cuenta corriente (ya que una gran parte del capital destinado a la producción y que surge de la producción asume la forma de saldos de cuenta y no tomar la forma de oro o las vestiduras abigarradas de cheques emitidos en varios bancos), entonces no debemos olvidar que el estado puede introducir el sistema de cuentas corrientes y liquidación de cuentas de los contables entre sus industrias, y así podrá reembolsar el crédito de los bancos capitalistas. Hoy, como consecuencia de la descomposición del crédito burgués (tras la nacionalización de los bancos), así como del declive de la moneda, casi todas las transacciones se realizan en gran parte a cuenta. La posible administración de la economía nacionalizada será realmente asombrosa en su escala y claramente se verá impulsada a través de las operaciones de los fondos estatales, si asumimos que continuarán los pagos a cuenta por los medios de producción. Esto significa que con la creación de una oficina central de contabilidad (sobre la base de los bancos capitalistas ya existentes), y con la organización de un aparato de distribución que devolverá al país el exceso de mercancías no vendidas y así asegurar su venta,[20] Se atenuará la escasez de dinero en cuenta y cheques bancarios de la imprenta, y la industria nacionalizada comenzará inmediatamente a producir su capital en forma monetaria.

 

[20] En el distrito de Moscú hay actualmente más de 700 millones de rublos en tejidos almacenados en almacenes en espera de envío, que hasta ahora no podían ser distribuidos por las redes de distribución actualmente existentes.

 

Si, finalmente, de lo que estamos hablando son de medios materiales de producción y bienes de consumo, entonces hay que decir que si estos bienes son escasos, también lo son para los capitalistas, que no pueden crearlos de la nada. Si podemos importar pocas máquinas y poca materia prima de países extranjeros, esto no tiene nada que ver con la existencia de la economía privada. Además, es muy importante preguntarse si, en medio de un declive general de la productividad (que incluso está afectando a América), que naturalmente también afecta a los medios de comunicación, es posible obtener todo lo necesario del extranjero para cumplir nuestras necesidades. Y si esto aún fuera posible, incluso teniendo en cuenta todo lo dicho anteriormente, entonces no habría problema en obtener lo que necesitamos de los capitalistas estadounidenses, pagándoles, naturalmente.

 

 

Pueden plantearse dos preguntas con respecto a todo lo que acabamos de decir. La primera pregunta es: aceptamos que el crédito capitalista sea reemplazado por la introducción de instrumentos financieros entre las industrias. ¿Significa esto que vamos a aprender a organizarlos? ¿No sería mejor volver a las prácticas de organización capitalista y desnacionalizar los bancos? A esto respondemos: la tarea que debemos realizar es abrumadora; pero es nuestro deber cumplir con las difíciles tareas de la construcción socialista en lugar de dar un rápido y conveniente retroceso hacia el capitalismo. Porque la desnacionalización de la banca es un paso decisivo hacia la vuelta al capitalismo, que entregaría a la burguesía todos los poderes de producción y todo su poder sobre la economía. Además, a medida que el sabotaje llega a su fin, los bancos se reorganizan y liberan de todas las operaciones orientadas a mantener el valor del capital ficticio y la moneda de valores ficticios; el aparato de los bancos privados constituye una base sobre la cual se puede construir una responsabilidad económica total de manera centralizada.

 

 

La segunda objeción que se podría hacer es la siguiente: todo esto suena muy bien, pero el problema no consiste tanto en la organización de un aparato de producción e intercambio social, sino en si tal sistema cubrirá sus propios gastos operativos. . En la actualidad, el estado está apoyando a toda la industria, incluido el sector privado de la industria. Pero si el Estado tomara directamente toda la industria en sus propias manos, entonces la ayuda que tendría que dar sería mucho mayor, porque: 1., los trabajadores necesitarán salarios más altos para garantizar el estatus de su funcionamiento correcto; 2., la "iniciativa privada" del empresario, el "interés económico privado", llegará a su fin; el interés que anteriormente lo llevó a al menos equilibrar ingresos y gastos.

 

 

A esto hay que responder: en primer lugar, no se ha demostrado en absoluto que los trabajadores tengan más necesidades en la industria nacionalizada que en la privada; esto sería más esperado, por el contrario, en el sector privado; en segundo lugar, hay que decir que es poco probable un aumento de los salarios reales, porque la clase obrera ya ha alcanzado, en general, un nivel normal con respecto a su situación económica; En tercer lugar, decimos que un mayor nivel de capacidad organizativa en la clase obrera, provocado por la nacionalización, es de mucho más interés que el mero aumento de salarios y niveles de vida, y que además tendería a aumentar la confianza del proletariado en el sistema socialista y su poder como clase. Los hechos prueban que los trabajadores de las industrias nacionalizadas (especialmente los trabajadores del Sur) esperan pacientemente la oportunidad de ayudar a compensar con sus recortes salariales, sacrificando sus propios intereses materiales en favor de la seguridad de su supremacía como clase, incluso cuando les causa penurias con respecto a la subsistencia. Esta confianza aún no se ha agotado del todo y seguirá fortaleciéndose apelando a su iniciativa de clase y mediante la nacionalización.

 

 

En cuanto a la motivación detrás de la "iniciativa privada del emprendedor", lo que hace que las oportunidades de negocio que conducen al lucro sea el principal factor motivador es la explotación del trabajador. Este último es presa de los dueños. La nacionalización, que trae consigo todas las ventajas de la centralización socialista de la producción, la oferta y la distribución, al mismo tiempo que facilita el inicio de una organización real de la producción y el trabajo, debe incrementar la productividad del trabajo y de los sectores industriales y compensar con éxito las ventajas de gestión de las empresas privadas.

 

Para que los gastos de una industria socializada sean cubiertos con sus ingresos, la nacionalización completa de los bancos y la socialización de la industria no son suficientes. Es igualmente necesario que la circulación del capital-mercancía proceda directa y suavemente por medio del Estado, y que el intercambio se realice dentro de la sociedad, sobre todo el intercambio entre el Estado y las zonas rurales. Aquí nos enfrentamos a la gran tarea de crear un aparato técnico adecuado que funcione correctamente, que será administrado conjuntamente por los consejos económicos locales y las instituciones comunales encargadas de la compra y venta. En esta tarea de gestión hasta ahora, solo se han dado los pasos más elementales.

 

 

La cuestión de los precios es de suma importancia. Si aceptamos el sistema de contabilidad de la industria socializada basado en las mercancías o en el dinero, cubrir los gastos dependerá en gran medida en este caso de la aceptación de estos precios, según los cuales el intercambio se realizará entre las mercancías de la ciudad y las materias primas y cereales del campo. Aquí también es necesario que se desechen las viejas relaciones de intercambio entre estas mercancías (que prevalecían antes de la guerra). Los precios fijos deben ser revisados ​​y sistematizados. Para obligar a los kulaks de las zonas rurales a poner fin a su especulación con los productos agrícolas, a los que se dedican en detrimento del proceso de reproducción y la desproporción entre industria y agricultura (que es en sí misma producto de la guerra).

 

 

                                            6.

 

 

La afirmación de que la industria nacionalizada carece de medios es cierta. Hay escasez de medios de producción en forma material, como se refleja en parte en la crisis económica y financiera.

 

Entre la producción de materias primas y bienes de consumo, por un lado, y la producción de bienes industriales, por otro lado, existe un grave desequilibrio, que está relacionado con una escasez de producción en general. Como consecuencia de la destrucción de la agricultura (basada en la escasez de mano de obra, que había sido reclutada en el ejército, y también por la falta de maquinaria, hierro y clavos, en lugar de que la industria produjera balas, artillería y material técnico para la guerra), el rendimiento del suelo y de la superficie del estado ha disminuido, y los cultivos industriales han sido reemplazados en parte por cereales. La producción de la industria de materias primas también ha entrado en declive por las mismas razones. Por otro lado, junto con la escasez de materias primas, instrumentos de trabajo y fuerza de trabajo.

 

 

Como resultado, incluso después del final de la guerra y las primeras etapas de la desmovilización de la industria y el ejército, no solo ha disminuido el suministro de materias primas agrícolas e industriales y las provisiones para las necesidades de la industria, sino que también ha disminuido la oferta de productos básicos producidos en las ciudades para el mercado nacional (incluso en el marco del antiguo valor de cambio) no ha satisfecho las necesidades normales del país de estos productos indispensables. La crisis financiera de la industria, repetimos, refleja en parte estos dos problemas, y el primero de ellos se está volviendo verdaderamente agudo. La industria no avanza en modo alguno por caminos muy transitados: 1., porque los precios de los bienes producidos por los campesinos han aumentado como consecuencia de la reducción de su producción, y 2., porque la productividad de la industria ha disminuido, y ha aún no ha vuelto a su nivel anterior a la guerra.

 

Para superar este legado que nos legaron Nicolás y Kerensky, que sigue siendo exacerbado por el sabotaje de la intelectualidad, es necesario, además de las medidas organizativas antes mencionadas, llevar a cabo una utilización real de los medios materiales de producción que el país posee. Es necesario un plan de trabajo económico-técnico, que debe implementarse con rapidez y determinación. Hay pocas reservas de medios de producción y bienes de consumo, y aún menos reservas de los bienes necesarios para el funcionamiento de la maquinaria en las fábricas y en todo tipo de trabajo. Por eso debemos promover sobre todo aquellos sectores de producción cuya plena saturación aumentaría rápidamente la oferta de medios de producción del país. Expresado en términos generales.

 

Sobre todo, debe promoverse con todos los medios posibles la "industria pesada", que produce los materiales básicos para la fabricación de máquinas y medios de producción. Las industrias del carbón, la minería, el hierro y el acero y la construcción (producción de cemento y ladrillos) se encuentran entre las más importantes. Las industrias que construyen máquinas, locomotoras y material rodante también requieren una atención especial del tipo más urgente. La industria que produce rieles para los ferrocarriles también necesita un suministro abundante y generoso de materiales, especialmente los que envían carbón a donde se necesita para fundir los minerales metálicos y los que facilitan el transporte de materias primas y cereales desde la economía agraria a las ciudades. Aquellas industrias que atienden al abastecimiento de las personas con medios de producción (máquinas, metal, fertilizantes) también merecen más apoyo financiero. También deben desarrollarse más todos aquellos sectores de la industria que posibilitan la adquisición de productos al pueblo, donde se han acumulado grandes cantidades de existencias e inventarios destinados a determinados sectores industriales en espera de embarque. Y también deben desarrollarse los diversos aspectos de la economía agraria.

 

Para la realización de todas estas propuestas es necesario un plan de trabajo. No generalidades abstractas e idealistas sobre la "revitalización del país", ni informes detallados de alguna oficina que pretenda agotar todos los medios y posibilidades. Por el contrario, lo que se necesita es un plan de trabajo que delinee los contornos generales de la situación, pero de una manera claramente concreta, y este plan abordaría: 1. las posibilidades de su implementación; 2., las cuestiones que deben abordarse; 3., la necesaria distribución espacio-temporal de estos medios; y 4., la relación correcta entre su implementación entre los diversos sectores de la industria (si faltan los medios, estas medidas no pueden implementarse en un momento determinado en cantidades desproporcionadamente grandes, lo que llevaría a una situación en la que parte de ellos no se utilizaría; además, la tarea fundamental consiste en restablecer la proporcionalidad entre los diversos sectores productivos).

 

Tanto el plan en sí como su realización deben basarse en el principio de que los sectores más vigorosos de la economía deben recibir todos los medios que necesiten en las cantidades que se requieran. Esto se aplica tanto a los medios materiales como económicos. Hasta ahora, los medios distribuidos eran medios en general escasos, y para todos los sectores de la economía socializada ha prevalecido el principio de subconsumo, que ha afectado en igual medida a todos los demás sectores de la economía. Debemos romper radicalmente con este principio para comenzar a distinguir entre aquellos sectores de producción que son los sectores de mayor prioridad y los sectores que son de importancia secundaria, y esta distinción debe ser aplicada con meticulosidad.

 

Naturalmente, esto conducirá a una mayor exacerbación del "subconsumo" de los otros sectores, y quizás incluso a la declinación de los sectores de "segundo orden". Pero hay que correr este riesgo si se quieren garantizar los intereses de los trabajadores y se van a utilizar sus fuerzas de acuerdo con un plan. En la actualidad, aproximadamente la mitad de toda la capacidad industrial está prácticamente inactiva. Estas instalaciones industriales estarían organizadas de manera más racional con respecto a un plan equilibrado y eficiente, y las raciones de bienes de subsistencia se distribuirían de manera más eficiente directamente a los trabajadores desempleados, cuando la economía no se carga con industrias subsidiadas que son en gran parte inútiles y que atraen a los trabajadores sobre la producción de otros sectores productivos. El rejuvenecimiento y expansión de los sectores fuertes, así como el refuerzo de sus cimientos, aumentará la demanda de fuerza de trabajo y ayudará a poner fin a la influencia dañina de la condición de inactividad de muchos trabajadores. Finalmente, la revitalización planificada de los sectores más importantes involucrará muy rápidamente a toda la industria y a toda la clase trabajadora en una nueva vida.

 

Para nosotros, la construcción del socialismo y las relaciones socialistas de producción está intrínsecamente ligada a la construcción económico-técnica, a la reconstrucción, de nuestras devastadas industrias. Parecería que esta es la única forma de alcanzar el socialismo, porque la revolución socialista surge de la destrucción de la economía capitalista provocada por la crisis de la guerra imperialista. Y por eso la tarea que nos hemos propuesto es doblemente difícil. El "trabajo orgánico" es necesario. Pero este trabajo orgánico no puede ni debe nunca ser informado por la mentalidad de tendero de la pequeña burguesía. Con la construcción de la industria debemos crear nosotros mismos un nuevo orden social y dejar de lado el antiguo. Mientras estabilizamos el terreno bajo los pies del proletariado.

 

El "trabajo orgánico" no puede ser ningún tipo de trabajo que pretenda ser autosuficiente. En las condiciones actuales, este trabajo es, sobre todo, un medio para la consolidación de la revolución rusa e internacional. Sólo después de la victoria total del proletariado, a escala internacional, la tarea primordial será entonces la construcción material de la vida.

N. Osinsky

Valerian Valerianovich Obolensky. Seudónimo de N. Osinsky) 

 

https://en.wikipedia.org/wiki/Valerian_Osinsky

 

Notas

[1] Traducido de la traducción al español publicada en: Frits Kool y Erwin Oberländer, editores, Documentos de la revolución mundial. I. Democracía de trabajadores o dictadura de partido , traducido al español por Carlos Díaz, Zero-Zyx, Madrid, 1971, pp. 81-114. Publicado originalmente en alemán con el título Arbeiterdemokratie oder Parteidiktatur , Walter-Verlag, Zurich, 1968.

[2]Esta polémica con Lenin fue muy amarga. Lo que Osinsky está resumiendo en esta primera sección de su texto es la doctrina de Lenin, es decir, el fortalecimiento interno de Rusia y la centralización, así como el tratado de paz ad hoc con Alemania durante la Primera Guerra Mundial para no tener que enfrentarse a Hitler. sic] tan poco después de la Revolución Rusa de 1917. Lenin sostuvo que era mejor firmar un tratado de paz con Alemania, incluso si esto significaba negarse a atacar al imperialismo alemán y entregar a este último, además, territorios en el noroeste de Rusia, porque esto La humillación era preferible a emprender una nueva guerra y arriesgar las conquistas revolucionarias de Rusia de 1917. Osinsky se opuso a esta posición y abogó por una política contraria (como se expone en las siguientes secciones), es decir, la liberalización o el internacionalismo.

[3] Se suponía que todas estas consignas y principios, así como el programa derivado de ellos, estaban plasmados en las tesis del camarada Lenin que prometió publicar lo antes posible tras una reunión celebrada el 4 de abril entre los dirigentes miembros del Comité Central y un grupo de comunistas de izquierda. ¿Por qué estas tesis aún no se han publicado?

[4] El Sistema Taylor: concebido por el ingeniero estadounidense FW Taylor (1856-1915) sobre la base de la cuantificación exacta del tiempo necesario para cada gesto requerido para cada tarea particular en el lugar de trabajo.

[5] Osinsky se refiere al tratado de paz celebrado con las potencias centrales el 3 de marzo de 1918 en Brest-Litovsk, al que los comunistas de izquierda se opusieron hasta el momento de su firma.

[6] El atamán de los cosacos del Don, AM Kaledin (1861-1920), en enero de 1918 proclamó la República independiente del Don, que, sin embargo, sólo duró un par de semanas.

[7] El Zemstvo era una especie de gobierno local especial caracterizado por una administración autónoma y corporativa que se introdujo en Rusia el 1 de enero de 1864. Véase Victor Leontovitch, History of Liberalism in Russia , Frankfurt, 1957.

[8] Sabemos "de buenas fuentes" que los ejemplos que hemos ofrecido no son solo producto de nuestra imaginación, sino que corresponden a proyectos reales que se han discutido en las instituciones responsables. En el pasado (cuando se escribió este texto por primera vez), los proyectos en cuestión se archivaban en su forma original. Y la resolución de poner el socialismo bajo la dirección de los organizadores de los fideicomisos también se ha "secado en la vid" para no provocar oposición. Pero esto no cambia la situación. Analizaremos el curso total de la política en su manifestación más distinta. Estos proyectos pueden volver a surgir en cualquier momento. Las declaraciones del "comunista" Gukovsky demuestran que las ideas de Smiles se están siguiendo ampliamente en el ámbito de la política financiera y que son predominantes. (Consulte la Nota 13, a continuación).

[9] Los miembros del Partido "Constitucional Democrático".

[10] " Tezisy o Tekuscem momente ", publicado en el mismo número de The Communist que este artículo, págs. 4-9.

[11] Esto se indica mediante la entrega de una parte de las acciones a los principales banqueros y otras condiciones de este tipo.

[12] Meshchersky fue un famoso magnate del hierro y el acero. En marzo de 1918 presentó una propuesta al gobierno bolchevique para que formara y controlara, junto con otros magnates, la confianza de la industria de los trabajadores del metal al cincuenta por ciento. Esta propuesta y su cálida acogida por parte del gobierno generó una violenta oposición entre los comunistas de izquierda. Véase Edward Hallett Carr, La revolución bolchevique 1917-1923 , vol. II, Londres, 1952, págs. 88-89.

[13] Samuel Smiles (1812-1902), periodista y financiero escocés.

[14] En la actualidad lo que realmente interesa a los responsables de esta "nueva orientación" es el aspecto puramente económico del Sistema Taylor, más que sus aspectos positivos y organizativos.

[15] Siempre usamos la palabra " predpriyatie " (empresa) para designar una unidad de producción (fábrica, complejo industrial, mina, etc.). Y usamos esta palabra porque no existe una palabra rusa que corresponda a la palabra alemana, " Betrieb ", que se refiere exclusivamente a una unidad técnica de producción, y no tiene el alcance más amplio de la "empresa" capitalista.

[16] "El periódico del Comité Ejecutivo Central" y "El periódico del Soviet de diputados obreros de Moscú".

[17] Es interesante, en relación con este punto, señalar que dondequiera que estos poderes vitales rompan el caparazón del desorden material y organizativo, la productividad del trabajo aumenta por sí misma y se logra la "autodisciplina", sin cualquier decreto. En el complejo industrial Gartman, en Lugansk, donde se organizó rápida y eficazmente el consejo económico local, donde los ingenieros colaboraron con los trabajadores, donde se les enseñó a comprender (después de increíbles esfuerzos) la necesidad de materiales para la productividad, la gestión de el proceso laboral en este complejo fabril nacionalizado ha logrado en marzo una producción de trece locomotoras, frente a las tres locomotoras mensuales que era la media del otoño anterior.

[18] Posteriormente se propuso elegir el pleno del congreso entre los consejos económicos de cada sector (incluidos naturalmente los representantes de los sindicatos).

[19] Las comisiones de control son en la época del predominio absoluto de la clase obrera un remanente que no favorece el desarrollo de la iniciativa personal y organizativa del proletariado, sino que la inhibe . Lo único que quedará de nuestras actuales comisiones de control serán las funciones de fiscalización que ejercen sobre las comisiones de control. Los trabajadores de las fábricas deben participar directamente en las operaciones de estas comisiones (pero no deben tener la mayoría en los comités dirigentes de las empresas).

[20] En el distrito de Moscú hay actualmente más de 700 millones de rublos en tejidos almacenados en almacenes en espera de envío, que hasta ahora no podían ser distribuidos por las redes de distribución actualmente existentes.

Archivo Nikolai Osinsky | Kommunist | Archivo de Internet de los marxistas

 

https://www.marxists.org/archive/osinsky/1918/construction-socialism.htm

 

 

Tesis sobre la situación actual

Publicado por primera vez: en Kommunist. Ezenedel'nyi zurnal ekonomiki, politiki i obsenstvennosti. Órgano Moskovskago Oblastnogo Byuro RKP (bol'sevikov) [El comunista. Revista semanal de economía, política y cuestiones sociales. Órgano de la Oficina de Distrito de Moscú del PCR (B)], No. 1, 20 de abril de 1918.
Fuente: 
libcom.org .
Traducido: lain Fraser
Versión en línea: Marxist Internet Archive 2021
Marcado HTML: Zdravko Saveski

 

De los editores de Kommunist .

 

Todo compañero que siga de cerca la vida del partido sabrá que a principios de este año surgieron serias diferencias en las filas del partido sobre la cuestión de la concertación de la paz con Alemania.

 

Estas diferencias fueron discutidas dos veces por el Comité Central junto con los trabajadores responsables del partido: la primera vez el 20 (7) de enero y la segunda, el 3 de febrero (21 de enero) de 1918. En estas sesiones aparecieron dos tendencias básicas, una de las cuales, la "derecha", propugnaba la pronta conclusión de la paz en los términos que se ofrecían entonces, sin llevar el asunto al extremo de romper las negociaciones; y el otro, la "izquierda", pidió el rechazo de estos términos y el inicio de una guerra revolucionaria. Una tendencia intermedia fue contra la firma de una paz anexionista, y también contra la continuación de la guerra.

 

Como es de conocimiento general, fue al principio esta posición intermedia la que prevaleció. Después del comienzo del ataque alemán, la respuesta a la táctica de detener la guerra sin firmar el tratado de paz, la cuestión volvió a ser incluida en la agenda del Comité Central y finalmente se tomó la decisión de que la paz debía concluirse. Como resultado, la minoría, que insistió en la aceptación de la guerra contra el imperialismo alemán, abandonó el CC, y posteriormente los compañeros adheridos a esta tendencia cedieron puestos de responsabilidad en los órganos del poder soviético.

 

Una solución final a estas diferencias en su forma original la dieron el congreso del partido celebrado a principios de marzo y el congreso de los soviéticos que tuvo lugar a mediados de marzo. El congreso del partido, por mayoría de 28 a 12 y 4 abstenciones, aprobó la táctica de la mayoría del Comité Central y reconoció la confirmación de la paz como inevitable. El congreso de los soviéticos ratificó la paz por una mayoría considerable.

 

Sin embargo, el grupo de bolcheviques de izquierda que publicó el periódico Kommunist en Petersburgo, el grupo minoritario en el congreso del partido, consideró incorrecto no hablar en absoluto en el congreso de los soviets. En este congreso se presentó una resolución a nombre de 58 delegados y 10 miembros del Ts.IK, en la que los comunistas de izquierda declararon que no podían votar por la ratificación de la paz por considerarla sumamente perjudicial para la causa de la revolución rusa y el proletariado internacional. Sin embargo, en deferencia a la disciplina del partido, no votarían en contra, sino que se abstuvieron de votar.

 

Tras la ratificación de la paz parecía, por un lado, que las diferencias en el partido perdían su razón de ser, ya que la ratificación de la paz, el único punto debatible, se había convertido en un hecho consumado e irrefutable. Pero, por otro lado, la conclusión de la paz sentó las bases para la aparición de nuevas diferencias. La conclusión de la paz no puede ser un simple acto jurídico; fue un evento que cambió fundamentalmente toda la situación política y económica. En los argumentos en torno a la conclusión de la paz, se han manifestado dos puntos de vista diferentes sobre las tareas del proletariado ruso, dos valoraciones de la situación política actual. La conclusión de la paz ha puesto a la revolución rusa en una encrucijada. La mayoría del partido ha comenzado a seguir un camino político, mientras que la minoría del partido, el ala izquierda, proletaria-comunista, está siguiendo otro.

 

Todavía es difícil decir cómo los dos caminos divergirán aún más. Es posible que las diferencias se resuelvan en el curso de una discusión de camaradas. También es posible que se vuelvan aún más profundos. En cualquier caso, la izquierda no considera necesario ni útil ocultarlos. Con esto en mente, la oficina de distrito de Moscú del PCR, que se alía con el ala izquierda del partido, ha abierto las páginas de su diario que ahora se publica para discutir estas diferencias. Las tesis impresas a continuación representan las opiniones del consejo editorial sobre la situación política actual y las tareas de la clase trabajadora rusa. (Estas tesis fueron leídas y discutidas en la sesión conjunta del grupo de comunistas de izquierda y camaradas destacados del centro del partido, el 4 de abril de 1918).

 

1. La conclusión de una paz anexionista con Alemania cerró el período anterior a la revolución rusa y abre una nueva etapa en él. Como consecuencia de la contradicción entre el imperialismo alemán y la revolución obrera y campesina rusa, las reivindicaciones internacionales revolucionarias se contrapusieron a los designios anexionistas de los imperialistas. Esta contraposición por sí sola produjo una agudización de la lucha de clases en Austria y Alemania, temporalmente atenuada cuando el imperialismo alemán tomó una acción decisiva contra la República Soviética. El ataque alemán, el ultimátum alemán y la paz anexionista fueron todas formas y armas de este ataque.

 

2. A principios de marzo la revolución proletaria y campesina se enfrentó a la opción: aceptar o rechazar la batalla. Una mayoría decisiva de organizaciones de trabajadores, soldados y campesinos tomaron este último curso. Representantes de diversos elementos integraron esta mayoría. Primero estaban las masas de soldados cansados ​​y decaídos. En segundo lugar, había algunos trabajadores de la región industrial del norte de Rusia, donde la separación de las fuentes del sur de materias primas como el carbón y el hierro se había combinado con la interrupción general de la agricultura para producir hambruna, un mayor declive de la industria, el desempleo y la interrupción del curso normal de la producción trabaja. Esto había llevado a socavar el carácter de clase del proletariado (el debilitamiento de su conciencia y unidad de clase) o, en todo caso, a una reducción de su militancia como clase. Finalmente, estaban representados los campesinos de la región industrial del norte y centro, agotados por la guerra, la mala cosecha, las dificultades de abastecimiento y la desorganización de la industria urbana. Los trabajadores y campesinos de las regiones económicamente más activas y mejor alimentadas del sur, el suroeste y los Urales, sin embargo, se mostraron en la mayoría de los casos a favor de aceptar la batalla, pero no prevalecieron. Para preservar el norte industrial que hasta entonces había estado en el centro de la revolución, se concertó la paz a costa de separar el norte industrial del sur industrial y productor de cereales. 

 

 3. Sería ridículo predicar, como los SR de izquierda, una 'no aceptación en principio' de esta paz. La conclusión de esta paz, como victoria de los sectores atrasados ​​y agotados de los obreros y campesinos, es un hecho objetivo que crea una nueva situación objetiva, un nuevo conjunto de circunstancias para la actividad económica, una nueva combinación de fuerzas de clase. La separación de la "Gran Rusia" de Ucrania occidental, la amenaza de aislamiento de las regiones de Yekaterinoslav y Donets, la evacuación de Petersburgo: estos son hechos objetivos de la vida económica. Las concesiones de carácter económico que exigirán los imperialistas extranjeros sobre la base del tratado de paz celebrado en Brest Litovsk también pueden tener un fuerte efecto sobre las circunstancias económicas. Finalmente, la consolidación entre las masas de un pasivo’

 

 

Pero aunque teniendo en cuenta la situación producida por la paz de Brest, los comunistas proletarios no pueden basarse únicamente en esos hechos, no pueden adoptar el nivel de conciencia de una parte atrasada, pasiva, inactiva de uno de los sectores del proletariado o campesinado ruso. Determinan sus tareas sobre la base de los intereses de los trabajadores de Rusia en su conjunto, vinculando estas tareas con el creciente movimiento revolucionario internacional. La dirección básica de su línea política no es la preservación a toda costa de las conquistas realizadas por los obreros y campesinos en el actual territorio desarticulado de la república soviética, pues esta situación en la práctica significa sacrificar estas conquistas en el territorio atrasado de Rusia y la transformación pequeñoburguesa del actual estado soviético.

 

 

4. La conclusión por la república soviética de una paz anexionista con Alemania sin duda ha debilitado temporalmente las fuerzas de la revolución internacional y fortalecido el imperialismo internacional. Pero las fuerzas básicas de la revolución internacional aún crecen y se abrirán camino a través de los obstáculos que enfrentan, haciendo uso de algunos resultados de la concertación de la paz como factores para fortalecer el movimiento revolucionario.

 

 

La conclusión de la paz ha debilitado por el momento el impulso de los imperialistas hacia una redistribución internacional del territorio. Desde su punto de vista, Rusia ha sido rechazada como centro de la revolución mundial. El miedo a su influencia ya no empuja con tanta fuerza a los imperialistas en guerra a abrazarse unos a otros. También (Rusia) es derrotada como unidad militar. De ahí que se haya abierto la posibilidad de que los imperialistas alemanes arrojen todas sus fuerzas hacia Occidente y luchen por la victoria completa sobre los imperialistas de las potencias de la Entente. Estos, a su vez, deben, ante la inminente partición de Rusia y el peligro de derrota que los amenaza, hacer todos sus esfuerzos para resistir y garantizarse contra anexiones en el Lejano Oriente y en Turquía. Para fortalecer estas conquistas, deben esforzarse por imponerse en un escenario decisivo de la guerra. En consecuencia, la conclusión de la paz ya ha provocado una agudización de la rivalidad entre las potencias imperialistas.

 

5. La conclusión de una paz anexionista en el momento actual sin duda ha frenado drásticamente el desarrollo de las condiciones psicológicas previas para la revolución internacional que estaban madurando hacia la primavera de 1918. Pero no ha podido contener y ha promovido en parte, el desarrollo de las contradicciones materiales que constituyen la base principal de un estallido revolucionario. La demora de la revolución en salir a la luz sin duda hará que adopte formas más fuertes y violentas.

 

El aumento de la lucha entre las alianzas de los imperialistas está agotando los recursos económicos desbaratados de las potencias beligerantes; está conduciendo tanto a una nueva destrucción del "material humano" como a un precipitado declive económico general. La agudización de las contradicciones materiales sobre la base de la crisis alimentaria y agrícola en las potencias centrales (especialmente en Austria) no puede ser frenada en gran medida por la toma de Ucrania, ya que durante la fase más crítica, la primavera de 1918, el capital alemán no podrá para extraer de allí los recursos necesarios de alimentos y bienes. Ucrania está siendo incautada en el momento en que se terminan las requisas de grano (en cualquier caso fracasaron), en el apogeo de la Guerra Civil, y en el momento en que las fábricas y minas se ven privadas de la mano de obra necesaria, coque. , madera, combustible, etc., y ferrocarriles de carbón y material rodante. Al mismo tiempo, la política anexionista alemana en el frente oriental está dando lugar a una serie de conflictos nacionales tanto en la 'retaguardia inmediata' alemana (Polonia, Ucrania, Letonia, Estonia), en el corazón del bloque nacional austriaco (Galicia, Bohemia), y también dentro de la alianza de los propios Poderes Centrales.

 

Por otro lado, cabe señalar que la conclusión de la paz tiene un efecto negativo en el desarrollo espiritual y psicológico de la revolución internacional. La influencia de la revolución rusa en el movimiento obrero internacional se ve debilitada por su capitulación ante el imperialismo internacional (el fin de la propaganda revolucionaria en el frente, el rechazo de la política de desenmascaramiento del imperialismo internacional, el curso posiblemente 'moderado' de la política interna en Rusia). Los intentos del Estado soviético de maniobras diplomáticas tampoco pueden inspirar al proletariado internacional, ya que demuestran no la fuerza sino la debilidad de la revolución. El mismo hecho de concluir una paz anexionista refuerza las tendencias defensistas en los sectores atrasados ​​del proletariado internacional. En Alemania, los imperialistas pueden señalar esta paz y prometer a los trabajadores paz y pan como resultado de las victorias imperialistas. Los intimidan con el ejemplo de la derrota y el "colapso" rusos. En Francia y Gran Bretaña instan a sus trabajadores contra el proletariado alemán que ha "traicionado" la revolución rusa. En América se desarrolla una agitación defensista que hace uso flagrante de la consigna de defensa de la revolución rusa frente a la toma alemana.

 

Pero al mismo tiempo, la extensión de la carnicería mundial está destruyendo las esperanzas de paz que se apoderaron de las masas trabajadoras en el otoño de 1917. La exposición extremadamente clara de la política anexionista de las clases dominantes y sus agentes sociales en el momento de la paz Se concluyó que revela las tendencias subyacentes del defensismo y la paz civil. Está preparando el colapso de las últimas inhibiciones que frenan la acción de las masas trabajadoras.

 

Se acerca el momento más crítico en el desarrollo de las contradicciones provocadas por todo el sistema imperialista y la guerra imperialista. Durante esta primavera y verano debe comenzar el colapso del sistema imperialista, una victoria del imperialismo alemán en la fase actual de la guerra solo puede posponer ese colapso y aumentar su intensidad cuando ocurra.

 

6. Los cálculos de los imperialistas alemanes al concluir la paz con la república soviética son los siguientes. En primer lugar, parecía ventajoso posponer la anexión del norte de Rusia, el derrocamiento directo del poder soviético y la toma inmediata de la economía del norte de Rusia: esto se debió en gran parte a la dificultad de organizar la economía y los suministros en el norte y a la ausencia de poderosos agentes burgueses que podrían apoyar a la potencia ocupante (por ejemplo, la Rada Central de Ucrania). En segundo lugar, era importante subyugar y explotar para las necesidades de la economía capitalista alemana el sur industrial y productor de cereales. En tercer lugar, separando el norte del sur y creando así un declive económico natural en el norte, mediante la explotación del control sobre las fuentes de materias primas y cereales que alimentan al norte, y al ejercer presión militar en los puntos estratégicos capturados en el norte y en las nuevas anexiones parciales, el imperialismo alemán de hecho estaba calculando someter el norte a los tentáculos del capital financiero alemán, destruyendo las conquistas sociales de la revolución obrera y, por lo tanto, internamente. , desde el centro, socavando el poder soviético. El grado de severidad, el carácter encubierto o abierto del ataque del imperialismo alemán a la república soviética dependerá de varias circunstancias: de la posición en el escenario de la guerra, de la situación interna dentro de las potencias centrales, de la determinación de la resistencia, presentado tanto por el estado soviético como por las clases revolucionarias tanto en el sur como en el noroeste ocupado de Rusia.

 

7. Además del ataque del imperialismo alemán, la república soviética está amenazada con el ataque de la coalición Entente. Los planes del imperialismo alemán en el futuro inmediato estarán dirigidos a someter la economía del norte de Rusia a la influencia interna del capital financiero alemán mediante extorsiones a la república soviética, mediante intentos de castrar su contenido revolucionario, pero no mediante su derrocamiento directo. Los planes del imperialismo anglo-francés y japonés estarán dirigidos a la semi-ocupación, semi-restauración de un orden burgués-conciliacionista en áreas separadas del Lejano Oriente, al sometimiento de estas áreas al control del capital de la Entente a través de sus pequeños rusos. agentes burgueses (los defensistas y los kadetes). La última nota de los 'Aliados' sobre la cuestión de las deudas canceladas muestra, por cierto, que también el capital anglo-francés se inclina a intentar someter a la república soviética (como Alemania) a su control interno. Finalmente, los esfuerzos del capital estadounidense equivalen a someter a la república soviética a la influencia del capital estadounidense a través del poder soviético, y no como Alemania jugando a su agotamiento. En este caso, el capital estadounidense cuenta con asegurarse un mercado campesino sano y libre de servidumbre, con el establecimiento en Rusia de una industria pesada unida en trusts y con la contraposición de la democracia burguesa industrial y agrícola que prevé en Rusia con los rivales de los Estados Unidos. Estados: Alemania y Japón. En general, la situación de la república soviética es ahora tal que, bajo la amenaza de un ataque directo del imperialismo en todos los lados, todavía no puede llevar a cabo una política de ataque abierto general.

 

8. La situación económica y las agrupaciones de clases en Rusia después de la conclusión de la paz han cambiado. La situación creada dará lugar a dos tendencias opuestas (el debilitamiento y el crecimiento de las fuerzas revolucionarias), la primera de las cuales se ve reforzada directamente por la conclusión de la paz y puede prevalecer en el futuro inmediato.

 

La liquidación parcial de la región de Petersburgo completa su rápido declive, que fue evidente ya en la primavera de 1917 y fue una consecuencia de la "artificialidad" económica de la industria de Petersburgo en un período de guerra y comunicaciones marítimas interrumpidas. La paz estaba destinada a salvar la capital "roja", pero sólo salvó el territorio de Petersburgo y lo mató como fuerza revolucionaria. Aumentaron la ruptura de la producción, el desempleo, el desclasamiento del proletariado y la reducción de su militancia de clase. Petersburgo perdió su importancia como principal centro económico y revolucionario.

 

La conclusión de la paz anexionista socava, aunque en menor medida, la otra región industrial progresista, la zona de Moscú, donde la clase obrera también se verá debilitada por la interrupción del suministro de metal, carbón, cereales y el consecuente desempleo y desclasificación.

 

La conclusión de una paz anexionista también tiene un efecto negativo sobre la situación económica y la actividad política (militancia) del campesinado pobre cansado y hambriento de las provincias industriales del norte y del centro. La interrupción de la industria urbana, el cese de los suministros de cereales del sur y el fin de la migración por trabajo al sur de Rusia crearán empobrecimiento y desclasificación. Por otro lado, la proletarización del campesinado despertará en parte impulsos revolucionarios y el odio hacia los ocupantes alemanes.

 

El campesinado pobre y 'obrero' de las provincias agrícolas, ocupado con la división de la tierra y sin haber tenido oportunidades en el período de decadencia de la estructura burguesa y decadencia de las fuerzas productivas de todos los países, para organizar una fuerte agricultura privada. La economía seguirá apoyando al poder soviético.

 

La región minera y fabril de los Urales, vinculada con Priural'e, Siberia occidental y sus centros industriales, forma una región económica comparativamente sólida, fuertemente impregnada, es cierto, por estratos pequeñoburgueses y también sujeta a los efectos de la perturbación económica general. . Entre los obreros y campesinos pobres de estas partes también encontrarán apoyo la revolución obrera y campesina y el poder soviético.

 

El proletariado del sur, que ha sufrido todo el peso de la derrota del levantamiento burgués en el sur y que ahora muestra la resistencia más decisiva a la ocupación alemana, debe, a pesar de la destrucción y el agotamiento, gracias precisamente a su educación de clase en el fuego de la guerra civil, conservan una considerable combatividad de clases. Junto con el campesinado pobre ucraniano, amenazado con el regreso de los terratenientes y con el bandolerismo alemán y haidamak, constituye un apoyo constante para un levantamiento contra los ocupantes imperialistas y sus secuaces burgueses ucranianos.

 

 

El campesinado pobre del noroeste de Rusia no perteneciente a la tierra negra, como resultado del efecto aún más destructivo de las requisas alemanas en su economía, también proporcionará, y ya lo está haciendo, fuerzas para la lucha con los ocupantes y los terratenientes que están siendo reinstalados. Un factor positivo es la completa desmovilización del antiguo ejército, que ha devuelto a millones de personas al trabajo productivo, lo que sirve para fortalecer la economía en el campo, impulsar el proceso revolucionario en el campo y acabar con el ambiente putrefacto de militares inactivos. unidades. Recién ahora estamos comenzando a sentir el efecto favorable de la terminación de facto de la guerra imperialista (desde octubre de 1917) y de la desmovilización de la industria que comenzó simultáneamente.

 

9. En estas circunstancias, a pesar del debilitamiento temporal de las fuerzas de la revolución y a pesar de la grave situación internacional de la república soviética, dentro de los límites del actual Estado soviético no hay un apoyo serio para un levantamiento ni de los partidos monárquicos ni de los partidos conciliacionistas. .

 

La economía terrateniente y el poder político de la clase terrateniente se han roto; la burguesía ha sido derrotada, no hay un campesinado fuerte (un nuevo estrato de pequeña burguesía agraria aún no ha tenido tiempo de formarse y el viejo estrato está dejando la estructura bajo la presión de los pobres del pueblo). El apoyo a la monarquía ha sido eliminado de la estructura. Por otro lado, la pequeña burguesía urbana y la intelectualidad burguesa también se han vuelto impotentes. No hay base para un resurgimiento del poder de los partidos conciliacionistas, mencheviques y eseristas, que en cualquier caso podría ser solo una etapa de transición antes de la restauración de la dictadura del proletariado y el campesinado pobre, y no de la restauración de orden burgués.

 

Por el contrario, hay una base para el fortalecimiento y crecimiento de la dictadura del proletariado y los campesinos pobres y para la transformación socialista de la sociedad iniciada por ellos. Además de los factores mencionados anteriormente, que fortalecen esta tendencia positiva en el desarrollo de la revolución, las siguientes circunstancias siguen siendo cruciales. Sobre todo, el proceso inicial de aplastamiento del orden estatal conciliacionista burgués, las viejas relaciones de producción y el poder de clase material de la burguesía y sus aliados está casi terminado. Además, la educación de clase del proletariado en el curso de la guerra civil le da una gran medida de cohesión, energía y conciencia de clase. Asimismo, las conquistas reales realizadas han fortalecido las fuerzas revolucionarias y la energía del proletariado para resistir al enemigo ''. s amenaza a estas conquistas. La organización enérgica de la producción sobre principios socialistas, por un lado, debe fortalecer la base económica del proletariado como fuerza revolucionaria y, por otro lado, debe ser para él una nueva escuela de organización y actividad. Finalmente, la preservación del vínculo con el movimiento proletario internacional y de toda Rusia también aumenta la actividad de clase del proletariado y lo preserva de la desmoralización y el agotamiento. Pero como resultado de las consecuencias directas e inmediatas de la paz, la reducción de la actividad de clase y el creciente desclasamiento del proletariado en los principales centros revolucionarios.

 

 

En el caso de que tal tendencia se materialice, la clase obrera dejará de ser el líder y guía de la revolución socialista inspirando al campesinado pobre a destruir el dominio del capital financiero y los terratenientes. Se convertirá en una fuerza que se disipa en las filas de las masas semiproletarias pequeñoburguesas, que ven como tarea suya no la lucha proletaria en alianza con el proletariado de Europa occidental por el derrocamiento del sistema imperialista, sino la defensa del pequeño propietario. patria de la presión del imperialismo. Este objetivo también se puede lograr mediante el compromiso con este último. En caso de rechazo de la política proletaria activa, las conquistas de la revolución obrera y campesina comenzarán a coagularse en un sistema de capitalismo de Estado y relaciones económicas pequeñoburguesas. '

 

 

10. El partido del proletariado se enfrenta a una elección entre dos caminos. Uno es el camino de preservar y fortalecer la parte del Estado soviético que se ha dejado íntegra, que en la actualidad desde el punto de vista económico, considerando la naturaleza parcial del proceso revolucionario, es sólo una organización de transición al socialismo (en vista de la nacionalización incompleta del país). los bancos, una forma capitalista de financiación de las empresas, el dominio en el campo de la economía de pequeña escala y la pequeña propiedad, y los esfuerzos de los campesinos para resolver la cuestión de la tierra dividiendo la tierra). Pero desde el punto de vista político este camino puede, al amparo de la dictadura del proletariado apoyado por los campesinos pobres.

 

Este camino, en palabras, puede estar justificado por el esfuerzo de salvar a toda costa las fuerzas revolucionarias del poder soviético, aunque solo sea en la "Gran Rusia", para la revolución internacional. En este caso, todos los esfuerzos se dirigirán a fortalecer el desarrollo de las fuerzas productivas hacia la 'construcción orgánica', mientras se rechaza el continuo aplastamiento de las relaciones de producción capitalistas e incluso se promueve su restauración parcial.

 

 

11. El posible programa económico y político que se sugiere en el caso de que se siga de manera consistente este rumbo, algunas partes del cual pueden ser propuestos por el ala derecha del partido, y en parte también por la mayoría del partido, es el siguiente.

 

En política exterior, las tácticas agresivas de desenmascarar al imperialismo serán reemplazadas por maniobras diplomáticas del Estado ruso entre las potencias imperialistas. La república soviética no solo celebrará acuerdos comerciales con ellos, sino que también podrá forjar vínculos orgánicos tanto económicos como políticos, haciendo uso de su apoyo militar y político (acuerdos de ayuda por parte de instructores militares, posiblemente la contratación de deudas con admisión de control interno en el país, acuerdos para la realización de iniciativas políticas conjuntas, etc.).

 

Una política económica que se corresponda con tal curso debe desarrollarse en la dirección de acuerdos con los traficantes capitalistas, tanto los 'nativos' como los internacionales que están a sus espaldas, y con los representantes de los 'grandes' estratos en el país campo ('cooperadores'). La desnacionalización de los bancos, incluso en forma encubierta, está lógicamente relacionada con tales acuerdos. Puede llevarse a cabo mediante la formación de bancos especiales (semiprivados, semiestatales) para ramas individuales de la industria (ya se han aprobado los estatutos del banco harinero), mediante la preservación de la extraterritorialidad de los llamados ' bancos cooperativos, y mediante una transición a un sistema de contabilidad pública central y el fortalecimiento del crédito capitalista en forma estatal y semiestatal.

 

En lugar de una transición de las nacionalizaciones parciales a la socialización general de la gran industria, los acuerdos con los `` capitanes de la industria '' deben conducir a la formación de grandes fideicomisos dirigidos por ellos y que abarquen las ramas básicas de la industria, que pueden, con ayuda externa, tomar la forma de empresas estatales. Tal sistema de organización de la producción proporciona una base social para la evolución en la dirección del capitalismo de estado y es una etapa de transición en él.

 

Una política de dirección de empresas sobre el principio de una amplia participación de los capitalistas y la centralización semiburocrática naturalmente va con una política laboral dirigida al establecimiento entre los trabajadores de una disciplina disfrazada de 'autodisciplina', la introducción de la responsabilidad laboral para los trabajadores (un proyecto de esta naturaleza ha sido presentado por los bolcheviques de derecha), trabajo a destajo, alargamiento de la jornada laboral, etc.

 

La forma de control estatal de las empresas debe desarrollarse en la dirección de la centralización burocrática, el gobierno de varios comisarios, la privación de la independencia de los soviets locales y el rechazo en la práctica del tipo de "Estado comunal" gobernado desde abajo. Numerosos hechos demuestran que ya se está gestando una clara tendencia en esta dirección (decreto sobre el control de los ferrocarriles, artículos de Latsis, etc.).ç

 

En el campo de la política militar debe aparecer, y de hecho ya se puede notar, una desviación hacia el restablecimiento del servicio militar a nivel nacional (incluida la burguesía) (el atractivo de Trotsky y Podvoisky). Con el establecimiento de cuadros militares para cuya formación y dirección son necesarios oficiales, se pierde de vista la tarea de crear un cuerpo de oficiales proletarios mediante una organización amplia y planificada de escuelas y cursos apropiados. De esta forma, en la práctica, se está reconstituyendo el antiguo cuerpo de oficiales y la estructura de mando de los generales zaristas.

 

Al amparo de la agitación "por la defensa de la patria socialista", estas condiciones significan la introducción de propaganda a favor de una patria pequeñoburguesa y de una guerra nacional contra los imperialistas alemanes.

 

12. El camino antes descrito, considerado en su conjunto, e igualmente las tendencias a desviarse por este camino, son extremadamente peligrosos para la causa del proletariado ruso e internacional. Este camino refuerza la separación, iniciada por la paz de Brest, de la "gran república soviética rusa" del movimiento revolucionario de toda Rusia e internacional, vinculándola al marco de un estado nación con un orden económico de transición y un orden político pequeño burgués.

 

En política exterior, con la inevitable debilidad tanto de la diplomacia soviética como de la influencia soviética en la arena de la lucha imperialista internacional, somete a la república soviética a vínculos imperialistas, separándola de los vínculos con el proletariado revolucionario de todos los países. Debilita aún más el significado revolucionario internacional del poder soviético y la revolución rusa.

 

En el interior del país fortalecerá la influencia económica y política de la burguesía rusa e internacional y, en consecuencia, también las fuerzas de la contrarrevolución y los grupos intelectuales que sabotean el poder soviético. Con el declive mundial de las fuerzas productivas, las concesiones a la burguesía no pueden generar un rápido crecimiento de la economía nacional en un modo capitalista. Al mismo tiempo, eliminarán la posibilidad de lograr el uso más económico y planificado de los restantes medios de producción, concebible sólo con la socialización más decisiva.

 

La introducción de la disciplina laboral en relación con la restauración del liderazgo capitalista en la producción no puede aumentar esencialmente la productividad del trabajo, pero reducirá la autonomía de clase, la actividad y el grado de organización del proletariado. Amenaza la esclavitud de la clase obrera y suscita el descontento tanto de los sectores atrasados ​​como de la vanguardia del proletariado. Para llevar a cabo este sistema con el agudo odio de clase que prevalece en la clase obrera contra los `` capitalistas y saboteadores '', el partido comunista tendría que obtener su apoyo de la pequeña burguesía contra los trabajadores y, por lo tanto, ponerse fin a sí mismo como partido del proletariado.

 

 

La centralización burocrática de la república soviética y los acuerdos clandestinos con los traficantes burgueses y pequeñoburgueses sólo pueden promover el declive de la actividad de clase y la conciencia del proletariado y el alejamiento de los trabajadores del partido.

 

Los intentos de restablecer el reclutamiento militar general, en la medida en que no estén destinados al fracaso, conducirían en esencia al armamento y organización de las fuerzas contrarrevolucionarias pequeñoburguesas y burguesas. Esto es aún más claro con respecto a la restauración del antiguo cuerpo de oficiales y el regreso de los generales zaristas al mando del poder, en la medida en que su uso no vaya acompañado de los esfuerzos más enérgicos por crear cuadros proletarios de un cuerpo de oficiales revolucionarios y el establecimiento de un control vigilante sobre el cuerpo de mando zarista en el período de transición. Las fuerzas armadas `` nacionales '' (y no de clase) encabezadas por los viejos generales no pueden ser penetradas por un espíritu de clase revolucionario.

 

 

La línea política antes expuesta puede fortalecer en Rusia la influencia de fuerzas contrarrevolucionarias externas e internas, destruir la capacidad revolucionaria de la clase obrera y, al aislar la revolución rusa de la internacional, tener efectos perniciosos sobre los intereses de ambos. .

 

13. Los comunistas proletarios consideran esencial un curso político diferente. No es una forma de conservar un oasis soviético en el norte de Rusia mediante concesiones que lo transformen en un estado pequeño burgués. No es una transición al "trabajo interno orgánico" bajo la convicción de que el "período agudo" de la guerra civil ha terminado.

 

El período agudo de la guerra civil ha terminado sólo en el sentido de que en la actualidad no existe la necesidad de una aplicación abrumadora de los métodos físicos más agudos de violencia revolucionaria. Una vez que la burguesía es aplastada y ya no es capaz de luchar abiertamente, los métodos "militares" son en gran medida inapropiados. Pero la agudeza de la contradicción de clases entre el proletariado y la burguesía no puede disminuir; como antes, la actitud del proletariado hacia la burguesía es la negación total, su aniquilación como clase. La terminación del período crucial de la guerra civil no puede significar la posibilidad de un trato con las fuerzas restantes de la burguesía y la 'construcción orgánica' del socialismo, que es sin duda la tarea urgente del momento.

 

 

La revolución obrera rusa no puede "salvarse a sí misma" dejando el camino de la revolución internacional, evitando constantemente la batalla y retrocediendo ante la embestida del capital internacional, haciendo concesiones al "capital nativo".

 

Desde este punto de vista son necesarias tres cosas: una política internacionalista de clase decisiva, que combine la propaganda revolucionaria internacional de palabra y de hecho, y el fortalecimiento de los vínculos orgánicos con el socialismo internacional (y no con la burguesía internacional); resistencia decisiva a toda injerencia de los imperialistas en los asuntos internos de la república soviética; rechazo de los acuerdos políticos y militares que hacen de la república soviética una herramienta de los campos imperialistas.

 

En la política económica internacional, solo se permiten los acuerdos comerciales, los préstamos y el suministro de fuerzas técnicas, sin la sujeción del capital ruso al liderazgo y control del capital financiero extranjero.

 

Es necesario completar la nacionalización de los bancos, tanto en el sentido extensivo (socialización de los restantes bancos 'cooperativos' inmunes) como en el sentido intensivo (organización de la contabilidad social central y destrucción de la forma capitalista de financiación). La nacionalización de los bancos debe combinarse con la socialización de la producción industrial y la eliminación completa de las supervivencias capitalistas y feudales en las relaciones de producción que obstaculizan su amplia organización planificada. El control de las empresas debe ser entregado a cuerpos mixtos de trabajadores y técnicos, bajo el control y dirección de los consejos económicos locales. Toda la vida económica debe estar sujeta a la influencia organizada de estos consejos, elegidos por los trabajadores sin la participación de los 'elementos calificados'.

(Los siguientes puntos son necesarios :)

 

No la capitulación ante la burguesía y sus títeres intelectuales pequeñoburgueses, sino la derrota de la burguesía y el aplastamiento final del sabotaje.

 

La liquidación definitiva de la prensa contrarrevolucionaria y de las organizaciones burguesas contrarrevolucionarias.

 

La introducción del reclutamiento laboral para especialistas e intelectuales calificados, la organización de comunas de consumidores, la limitación del consumo de las clases prósperas y la confiscación de sus excedentes de propiedad.

 

La organización en el campo de un ataque de los campesinos pobres a los ricos, el desarrollo de una agricultura socializada a gran escala y el apoyo a formas de trabajo de la tierra por parte de los campesinos pobres que son de transición a la agricultura socializada.

 

 

La selección de ciertos puntos fuertes, ciertos centros saludables de organización de la producción en ciertos lugares (por ejemplo, los Urales, Siberia Occidental, etc.) y la dirección hacia ellos de recursos técnicos, alimentarios y financieros a gran escala (para un rápido aumento de la productividad ) - y no de acuerdo con las raciones de hambre como se ha hecho hasta ahora.

 

 

No la introducción del trabajo a destajo y el alargamiento de la jornada laboral, que en circunstancias de aumento del paro carecen de sentido, sino la introducción por los consejos económicos locales y los sindicatos de normas de fabricación y acortamiento de la jornada laboral con aumento del número de trabajadores turnos y amplia organización del trabajo social productivo.

 

La concesión de una amplia independencia a los soviets locales y no el control de sus actividades por los comisarios enviados por el poder central. El poder soviético y el partido del proletariado deben buscar apoyo en la autonomía de clase de las amplias masas, a cuyo desarrollo deben dirigirse todos los esfuerzos.

 

 

En materia de organización de las fuerzas armadas son necesarias las siguientes cosas: la creación de un cuadro de instructores y comandantes de unidades rápidamente movilizables entre los trabajadores de las regiones evacuadas, que permanecen sin ocupación productiva; el uso de oficiales zaristas para entrenar a estos instructores, la creación de un cuerpo de oficiales de reserva proletario y revolucionario, y no intelectual y burgués; la formación en materia militar de obreros y campesinos pobres únicamente, la organización del control real sobre los generales zaristas y la preparación de un estado mayor de mando entre los camaradas del partido que ya tienen experiencia militar, pero que todavía no tienen formación teórica.

 

 

14. En su actitud práctica hacia la guerra civil, los comunistas proletarios están en contra de la ruptura real de la paz organizando salidas partidistas en aquellas partes del frente donde se observa la paz. Esto significaría una acción desorganizada por parte de una minoría de trabajadores en ausencia de un apoyo masivo. Pero están a favor de todas las formas de preparación y apoyo a los levantamientos de retaguardia en los territorios ocupados, de la lucha más enérgica en los lugares donde prosigue la acción militar, de la formación por las organizaciones partidistas de unidades partidistas que se enviarán a la lucha. líneas.

15. Los comunistas proletarios definen su actitud hacia el partido bolchevique como la posición de la izquierda del partido y la vanguardia del proletariado ruso, manteniendo plena unidad con el partido en la medida en que la política de la mayoría no provoque una escisión infranqueable en las filas del proletariado mismo. Definen su actitud hacia el poder soviético como una posición de apoyo universal a ese poder en caso de necesidad, mediante la participación en él, en la medida en que la ratificación de la paz ha eliminado de la agenda la cuestión de la responsabilidad por esa decisión y ha creado una nueva posición objetiva. Esta participación sólo es posible sobre la base de un programa político definido, que evitaría el desvío del poder soviético y de la mayoría del partido hacia el fatídico camino de la política pequeñoburguesa.


Kommunist | Archivo de Internet de los marxistas

 

https://www.marxists.org/history/ussr/publications/kommunist/april01/theses.htm

 

 

 

Valerian Osinsky

 

 

https://en.wikipedia.org/wiki/Valerian_Osinsky

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